INTERNACIONAL
04/06/2018 22:53 CEST | Actualizado 04/06/2018 22:54 CEST

El nuevo embajador de EEUU en Alemania da a entender que le gustaría desalojar del poder a Merkel

Berlín ha pedido explicaciones al diplomático por unas declaraciones a Breitbart en las que muestra su propósito de ejercer injerencia política en el país.

AFP/Getty Images

El Gobierno alemán ha pedido este lunes "explicaciones" al nuevo embajador de Estados Unidos, Richard Grenell, por sus declaraciones a la plataforma populista Breitbart en las que se comprometía a apoyar a las formaciones conservadoras europeas desde su posición en Berlín.

"Hemos pedido una explicación sobre si hizo esta afirmación tal como ha sido difundida", ha comunicado un portavoz del Ministerio alemán de Asuntos Exteriores, para añadir que el propio Grenell tendrá ocasión de dar su versión de los hechos el próximo miércoles, cuando tiene previsto presentarse ante ese departamento.

La cita en Exteriores, la primera de Grenell ante ese ministerio como nuevo embajador, deberá servir para "aclarar convenientemente esta cuestión", ha añadido el portavoz.

El origen de la polémica está en unas controvertidas declaraciones del diplomático a Breitbart, en las que se mostraba determinado a "impulsar" a formaciones conservadoras en Europa y convencido de que el avance de estas se debe a un "fracaso de los conceptos izquierdistas".

Estas afirmaciones, nada acordes con lo que se espera de un diplomático, han sido interpretadas de inmediato en Berlín como un propósito de ejercer injerencia política.

En la reunión del próximo miércoles está previsto que se presente formalmente como nuevo embajador ante el director político del departamento de Exteriores, Andreas Michaelis.

Grenell fue nombrado nuevo embajador el pasado mayo y ya entonces se destacó en los medios alemanes su perfil abiertamente conservador y su cercanía al populismo de derechas.

Desde entonces ha mantenido varias reuniones con destacados representantes del ala más derechista de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Angela Merkel, como el ministro de Sanidad, Jens Spahn, considerado un rival interno de la canciller.

Inmediatamente después de asumir ese puesto, Grenell desató ya las primeras críticas, al apremiar a las empresas alemanas a abandonar sus negocios en Irán, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciase la retirada del acuerdo nuclear con Teherán

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