dignidad

animales nocturnosUnos someten y otros se someten. ¿Por qué lo hacen unos y lo aceptan otros? ¿Qué dejan, si es que dejan algo, de sí mismos? ¿Y qué ganan en el trueque? Animales nocturnos, de Juan Mayorga, plantea un marco de referencia para favorecer el debate a partir de estas preguntas. Y, como suele ser habitual en este autor teatral, lo hace a través de situaciones cotidianas.
Guatemala tuvo un conflicto armado interno que duró 36 años y culminó con la firma de la paz en diciembre de 1996. No solamente fue armado, sino también ideológico, a través de la Doctrina de Seguridad Nacional, que incluía una serie de argucias jurídicas, como el hecho de no reconocer la beligerancia de las partes en conflicto.
nadal sharapovaLas recientes noticias de los dos tenistas relacionadas con el dopaje, más allá del revuelo periodístico que han levantado, sirven para volver a cuestionar dos aspectos de la política antidopaje: la vulneración de ciertos derechos fundamentales de los deportistas y la cuestionable lista de sustancias prohibidas por la AMA.
Hay algunos rasgos de los seres humanos que deberían quedar fuera del mercado, de lo que se puede comprar y vender. Y es que no hay peor indignidad que aquella que no es percibida como tal por el propio sujeto.
marginadoLa sociedad no puede, bajo ningún concepto, convertirse en la tumba de colectivos enteros. No puede permitirse que determinados factores como el sexo, el origen, la clase social, la pertenencia a una comunidad o la edad, entre otros, vuelvan invisibles a las personas hasta hacerlas desaparecer.
Es preciso rechazar la creencia de que nuestra satisfacción personal y familiar exista completamente aislada, sin ser deudora de las generaciones que nos precedieron. Al poner en valor el reconocimiento del otro estamos protegiendo a nuestra dignidad de ser cosificada y aniquilada.
Conseguir que te respeten es un derecho y tienes que hacerlo valer. Una persona respetada se siente a gusto y cómoda en los grupos sociales con los que se relaciona. También piensa que sus opiniones son importantes y las emite sin miedo a la crítica ni al rechazo. Es capaz de defenderse cuando le atacan, porque su dignidad es más importante que evitar un conflicto.
No podemos obligar a estar a nuestro lado a una persona que no nos ama, ni podemos obligar a alguien a que nos quiera, pero sí podemos obligarnos a nosotros mismos a amarnos más, a estar pendientes de nuestro bienestar, de nuestra felicidad.
Si alguna oportunidad emerge de la crisis financiera es la de liberarnos de esta salvaje economía que se postula como ley ineluctable. Como nos recuerda Chesterton, "la prueba de la cordura política consiste en conservar la cabeza".
Cualquiera de ustedes podría poner en un papel tres cosas que recortaría en su empresa, en su entorno, en su día a día, cosas realmente efectivas fuera de demagogias como colgar a los políticos u otras barbaridades que se dicen en los cafés.