INTERNACIONAL
14/02/2018 08:54 CET | Actualizado 14/02/2018 11:13 CET

La Policía identifica favores millonarios de Netanyahu a cambio de regalos

El fiscal general del Estado deberá ahora tomar una decisión sobre si seguir adelante e imputar o no al primer ministro.

Tras un año de investigaciones e interrogatorios a más de un centenar de testigos, la Policía israelí detectó indicios de que el primer ministro, Benjamín Netanyahu, hizo favores que beneficiaron a un millonario a cambio de lujosos regalos por valor de más de 230.000 euros.

El primero de los casos investigados es el llamado 1000, en el que se estudiaba si el jefe del gobierno hizo favores al productor de Hollywood Arnon Miljan y al millonario australiano James Packer a cambio de lujosos regalos.

Según las pesquisas, difundidas este martes por medios locales, Netanyahu y su familia recibieron carísimos puros, champán francés, joyas y ropa, a demanda propia y sistemáticamente, a cambio de al menos cinco favores, según ha informado el diario Haaretz.

Se aprobó la 'ley Milján'

Milján habría gastado en estos obsequios unos 170.000 euros, mientras que Packer (cuyos beneficios no se detallan) habría invertido cerca de 60.000.

El primero sería la aprobación de la conocida como 'ley Milján', que concede exenciones fiscales a israelíes que hayan residido largo tiempo en el exterior, lo que habría ahorrado millones al productor.

El actual jefe de la oposición, Yair Lapid, que era en aquel momento ministro de Finanzas y es hoy uno de los principales rivales políticos de Netanyahu, ha testificado en este sentido.

Además, el gobierno israelí también medió para que Estados Unidos renovase el visado al millonario, que no le había extendido, e impidió que cerrase el Canal 10 de televisión, en el que Milján tenía participación minoritaria.

Le ayudó también con un negocio con Ratan Tata

Netanyahu también le ayudó supuestamente en un negocio con el multimillonario indio Ratan Tata para la creación de una zona de libre comercio entre Israel y Jordania, a pesar de que el Ministerio de Defensa y su propia oficina se habrían opuesto al pacto.

Todo ello constituyen, según la Policía, delitos de fraude, violación de la confianza y recepción de sobornos.

El primer ministro ha argumentado que lo que había eran "intercambios de regalos propios entre amigos", pero la Policía considera que no había proporcionalidad y que no se trataba de regalos, sino de demandas.

"Una relación en la que un empleado público o representante recibe beneficios de alguien —aunque sea su amigo— al mismo tiempo que usa su autoridad, poder e influencia para promover intereses de esa persona está prohibida por la ley", asegura la Policía, según el digital Ynet.

Mantenía una relación de ayuda con el editor de un periódico

En el segundo caso, conocido como 2000, la Policía considera que Netanyahu mantenía una relación de ayuda con el editor del diario Yediot Aharonot, Arnon Mozes, para tener una cobertura favorable a cambio de legislación que le beneficiase y perjudicase a su principal rival, el diario gratuito Israel Hayom, y le acusa de esos mismos delitos. Entre las pruebas están grabaciones de conversaciones entre ambos que hizo un asesor de Netanyahu.

¿Imputar o no?

El fiscal general del Estado, Avihai Mendelblit, deberá ahora tomar una decisión sobre si seguir adelante e imputar o no al primer ministro, un proceso que puede llevar varios meses.

En una intervención televisada Netanyahu ha negado todas las acusaciones y ha señalado que seguirá en el cargo y que se presentará a las próximas elecciones, aunque diputados de la oposición han comenzado ya a llamarle 'corrupto' y a pedir su dimisión.

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