POLÍTICA
15/03/2018 08:35 CET | Actualizado 15/03/2018 08:36 CET

Ximo Puig: "No va a volver la guerra al PSOE"

Entrevista al presidente de la Comunidad Valenciana: “Hay un impasse en la política española”

CARLOS PINA

"Tu, xiquet, sempre de esquerres". Esto le decía su abuelo. Hoy Ximo Puig es el presidente del Gobierno valenciano, integrado por el PSOE y Compromís y con el apoyo externo en las Corts de Podemos. Y mira ya a 2019, unas elecciones autonómicas cruciales en las que volverá a ser el 'número uno' en la lista socialista.

Sobre la mesa tiene ahora grandes temas. La financiación autonómica le obsesiona, calcula que su comunidad pierde 1.350 millones de euros anuales. Critica que el Gobierno no avance en lo prometido. "Hay un impasse en la política española", se queja.

Atiende a El HuffPost horas antes de que arranque la Escuela de Gobierno que el líder del PSOE, Pedro Sánchez, ideó como una foto de unidad. Pero faltarán Felipe González, Susana Díaz y Alfredo Pérez Rubalcaba. También él, que dice que tiene que atender sus compromisos por las Fallas. Pero advierte: "No va a volver la guerra al PSOE".

España está conmocionada por el asesinato del niño Gabriel en Almería. Vuelve el debate sobre la prisión permanente revisable. Su partido quiere derogarla. ¿Cuál es su opinión?

Nunca se puede legislar en función de acontecimientos absolutamente execrables como lo que ha sucedido. Con este tipo de normativa suceden estos asesinatos. Por tanto, ¿qué mejora puede aportar aquello que significa una especie de planteamiento no rehabilitador? El problema es que nuestras penas ya son importantes y, desde luego, debemos preservar siempre los valores. Ninguna asesina y ningún grupo terrorista puede hacer demoler el edificio de los valores ilustrados que como país hemos asumido.

Tiene la gran reivindicación de un nuevo sistema de financiación autonómica. Pasa el tiempo y no llega ese modelo por parte del Gobierno central...

Hay un incumplimiento del Gobierno, hace cinco años que se tenía que haber renovado el modelo. En la Conferencia de Presidentes llegamos a un acuerdo para que fuera en 2017. Ya se presentó el informe del grupo de expertos. A partir de ahí, no es tolerable que el Gobierno de España no haya hecho nada y está intentado cargar la responsabilidad en los demás. Hay un problema real, porque en el país hay unas enormes y gravísimas asimetrías en las comunidades del régimen común -de más del 30%-. Así no se puede continuar. Nosotros no estamos pidiendo más, sino que haya equidad entre los ciudadanos.

No es tolerable que el Gobierno no haga nada con la financiación autonómica

La financiación autonómica es para Sanidad y Educación...

Sanidad, Educación y servicios sociales representan el 80% de nuestro presupuestos. No es un problema entre políticos ni entre partidos ni entre territorios, afecta directamente a la vida de los ciudadanos. Y en un halo de recentralización hace mucho daño.

¿Tiene cuantificado lo que pierde la Comunidad Valenciana cada año con el actual sistema?

Como mínimo, 1.350 millones de euros anuales.

CARLOS PINA

Su propio partido ha vetado su participación en la Comisión de las Comunidades Autónomas del Senado para explicar el problema de la financiación hasta que el Gobierno no dé el primer paso. ¿Cómo le ha sentado?

Han sido unas declaraciones (de Ander Gil), no se ha tomado posición aún en la Junta de Portavoces. Es muy importante que potenciemos las instituciones y las utilicemos. A pesar de lo disminuido que está, el Senado es el espacio territorial y multilateral. Si ese espacio permite que los presidentes de las comunidades puedan ir a explicar su posición respecto a cualquier problema, creo que hay que facilitar esos debates. Es bueno para España y también para la defensa de la institucionalidad y de generar espacios comunes.

¿Entonces cómo se explica?

No sé, lo tendrá que explicar quién lo dice. No es un tema de partidos, mi propuesta es del Gobierno valenciano, que en pleno ha pedido al Senado comparecer. No puede estar todo contaminado por los partidos políticos, soy presidente del Gobierno valenciano. Mi capacidad de actuación siempre estará vinculada a la institucionalidad. Lo demás es pervertir la democracia. El Senado debe facilitar que se produzcan los debates territoriales. Es la manera de ir buscando fórmula de consensos y hay que reconocer España como es, diversa y con miradas diferentes. En medio de esta crisis territorial, la comisión general de las comunidades se ha reunido cero veces.

Si nos fijamos en las encuestas, vemos el subidón de Ciudadanos. ¿Teme a Cs a nivel nacional?

