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Diez preguntas que me gustaría hacerle a Nic Pizzolatto

13/03/2014 07:02 CET | Actualizado 12/05/2014 11:12 CEST

El domingo pasado se emitió en HBO el último capítulo de True detective, hasta ahora el fenómeno televisivo del año y, lo siento, yo tampoco me he podido abstraer de escribir al respecto, así que, después de terminar la serie, aquí van las diez preguntas que yo le haría a Nic Pizzolatto. A partir de aquí, el artículo tiene spoilers, así que si no has visto la serie completa, te recomiendo que no sigas.

1- ¿Qué quería contarnos con la primera temporada de True detective?

Prácticamente desde su primer episodio han corrido ríos de tinta, sobre todo electrónica, acerca del significado trascendente de True detective dando lugar a un nuevo exponente de lo que podríamos definir como series con guía, esas series de discurso intencionadamente intrincado cuyo significado sólo alcanzan -o creen alcanzar- a entender unos pocos iluminados mientras el resto tenemos que correr a Google para encontrar palabras de su autor que nos hagan entender ciertos aspectos de la serie. Esto, que para muchos es un acierto -"qué compleja es, que yo, que soy tan listo, no alcanzo a entenderla"-, a mí me lleva a pensar que realmente la supuesta trascendencia de su mensaje termina por ser una pátina de una mezcolanza de todo menos profunda.

2- ¿Por qué hacer una serie titulada True detective y vertebrada a través de una investigación policial que tiene que ver con un asesino en serie si usted ha declarado que no le interesan en absoluto los asesinos en serie?

Muchas veces se ha dicho a lo largo de la serie, como excusa ante los fallos en la trama procedimental de True detective, que no había que prestarle atención al caso que investigan Hart y Cohle, que eso no era lo importante. Entonces, ¿por qué vertebrar la serie a través de él? Si el caso no importa, ¿por qué es el detonante de la serie? ¿Por qué se construye una mitología y simbología al respecto? Si lo importante es exclusivamente la relación entre Rust y Cohle, ¿por qué no hacerlos ferreteros, funcionarios del inem o basureros? ¿Por qué escoge Pizzolato una profesión tan propicia a la narrativa dramática como la de detective si lo que luego quiere contar es otra cosa? Por supuesto todas estas preguntas tienen trampa. Claro que es relevante que sean detectives y claro que es relevante el caso. Si no lo fuera, los dos últimos episodios no se centrarían en él. El caso no es el elemento diferencial de la serie, pero sí es importante y muy mejorable, lo que me lleva a la siguiente pregunta.

3- ¿Por qué, si pretendía hacer una serie representativa de un estándar de calidad alto, utiliza trucos tan baratos en la parte procedimental de la serie?

La niña que grita loca en un psiquiátrico, que confiesa algo que en ocho años o nadie le ha preguntado o nadie -entiéndase la ironía- ha tenido la maestría de preguntarle como lo ha hecho Cohle, la anciana afroamericana que parece una mujer cuerda, pero que en un momento dado empieza a gritar incongruencias sobre Carcosa, las orejas verdes porque la gorra no se las tapaba al pintar la casa... ¿Por qué? En serio, cualquiera de los avances de cualquier capítulo de Mentes criminales está mejor construido que los de la parte procedimental de True detective. Y podemos volver al "es que la parte procedimental no es lo importante", pero, insisto, como excusa no me vale.

4- ¿Qué le llevó a hacer un cambio final tan drástico en el personaje de Cohle?

El personaje de Cohle es el verdadero elemento diferencial de la serie y no sólo porque ya se haya convertido en uno de los personajes que habla más lento y más susurrante de la historia de la televisión. Está claro que su visión del no sentido de la vida y de la futilidad de la existencia humana es lo que marca el tono de la serie. Además, para que no sólo fuera un chapas, se le concede una vena agresiva y de héroe de acción que seguro ha reconfortado a muchos espectadores. Pero al final del octavo capítulo, ocurre el milagro: después de una experiencia cercana a la muerte, el tono existencialista de Cohle se transforma en un canto a la vida, mientras que el tono crédulo y positivo de Hart empieza a mutar a cierta negatividad. Todo esto ocurre en los últimos cinco minutos del último capítulo y yo no entiendo por qué, pero tal vez tenga que recurrir a la guía True detective para dummies donde seguro que alguien me cuenta que es un homenaje a El Quijote, pero a la inversa o cualquier teoría loca similar.

5- ¿Por qué eligió esta estructura narrativa para la serie?

La franquicia narrativa de la serie, en sus seis primeros capítulos viene determinada por los saltos en el tiempo. Conocemos tres épocas distintas en la vida de Hart y Cohle, que si bien en algunos momentos, sobre todo en el arranque, nos sirven para abrir interrogantes del tipo "¿Qué habrá pasado entre Hart y Cohle para que dejaran de hablarse durante tanto tiempo?", se agotan muy pronto y, en mi opinión, no tienen un propósito claro dentro de la narrativa de la serie como sí tuvo la fragmentación temporal en series como por ejemplo Damages. De nuevo, si no es importante, ¿por qué se elige esa manera de contar y no otra? ¿Para justificar las charlas de Cohle sobre el continuo espacio/tiempo? Si es así, no me parece razón suficiente.

6- ¿Por qué el cambio de franquicia en la estructura de la serie? Seis capítulos con saltos en el tiempo y dos que no, ¿por qué?

