POLÍTICA
15/10/2018 12:49 CEST | Actualizado 15/10/2018 12:50 CEST

Ciudadanos no teme a VOX

No lo ve como adversario.

EFE
EFE

Ciudadanos no teme que VOX le pueda hacer ninguna competencia electoral, ni siquiera por la crisis de Cataluña, porque consideran que pelean en ligas completamente diferentes y una de ellas, que no es la del partido naranja, está anclada "en el viejo mundo".

El partido de Albert Rivera no pretende con esto minimizar la posible fortaleza que pueda tener VOX en las citas electorales que se avecinan, señalan a EFE fuentes de Cs, lo que pasa es que no lo ven como un adversario porque sus planteamientos no entran en competición.

"Nosotros somos un partido claramente autonomista y europeísta y ellos creen en el viejo mundo de la soberanía de los Estados nación", aseguran.

Ese no es el camino del partido naranja, recalcan una semana después de que VOX llenara Vistalegre con unas diez mil personas, lo que ha sido todo un éxito para esta formación extraparlamentaria y, en cambio, ha hecho saltar las alarmas en otras organizaciones políticas, también en el PSOE, pero no en la formación naranja.

Y no las ha hecho saltar -aducen- porque, por ejemplo, con Cataluña, una cuestión en la que puede haber sintonía, no ven "ninguna razón" para que los electores dejen de votar a Cs.

"Nosotros garantizamos la respuesta eficaz contra el independentismo, con la aplicación del 155 incluido", argumentan ante la dureza del posicionamiento de VOX con la unidad de España.

También piensa Cs que se equivocan cuando centran el tiro en la inmigración porque están convencidos de que no es un problema "real" en España y en el caso de que lo fuera, entienden que a quien perjudicaría ese discurso sería a la izquierda.

Para que no queden dudas, subrayan que Ciudadanos es un partido "claramente autonomista" y de profundas convicciones europeas, como lo demuestra el hecho -dicen- de que estén trabajando con En Marché, el partido del presidente francés Emmanuel Macron, para configurar una candidatura unitaria de los liberales europeos para concurrir a las elecciones al Parlamento de la UE del año que viene.

Por el contrario, VOX milita "en el viejo mundo de la soberanía de los Estados nación" y esa no es su guerra, insisten.

La fórmula del éxito en España, aseguran las mismas fuentes, es la democracia con un alto grado de descentralización. "Es la fórmula de la Coca-Cola", no hay que cambiarla, subrayan.

Lo que no entiende Cs es que después de la puesta en escena de VOX, el líder del Partido Popular, Pablo Casado, haya mostrado cercanía con esta formación. "Se equivocan", recalcan, al no marcar distancias con una fuerza ultraderechista.

Se refieren así a las palabras de Casado de esta semana cuando afirmó que tenían en común muchas ideas y principios con el partido de Abascal, un partido al que, por otro lado, opinan que hay que referirse con total normalidad aunque eso sí, evitan etiquetarlo.

En todo caso, no lo consideran un fenómeno comparable al Frente Nacional de Francia, la Liga Norte en Italia o el Partido de la Libertad en Austria al tratarse del decimosexto partido en el espectro nacional de acuerdo con los resultados obtenidos en las elecciones generales de 2016 (47.182 votos, un 0,2 por ciento del total).

Avanza un poco en la última encuesta del CIS, que le otorga un 1,9 por ciento de los sufragios y solo si logra superar el 3 por ciento de los votos válidos en las circunscripciones que se presente -tendría su mayor caladero en Madrid- podría entrar en el Congreso de los Diputados.

No parece tarea fácil puesto que según este mismo barómetro, tan solo un 2,2 por ciento de los españoles se sitúa en el extremo derecho de la escala ideológica.