Nunca hay que tener miedo a nada que signifique atenazar. Lo que se trata es de convencer a más ciudadanos de que tu opción es la mejor. Hay que trabajar en esa dirección conectando con las ambiciones de la ciudadanía. Ha habido un aumento de Cs provocado básicamente por Cataluña. En este momento eso les ha beneficiado y les ha dado este viento de cola, que veremos dónde acaba. Al final hay que presentar proyectos, programas y personas en todos los ámbitos territoriales y en España.

El aumento de Cs está provocado básicamente por Cataluña

Está el ascenso de Ciudadanos y la bajada de Podemos, pero el PSOE está estancado en las encuestas. ¿Por qué no despega su partido?

No estamos en modo electoral, hay que leer bien las encuestas. En los últimos años han dado vaivenes enormes porque hay una volatilidad importante en el voto. Aún estamos bajo el shock de las crisis que hemos vivido y habrá que ver cuándo se solidifica el nuevo mapa electoral.

Hace un año en marzo estaba presentando Susana Díaz su candidatura a las primarias y se producía la batalla de las primarias. ¿Cómo está el partido hoy después de aquello? ¿Y cómo ve a Sánchez?

El PSOE está mirando afuera, que es lo que debe hacer. Es en lo que está y es el camino.

Con la falta de apoyo de Ferraz a Elena Valenciano para liderar el Grupo socialista europeo han vuelto a aflorar luchas internas que parecían enterradas. ¿Cree que vuelve la guerra al PSOE?

No, la guerra no va a volver. Otra cosa es que haya decisiones en las que se pueda estar más o menos de acuerdo. Eso no significa que haya una guerra. Cuando uno toma decisiones, hay gente que las valorará de una manera o de otra. Es la dinámica democrática.

No me arrepiento de haber apoyado a Díaz

¿Se arrepiente del apoyo a Díaz en las primarias?

No. Hice lo que creía que debía hacer tras un análisis personal. Pero es evidente que deberíamos hacer una autocrítica seria de lo que pasó en todo este tiempo, de algunas cosas. En el fondo este es un partido absolutamente democrático y lo ha demostrado. Los militantes votaron, hay un secretario general y hay que respetar a quien está en cada ámbito. Yo creo que el partido en ese aspecto está mejor. Al final, a los partidos la legitimidad se la dan los ciudadanos. Tenemos que buscar partidos más abiertos.

CARLOS PINA

¿Y de la abstención se arrepiente?

No. En este momento determinado cabían muy pocas soluciones. Todo el mundo estuvo evaluando esta cuestión, pero esto tiene unas derivadas. Se hizo bien, como ahora se ha hecho bien apoyando al Gobierno. Claro, eso tiene costes, como ahora el SPD. Pero si se quiere defender el interés de los trabajadores y de la sociedad, hay que tomar a veces decisiones complicadas. Era evidente que permanecer en una especie de encefalograma plano no era positivo para el país. Se podía haber llegado a unas terceras elecciones y ya se sabe que no habría cambiado mucho. España tiene que buscar un horizonte de mayor madurez en lo que es el comportamiento de las relaciones entre partidos y abandonar muchas fronterizaciones. Está pasando que hay gobiernos de coalición que funcionan, como el de Valencia y su gestión de la diversidad. Quien no sepa gestionar la diversidad no sabrá gobernar en el futuro. España ha transitado hacia una europeización en el sistema de partidos.

Unas de las críticas que había a Sánchez era que no escuchaba a los barones. ¿Le escucha más ahora?

Creo que hay un buen espacio de diálogo en estos momentos.

No estará en la Escuela de Gobierno impulsada por Pedro Sánchez porque coincide con las Fallas. Tampoco asistirán Felipe González, Alfredo Pérez Rubalcaba y Susana Díaz. ¿Se ha empañado la foto de unidad?

No. Yo estoy en esa foto, aunque no esté personalmente. Evidentemente tengo que estar en Valencia atendiendo a mi responsabilidad.

No hay presupuestos generales ni acuerdo de financiación autonómica, ¿va a durar esta legislatura hasta 2020?

Lo que sí sé es que cuando empezó mi Gobierno autonómico se dijo que sería débil y tendría muchos problemas como el tripartito catalán. Este ha sido el Gobierno más estable en la historia y hemos sacado todos los presupuestos en tiempo y forma. Esa es la obligación de un gobernante. No se puede estar jugando con los presupuestos como lo hace el Gobierno de España. Se hubieran tenido que presentar ya. Hay un impasse en la política española y en el peor momento desde el punto de vista territorial. Eso exige una capacidad de superación de los partidismos.

