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08/08/2014 21:40 CEST | Actualizado 08/08/2014 21:40 CEST

Consejos para evitar intoxicaciones alimentarias en verano (VÍDEO)

GTRESONLINE

Verano e intoxicaciones alimentarias parecen dos conceptos condenados a ir unidos. Entre los meses de julio, agosto y septiembre se registran alrededor de 8.000 intoxicaciones alimentarias en España, lo que supone más de la mitad de las se producen anualmente. Esto tiene una explicación: las bacterias viven más y mejor en verano porque prefieren temperaturas entre los 36 y 37 grados para vivir y reproducirse.

“La intoxicación se produce cuando ingerimos alimentos, ya sea comida o bebida, que contienen microorganismos tóxicos (bacterias) como pueden ser la Salmonella, la E. Coli o el Anisakis, entre otros”, explica el Dr. Gonzalo Guerra Flecha, fundador y especialista en digestivo de Centro Médico Quirúrgico de Enfermedades Digestivas (CMED). Y su forma de manifestarse son las temidas gastroenteritis e inflamaciones o infecciones de estómago, que junto a las picaduras de insectos o las quemaduras solares son los problemas de salud más frecuentes en esta época del año.

Niños, ancianos, mujeres embarazadas y personas con trastornos del sistema inmunitario son los más propensos a sufrir este mal que puede afectar a cualquiera y que puede evitarse con facilidad. Desde la CMED y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESAN) aseguran que es fácil alejar las bacterias de nuestra vida. Basta con seguir una serie de consejos fáciles y simples y así evitaremos las temidas infecciones.

  1. Cuida la higiene de tus manos. Lávate adecuadamente las manos antes de manipular cualquier tipo de alimento y cada vez que se te ensucien al cocinar. En las manos hay multitud de gérmenes y bacterias.
  2. Y limpia también las herramientas y el lugar de trabajo. Lava todas las superficies y los utensilios de trabajo antes, durante y después de usarlos, especialmente cuando los usemos con alimentos crudos.
  3. Guarda la comida en el frigorífico, siempre a menos de 3ºC. Tanto si está sin cocinar como si ya está cocinada. Si no los vas a comer nada más hacerlos, es recomendable que no lo dejes al descubierto, guárdalo en el frigorífico. Y si se trata de envases abiertos, no los dejes más de dos días en la nevera.
  4. Di no al contacto de alimentos crudos y cocinados. Porque un alimento cocinado puede volver a contaminarse por contacto con los alimentos crudos o con objetos que anteriormente hayan contactado un alimento crudo (cuchillos, tablas, superficies, trapos, etc.). El trapo de cocina o la bayeta puede ser un excelente vehículo de contaminación. Es preferible usar papel de cocina.
  5. No descongeles la comida a temperatura ambiente. Hay que hacerlo en el microondas o en el estante de abajo de la nevera, pero nunca en encimera de tu cocina. De esta forma te asegurarás que no se rompe la cadena de frío.
  6. Queda prohibido 'recogenlar'. Si queremos volver a introducir un alimento ya descongelado en el congelador tendremos que cocinarlo previamente, de lo contrario no se podría.
  7. Lava la fruta y verdura a conciencia antes de comerla cruda o de utilizarla para cocinar. En la Agencia Española de Seguridad Alimentaria explican cómo hacerlo correctamente.
  8. Cocina bien la carne. El verano es la peor época para tomar las carnes al punto o semicrudas. En general todos los alimentos pueden estar contaminados por microorganismos sólo destructibles con calor. La temperatura a la que deben someterse debe ser mínimo de 70 grados.
  9. Congela el pescado y el marisco si quieres comerlo crudo o poco cocinado. Por debajo de los 180 grados evitarás la contaminación por Anisakis.
  10. Lava los huevos justo antes de utilizarlos. Asegúrate también que ningún trozo caiga en la clara o la yema y si la cáscara está rota, no consumas el producto. Y en restaurantes y demás establecimientos en los que se sirva comida deben emplear obligatoriamente ovoproductos en la elaboración de sus mayonesas, salsas o cremas.

  11. Recalienta la comida por raciones, es decir, solo aquello que vayas a comer. Así no tendrás que dejar enfriar la comida sobrante antes de meterla en la nevera y evitarás la proliferación de bacterias.
  12. Desconfía de los alimentos de puestos callejeros. Es importante tener cuidado con lo que compramos por ahí. Debemos consumir alimentos que han sido tratados o manipulados cumpliendo los mínimos higiénicos exigidos y que procedan de establecimientos autorizados. Desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recomiendan no consumir productos de establecimientos que no cuenten con sistemas de protección como vitrinas o frigoríficos.
  13. Y ante la duda... de que un alimento pude estar en mal estado, nunca tomarlo

Cómo saber si tienes una intoxicación: los síntomas

Detectar una intoxicación alimentaria no es complicado. Si entre las dos y seis horas posteriores a haber consumido un alimento sospechoso presentas alguno de los siguientes síntomas, lo más probable es que estuviese en mal estado:

— Náuseas y vómitos

— Diarreas (con o sin presencia de sangre en las heces)

— Dolor abdominal

— Fiebre

— Debilidad generalizada

Lo normal es que el malestar se pase en dos o tres días, es lo que ocurre en el caso de intoxicaciones leves. Si esto no fuese así, lo más recomendable es acudir al médico. El doctor Gonzalo Guerra Flecha advierte: "Una intoxicación alimentaria se puede agravar provocando incluso la muerte de la persona afectada (intoxicación por, Clostridium botulinum o por la ingesta de determinadas setas, como puede ser la Amanita phalloides)". Ocurre pocas veces pero como dice el refrán, mejor prevenir que lamentar.