lavapies

Y Lavapiés dejó de agonizar para albergar cien mil vidas a cuál más fascinante, a cuál más dolorosa.
Gritos de "¡fascistas!" y "¡fuera del barrio!" a los dirigentes de Ciudadanos.
Su fallecimiento dio lugar a disturbios en Lavapiés y a declaraciones de varios políticos que cuestionaron la labor de la Policía Municipal.
Así agradecía Pepi el apoyo a todos los que han intentado evitar su desahucio. La resistencia vecinal no ha podido impedir que finalmente tanto ella como Rosi, Mayra, Juani y sus familias se queden en la calle. Entre esas familias hay un bebé de un mes y una persona discapacitada. Sus casas han sido tapiadas por la policía y sus objetos han quedado dentro de los que eran sus hogares. Los alquileres de algunos de estos vecinos han subido vertiginosamente, en el caso de Rosi, de 400€ a 1.700€ mensuales. A pesar de que la ONU ha pedido que se paralicen sus desahucios y que políticas del Ayuntamiento de Madrid, como Manuela Carmena o Rita Maestre, hayan apelado a que los tribunales escuchen esas recomendaciones de la ONU, los desahucios han seguido su curso por orden judicial.
La ONU pidió la paralización de los desahucios. Hay siete detenidos.
El día de los disturbios hubo más de 40 denuncias por daños en coches.
El vídeo en el que se le ve caer desplomado al ser golpeado por la policía indignó mucho en las redes.
Rommy Arce decía que "los nadie son víctimas de la xenofobia institucional y de un sistema capitalista que levanta fronteras interiores y exteriores", entre otras cosas.