No se puede estar jugando con los presupuestos como hace el Gobierno

Si no logra sacar adelante Rajoy los presupuestos, ¿debe presentar una moción de censura el PSOE?

No soy quién para decir lo que hay que hacer. El secretario general del PSOE ha dicho que sería razonable una moción de confianza. Lo razonables sería que estuviéramos en un momento potente de la legislatura, de presentación de leyes... y no estamos así.

El presidente acaba de comparecer en el Congreso sobre las pensiones y ha anunciado unas medidas de cierta mejora. Los jubilados han salido a la calle y está en duda la sostenibilidad del sistema. ¿Cómo afrontamos este debate?

Es bastante anómalo que el debate no haya surgido hasta ahora. Hace años que muchos estamos diciendo que es el gran debate. No puede ponerse al servicio de una minusvaloración del sistema, el problema es cuáles son las fuentes de financiación y cómo se va a plantear. Si en estos momentos hay más excedente desde el punto de vista económico, no hay ninguna razón para que las pensiones tengan que ir a peor.

Se da por hecho que se va a presentar a la reelección en las autonómicas del año que viene...

Sí, sí.

Su Gobierno es fruto del pacto del Botánico -integrado por PSOE y Compromís y apoyado externamente por Podemos-. Se ha puesto como modelo de Ejecutivo de izquierdas. ¿Es un ejemplo de que puede funcionar una alianza progresista a pesar de la guerra por los votos entre los partidos?

Por supuesto. Es verdad que a veces puede haber diferencias, como las hay dentro de un partido político. El Gobierno valenciano es el más estable en la historia de la democracia, no ha habido ningún cambio de consellers, hay afecto entre los miembros del Gobierno, yo me hablo más con la vicepresidenta que el anterior vicepresidente con el presidente...

Y no teme que le coma la tarta electoralmente la vicepresidenta Oltra...

Estas cosas son así. Yo lo que quiero es que haya un Gobierno potente en la próxima legislatura otra vez. Va a significar consolidar todas las políticas que se han iniciado ahora. Tenemos que actuar con conciencia de país.

Por lo tanto, ¿su opción es reeditar ese Gobierno?

Sí, sería bueno para la Comunidad mantener la estabilidad y que se pudieran acabar todas las políticas de reconstrucción.

CARLOS PINA

En Ciudadanos tienen muchas esperanzas en la Comunidad Valenciana...

Es normal. Evidentemente hay mucho votante del PP que ha visto que hay un partido nuevo que puede representar lo mismo. Pero hay que ver cómo evoluciona.

¿Cree que será Toni Cantó su contrincante naranja?

No tengo ni idea.

Hemos visto en las últimas semanas declaraciones en la Audiencia Nacional y comparecencias en el Congreso de los principales implicados en Gürtel. Han cantado y han dicho que Francisco Camps lo sabía todo. También empresarios han reconocido ante el juez que había un sistema de pagos en B. ¿Qué siente al escuchar eso?

Creo que hay unas responsabilidades jurídicas que poco a poco se están evaluando. Hay algunas sentencias ya firmes. Además, hay una responsabilidad política que todavía no ha asumido el PP. Permanentemente están intentado poner cortinas de humo a una realidad: durante años y años el PP ganó las elecciones dopado. Cuando oyes a Camps es el descrédito absoluto de un partido que contaminó la sociedad valenciana.

Cuando oyes a Camps es el descrédito absoluto

Pero Camps no se baja del caballo y sigue diciendo...

Lo que pasa es que ya es una evidencia. Los empresarios han dicho que sí pagaron, el sistema era así. Camps puede decir lo que quiera, tiene la credibilidad que tiene en estos momentos. Es evidente que está haciendo daño a la Comunidad Valenciana.

¿Camps es el responsable de la mala imagen de la Comunidad Valenciana en el tema de la corrupción?

No únicamente. Pero es evidente que fue ese entorno, fue el PP. Hay centenares de personas involucradas, es el partido el que estaba contaminado. Es evidente que tienen que asumir la responsabilidad política.

Una de las X a despejar en este caso es si se actuaba con la complacencia y permiso de la calle Génova y de Mariano Rajoy.

¿Usted piensa que en un partido tan absolutamente verticalizado como el PP se puede actuar de esa manera sin que haya un cierto conocimiento de la cúpula? Me es difícil pensarlo. Si para tomar una decisión de una gestora de una ciudad se tiene que decidir en Madrid, cómo no se va a decidir una cuestión de esas características. Otra cosa es la implicación personal del presidente del Gobierno, en eso no voy a entrar.

Y hay un problema: el daño reputacional que se ha hecho a la Comunidad Valenciana, que era paradigma de la corrupción y de la especulación. Hemos pasado a ser el paradigma de un crecimiento sostenible sano y de la estabilidad política. Eso dice mucho de los valencianos.

