Se cumplen 50 años de Juan Diego como actor profesional. En 'La lengua madre', un monólogo de Juan José Millás, realiza una memorable exhibición de su talento. Las palabras de Millás andan sobradas de lucidez, coraje, gracia y hondura. Durante la función pienso que es de lo mejor que he visto y he oído en un teatro.
No, no es que el Teatro Real se haya visto obligado a programar La Sirenita o Pinocho para cubrir los huecos que le deja la crisis. El Disney que ocupa el escenario del teatro de la ópera de Madrid dista mucho de sus polícromas producciones infantiles. De hecho el color brilla por su ausencia en este estreno mundial de El americano perfecto (The Perfect American) que Mortier encargó a Philip Glass para la New York City Opera y se ha venido tras él hasta aquí, y ha visto la luz esta semana. Una gozada en toda regla. Gracias Morti.
Nos convertimos en espectadores de la tensión sexual entre Lewis Carroll y Alicia Liddell, hija de una familia de aristócratas británicos, musa del matemático y fotógrafo. Vivimos la intensidad de ese amor prohibido y morboso, que fue real y grave a finales del siglo XIX, que surgió cuando él tenía 24 años y ella sólo 4.
La genial Raquel Meller, la artista de Tarazona, fue una de las mujeres más célebres de su tiempo. Dio de qué hablar en su época por su talento y su carisma pero, también, por sus malas pulgas. Era un genio con muy mal genio, como tantos genios, que revolucionó el mundo de las variedades con su estilazo, su encanto, su voz delicada y su especialísima manera de interpretar las canciones.