POLÍTICA
02/05/2018 12:25 CEST | Actualizado 02/05/2018 15:46 CEST

Tensión en la primera fila: ni una palabra entre Sáenz de Santamaría y Cospedal

La imagen que refleja la situación del PP en un 2 de mayo para olvidar a Cifuentes.

En política no todo son palabras. Y hay gestos y silencios que lo dicen todo. Madrid celebra hoy el 2 de mayo con un acto central en la Puerta del Sol. En primera fila: Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal. Ni una palabra, evitándose las miradas, mirando el móvil y dándose casi la espalda.

ANTONIO RUIZ VALDIVIA

La Real Casa de Correos acoge desde las 11 de la mañana el acto oficial de la Comunidad, presidida en funciones por Ángel Garrido tras la dimisión de Cristina Cifuentes. Un acto que es un hervidero de rumores, posibles candidatos, rencillas de partido... Un espejo de lo que pasa hoy en el PP de Madrid y nacional.

Y silencios sobre Cristina Cifuentes. El PP empieza a olvidarla muy pronto. El propio Garrido en su discurso no la ha mencionado. Su sucesor interino, su discípulo, su amigo... Pero no se ha acordado de ella tampoco. Se ha limitado a esta alusión: "Los vaivenes políticos y los cambios coyunturales no deben hacernos olvidar la consistencia de fondo de la sociedad madrileña". Hasta ahí ha llegado.

Los grandes invitados eran hasta anoche la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, y el vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado. Pero ayer por la tarde se avanzó que también acudiría la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, también número dos del PP y apoyo hasta el final de Cristina Cifuentes.

Las dos almas del PP

Dos políticas que ya no evitan en público mostrar su enfrentamiento. A su manera, con gestos y silencios. Las dos están sentadas en primera fila y han vivido momentos de tensión que evidencian su distanciamiento. Mientras arrancaba el acto de entrega de medallas de la Comunidad, las dos -separadas por una silla vacía, que luego ocuparía Ángel Garrido- no han conversado ni han disimulado.

A un lado, Sáenz de Santamaría charlaba con la presidenta de la Asamblea de Madrid, Paloma Adrados. Al otro lado, Cospedal daba casi la espalda a Sáenz de Santamaría y cruzaba palabras con la delegada del Gobierno en Madrid, Concepción Dancausa. En otros momentos, cogían sus móviles y repasaban mensajes o miraban la hora.

ANTONIO RUIZ VALDIVIA

Solo han cruzado Santamaría y Cospedal una mínima palabra mirando el reloj dando a entender que empezaba tarde el acto. Han sido casi diez minutos de tensión, en los que los fotógrafos disparaban flashes frente a ellas. Muy cerca, en cambio, la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, charlaba animosamente con el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.

EFE

A la espera de decisiones "en los próximos días"

En segunda fila observaban la escena dos vicesecretarios del PP: Javier Maroto y Pablo Casado. Este último suena con mucha fuerza para las candidaturas populares de Madrid en 2019, al igual que Sáenz de Santamaría. En algunos sectores del PP se ve como una buena para que la vicepresidenta se entrene como cabeza de cartel en unos comicios, en otros se entiende como un intento de alejarla de La Moncloa.

Ese silencio ente ellas es el espejo de lo que pasa en el Partido Popular. Dos bandos en plena lucha por el poder y la sucesión. Cospedal apoyó hasta el último momento a Cifuentes, mientras que los partidarios de Sáenz de Santamaría evitaron ese respaldo y pedían su dimisión en privado.

Ahora todo está en manos de Rajoy, que debe decidir primero quién será el candidato a la investidura a la Presidencia de Madrid. Después le tocará elegir el modo en el que seguirá el PP, si con una gestora o con un nuevo líder. Todo esto se irá resolviendo "en los próximos días", según ha confesado Casado a la entrada al acto.

Todos los asistentes han llegado con varias encuestas calientes sobre una victoria de Cs en las elecciones autonómicas del año que viene. Los naranjas, a través de Ignacio Aguado, lo que han vuelto a pedir ha sido que Rajoy designe ya al candidato. Desde la izquierda, Pedro Sánchez e Íñigo Errejón, presentes en el acto, han presionado para que Cs, en cambio, apoye un cambio en la Comunidad.

Día de muchas caras. Aunque el más buscado a primera hora era Casado, saludado por casi todos los miembros y cargos del PP de Madrid a su entrada a la Real Casa de Correos, que hoy vivirá un día de máxima intensidad. A las 11 la entrega de mesas, luego desfile militar y al mediodía el cóctel. Y ahí se añadirán más teorías y rumores a este Madrid en marejada.

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