La Comunidad Valenciana ha pasado de ser el paradigma de la corrupción al del crecimiento sostenible y la estabilidad

Habla de la buena relación en su Gobierno, pero también hemos conocido situaciones como el cese de Julià Álvaro como secretario de Medio Ambiente. ¿Qué ha pasado?

Vamos a ver, en todos los gobiernos del mundo hay un momento en el que se hacen cambios. No hemos hecho cambios en el primer nivel, pero en otros se han producido algunos en función de las etapas que se abren en el calendario de la legislatura. La consellera consideraba que correspondía un cambio, no de políticas, sino de una persona. Esas cosas hay que asumirlas como son. Lo que es importante es que los grandes temas van a continuar.

Hablaba antes de crisis territorial, ¿qué va a pasar en Cataluña?

No sé, espero que pronto se pueda presentar un candidato por parte de la mayoría parlamentaria y que pueda ejercer efectivamente la Presidencia. Salir de esta anormalidad en la que estamos de no tener Gobierno y de aplicación del 155.

Ustedes son una comunidad limítrofe...

Para nosotros, todo lo que pasa en Cataluña tiene un efecto porque somos la autonomía que más le vende y más le compra, además tenemos una relación cultural y de todo tipo. Queremos que se solucione y tenemos proyectos en común muy importante como el eje mediterráneo. Que ese actor tan importante, que representa el 20% del PIB, esté ausente es muy negativo.

Espero que Cataluña salga pronto de la anormalidad

Pero también ha habido traslado de empresas de Cataluña a la Comunidad Valenciana...

Es evidente que los costes de la inestabilidad han aparecido y tienen consecuencias. Quien decía que no había consecuencias se equivocaba. Nosotros queremos estar en ese espacio de situación de las empresas, pero no porque queramos. No queremos una política de vampirización, sino que se normalice. Y después, si hay empresas que quieren buscar estabilidad, en la Comunidad Valencia hay. Tenemos estabilidad política, diálogo social y honradez, lo que genera un entorno muy importante para la inversión. Queremos que se solucione la cuestión catalana porque al final va a ser muy malo para Cataluña y el resto de España.

Según una encuesta de ABC, las ciudades de Valencia y Alicante podrían pasar a manos de PP y Cs en las próximas elecciones locales. ¿Cómo está la situación?

No creo. En Valencia se está haciendo una buena gestión. Se ha cambiado claramente la imagen de la ciudad, siempre todo es mejorable.

Por cierto, no tienen candidato en Valencia. ¿Su apuesta es Sandra Gómez?

Es una persona joven preparada y, además, ha ganado las primarias de la agrupación de Valencia. Es una persona que está haciendo muy buen trabajo como primer teniente de alcalde. Es una buena candidata.

CARLOS PINA

Y está el tema del ayuntamiento de Alicante en plena crisis política.

Tiene una crisis política, desde el principio ha habido una falta de sintonía entre los socios de gobierno. Intento ser lo más objetivo, ha habido problemas. Ahora hay un caso de carácter administrativo, no es una cuestión que tenga que ver directamente con la corrupción...

Pero el alcalde socialista, Gabriel Echávarri, está encausado por el caso Comercio.

Es evidente que hay que buscar una situación política. Si se rompe un acuerdo, tienes que sustentar el gobierno con la mayor capacidad posible. A pesar de los desencuentros, se han hecho cosas importantes en Alicante. Desde la Generalitat estamos intentando sacar a Alicante del ostracismo en el que le había situado el PP.

¿Esa crisis se cierra dimitiendo el alcalde?

Se tendrá que cerrar asumiendo todos que lo importante es la ciudad y no nadie en particular.

¿Qué espera de estas Fallas?

Espero que sean históricas, ya lo son en estos momentos de visitantes. Este fin de semana será magnífico, espero que el tiempo acompañe. Lo más impresionante es el ambiente de convivencia, de hospitalidad que se genera. Hay pocos incidentes estando millones de personas. Las Fallas son auténticas, no son un gran evento montado para que venga gente. Son de verdad, es su fortaleza.

¿Le han dedicado algún ninot?

Sí, sí.

¿Cómo se lo toma?

Bien. Mira, durante el franquismo se intentó de alguna manera domesticar las Fallas. Afortunadamente, las Fallas no las domestica nadie, ni Franco. Aunque evidentemente, había bastante censura. Pero las Fallas son la expresión de la crítica, en algunos aspectos conecta directamente con ese blasquismo anarquista valenciano. Es una sensación de que hay reírse de uno mismo también y, sobre todo, generar esa actitud abierta ante la vida.

¡Buenas Fallas!

EL HUFFPOST PARA ALCAMPO