lavapies

En Madrid cada vez hay m√°s asfalto: calle Valencia, calle Montera,...
El líder de Más País defiende su inocencia y califica de "disparate" la denuncia de agresión, a su llegada a los juzgados de Plaza Castilla.
La Casa Encendida, donde el presunto asesino trabajaba como fot√≥grafo, permanecer√° cerrada tres d√≠as en se√Īal de duelo.
"El Madrid que me gusta. El de verdad".
El portavoz de Más País explica que se trata de un hombre que le insultó por no querer sacarse un 'selfie' con él.
Y Lavapiés dejó de agonizar para albergar cien mil vidas a cuál más fascinante, a cuál más dolorosa.
Gritos de "¬°fascistas!" y "¬°fuera del barrio!" a los dirigentes de Ciudadanos.
Su fallecimiento dio lugar a disturbios en Lavapiés y a declaraciones de varios políticos que cuestionaron la labor de la Policía Municipal.
As√≠ agradec√≠a Pepi el apoyo a todos los que han intentado evitar su desahucio. La resistencia vecinal no ha podido impedir que finalmente tanto ella como Rosi, Mayra, Juani y sus familias se queden en la calle. Entre esas familias hay un beb√© de un mes y una persona discapacitada. Sus casas han sido tapiadas por la polic√≠a y sus objetos han quedado dentro de los que eran sus hogares. Los alquileres de algunos de estos vecinos han subido vertiginosamente, en el caso de Rosi, de 400‚ā¨ a 1.700‚ā¨ mensuales. A pesar de que la ONU ha pedido que se paralicen sus desahucios y que pol√≠ticas del Ayuntamiento de Madrid, como Manuela Carmena o Rita Maestre, hayan apelado a que los tribunales escuchen esas recomendaciones de la ONU, los desahucios han seguido su curso por orden judicial.