Del capítulo uno al capítulo seis, dos elementos suponen un diferencial de la serie con respecto a otras protagonizadas por parejas de detectives: las charlas filosóficas de Cohle y los saltos temporales. Sin embargo, en el capítulo siete y el ocho estos dos elementos se aparcan para centrar la serie en la investigación. Un momento: si lo importante no es la investigación, ¿por qué los dos capítulos finales de la serie se centran en ella? ¿Por qué se cambia una estructura tan marcada y propia de la serie? ¿Es coherente con lo que la serie nos ha contado y con cómo nos lo ha contado hasta ahora? Para mí no, y eso que como espectadora disfruté muchísimo más de esta última parte.

7- ¿Por qué ciertos alardes técnicos si no están al servicio de la narrativa?

Me encantaría que Nic Pizzolatto hubiera hecho un análisis muy certero sobre una parte importante de los espectadores de la HBO: dales fuegos artificiales con respecto a la ténica, lentitud narrativa, masculinidad a raudales, cierto poso filosófico y los tendrás a tus pies. Si fuera así, yo misma me pondría a los pies de Pizzolato porque lo ha clavado. Ha conseguido legiones de fans gracias, entre otras cosas, a esos elementos. Pero me temo que él también se cree su propio invento. Mucho se ha hablado del plano secuencia y yo no criticaré su alarde técnico, pero igual que aquel eslogan machacón de los noventa "la potencia sin control no sirve de nada", el mío sería "los alardes técnicos, si no están al servicio de la narrativa, no sirven de nada". Aún así, no me puedo marchar de esta pregunta sin señalar que uno de los grandes aciertos de True detective es la dirección de Fukunaga, pero creo que precisamente el plano secuencia, por muy rimbombante que sea, no está dentro de sus mayores aciertos en la serie.

8- ¿Las referencias culturales cree que ayudan en algo al desarrollo dramático de la serie o simplemente están ahí para que un tipo de espectador se sienta reconfortado?

¿Os acordáis cuando veíamos Perdidos y leíamos en foros y en blogs hasta el argumento del último libro que llevaba en la mano un figurante y cuyo título sólo se podía leer en un frame que alguien capturó para ver si eso nos daba alguna pista sobre el futuro de la serie? Sí, no intentes disimular, tú también lo hacías. Pues más de lo mismo en True detective, sólo que si en Perdidos se buscaba significado a esos easter eggs era para tratar de encontrar respuestas a interrogantes que la serie abría. En el caso de True detective, me temo que es un puro ejercicio de engradecimiento del ego de cada uno del tipo "qué culto soy, sé quién era Dor(othe)a Lange".

9- ¿Por qué los personajes femeninos que aparecen en True detective sólo tienen entidad con respecto a los masculinos?

No me considero una espectadora especialmente susceptible con el tratamiento de la mujer en las series de cable americano a pesar de que artículos como este me hagan mesarme los cabellos y las barbas si las tuviera. Es más, algunas de mis series preferidas y de las que considero mejor escritas, como es el caso de The shield, son series eminentemente masculinas, pero lo de True detective es otra cosa. En True detectivelas mujeres sólo existen como esposas, amantes, hijas o locas histéricas que dan pistas para que la investigación avance. Seguro que algún espectador me puede argumentar que en ese contexto y en esa época en Estados Unidos se respiraba machismo y que eso es lo que trata de retratar la serie. Y yo contestaré que también estoy segura de que en esa época y en ese contexto, la mayoría de los detectives no eran como Rust Cohle, y que eso no ha impedido la creación de su personaje. The killing, serie en la que escribió Pizzolatto, también protagonizada por una pareja investigando un caso, tiene algunos ejemplos de diseño de personajes femeninos secundarios (además, por supuesto, de su protagonista) interesantes o por lo menos no dependientes de los hombres. ¿Por qué toma Pizzolatto la opción narrativa de dejar a las mujeres al margen de su serie? Lo pregunto más con curiosidad y hartazgo que con maldad, que conste en acta.

10- ¿Qué va a hacer cuando la segunda temporada de su serie, al ser protagonizada por dos mujeres, no la vea nadie?

Esto sí va con intención, que conste también en acta. Qué difícil va a ser que el espectador medio de HBO vea una serie protagonizada por mujeres. Eso, desde luego, sí que es un reto. Espectadores acostumbrados a ver series protagonizadas por hombres que dentro de su antiheroísmo tienen bastantes puntos en común con la definición clásica de machirulo. Muchas veces no tengo muy claro si una parte de su audiencia las contempla desde la distancia o se identifica en cierta medida con actitudes que al quedar cada vez más desterradas de la sociedad actual, sólo pueden ser vividas de manera vicaria a través de ficciones como las que nos viene regalando HBO en los últimos veinte años.

El verano pasado tuve la suerte de entrevistar a David Simon y una de las cosas que me contó durante la entrevista es que, al empezar Treme, tuvo que hacer un gran ejercicio para aprender a escribir personajes femeninos. Me pareció revelador que un escritor de la talla de Simon, dentro du su humildad, fuera capaz de reconocer que la mujeres en la ficción, antes de Treme, se le resistían, pero también me parece sintomático del tipo de ficción que consumimos gracias a la televisión de cable. Ojalá Pizzolatto sea capaz no sólo de contarnos la historia de dos True detective, sino también la de dos True women y que eso no eche para atrás a la mayoría de sus espectadores. Sueño con ello.