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24/06/2012 23:39 CEST | Actualizado 25/06/2012 01:58 CEST

Italia ajusticia a Inglaterra en los penaltis (4-2)

Getty Images

Selecciones como Inglaterra e Italia honran el fútbol de España. La mediocridad del juego inglés sumada a la falta de ideas de una Italia en plena transición incómoda, provocan un partido como el de esta noche: espeso y aburrido.

Si bien el España-Francia no fue un gran partido, 'La Roja' propone algo en cada encuentro que ni de lejos podrían italianos e ingleses. Pese a que Prandelli quiere que los suyos jueguen a otra cosa y apuesta por jugadores como Marchisio, De Rossi y el eterno Pirlo en el centro del campo, Italia se pierde en pases imprecisos que no llegan nunca a culminar en nada. Sólo tiros desde fuera del área y los balones que Balotelli caza en el área, terminan generando peligro.

Inglaterra, por el contrario, parece más italiano que nunca. El aroma de Capello parece no haber desaparecido en Hodgson, que ha enterrado a su equipo en su área liberando apenas a Rooney, el único con ideas en ataque. Ni siquiera Gerard da luz al gris juego inglés. A base de empujones, Inglaterra logra intimidar a los defensores contrarios, con balones largos que en ocasiones terminan en disparos mal resueltos.

Con las cartas sobre la mesa, Italia dominaba el balón con Pirlo repartiendo juego e Inglaterra esperaba su ocasión al contragolpe. Ambos con el mismo desacierto. En esas, el partido, con alguna ocasión bastante clara de Balotelli, empeñado en no marcar, terminó en empate sin goles y, por tanto, en prórroga. El sopor se alargaba media hora más.

La vida siguió igual hasta el minuto 120, con el dominio italiano creciendo con los minutos, pero con la misma ceguera en ataque. El partido, irremediablemente, se encaminaba hacia los penaltis y así fue. Aquí comenzó el verdadero partido.

Balotelli marcó el primero de Italia, Gerard hizo lo mismo con el primero inglés. Montolivo quiso ajustar demasiado el segundo y lo envió fuera, a la derecha de Hart. Rooney no dudó a la derecha de Buffon. 2-1 para Inglaterra. Pirlo se convirtió en Panenka para hacer el empate a dos. Young, sin mirar, estrelló el esférico en el larguero para dejar las cosas en tablas. Nocerino confirmó la remontada italiana. Cole se encontró con Buffon. Y Diamanti dio el pase a las semifinales (4-2) haciendo justicia al juego de ambos.

La mejor noticia de estos cuartos de final es que en las semifinales Alemania será quien proponga algo más que una siesta. Eso será el jueves.

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