Nueve zascas para nueve frases machistas que vas a escuchar estas Navidades

Nueve zascas para nueve frases machistas que vas a escuchar estas Navidades

¿Eres la oveja feminista de la familia? Ve preparada y con artillería para este año.

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¡Llega la Navidad! Y con ella, llega al cuñado de turno, los familiares lejanos, las cenas con amigos, los encuentros para toda la familia... A veces, estas fechas son complicadas para la oveja feminista de la familia, que está cansada de ver a las mujeres cocinar toda la tarde mientras los hombres charlan o de comentarios como "es que ahora las chicas estáis muy sueltitas".

Aunque haya sido el año del feminismo, seguro que te encuentras aún con esa persona que no es "ni machista ni feminista, sino que cree en la Igualdad" o el que sigue pensando que eres una feminazi loca enfurecida que quieres cortar el pene a los hombres.

Por eso, te traemos una serie de zascas para que no te pongas de mala leche y sepas qué contestar en el momento. Puedes imprimirlo y pegarlo en tu nevera.

No se puede estar a favor de la igualdad sin ser feminista. El feminismo es el movimiento que lucha por la igualdad real entre hombres y mujeres en todos lo ámbitos, no por la supremacía o el privilegio femenino.

Según las estadísticas, hay un porcentaje de un 0,01% (96) condenas por denuncia falsa frente a las 1.222.172 denuncias interpuestas desde 2009. Ni un 1% de las denuncias son falsas.

Lo que se pongan o se dejen de poner las mujeres no es motivo de discusión ni de debate, y menos por parte de un hombre. Son libres de vestir como quieran o ir desnudas por la calle. Como si se pusiesen el vestido más bonito de Nochevieja o el mono de esquiar. El estado de embriaguez de una mujer o su manera de vestir no son motivo para tratarla diferente. Igual pasa por los lugares por donde las mujeres "no deberían ir solas": ¿Qué tal si enseñamos a los hombres a no violar o acosar a las mujeres por su ropa o si van por un callejón vacío?".

Cuando la persona que te dice esta frase —ya sea un tío o un abuelo, por ejemplo— tenía tu edad probablemente no había llegado el color a la televisión. El mundo evoluciona y, aunque aún queda un largo camino, las mujeres jóvenes empiezan a comprender que no les hace falta tener pareja o hijos o formar una familia para realizarse como mujer. La imagen idealizada de encontrar al amor de tu vida cada vez se pierde más a la vez que se abre paso la imagen de mujer independiente cuya prioridad no es encontrar a su "media naranja". Siempre puedes contestar que es una pena, pero que aún no has encontrado a alguien a tu altura, que eres muy exigente o que simplemente no quieres un novio. Con esta última quizá a algunos familiares les explote la cabeza pero... ¡bienvenidos al año 2018!

Ha habido más de mil mujeres asesinadas por a manos de hombres desde que se empezó a contabilizar en 2003. La última, Laura Luelmo, la joven zamorana de 26 años que fue asesinada en El Campillo (Huelva) y violada por un hombre que acababa de salir de la cárcel. Además, esta última no será contabilizada como víctima de violencia de género. Las mujeres cobran un 30% menos que los hombres por el mismo trabajo y sufren más precariedad. Seis de cada diez mujeres renuncian a su carrera laboral para ser madres... Los datos hablan. Y si tuvieses que enumerarlos uno por uno, os daría para una cena y el desayuno del día siguiente.

No todos los hombres son violadores pero el 99,9% de violadores son hombres. A los varones les han educado en una sociedad patriarcal en la que no se respeta el consentimiento femenino. Uno de los ejemplos es el caso de la Manada. A los hombres se les ha enseñado a insistir e, incluso, algunos piensan que si una mujer dice "no", en realidad significa "sí" pero quiere que le insistas. Una sociedad que ha enseñado a las mujeres a cuidarse de los violadores pero no tanto a los hombres a no serlo.

Cuando las mujeres denuncian que las están asesinando, no se refieren todos hombres del mundo, pero la violencia se trata de un problema masculino. Es una crítica apoyada por las cifras y no hace falta que los hombres que no lo hacen se pongan una medallita por no ser así. La cultura de la violación afecta a toda la sociedad y la agresión sexual es la manifestación extrema de esta cultura.

Según los análisis de sentencias elaborados por el Consejo General del Poder Judicial, en el año 2011 los estudios sobre violencia se hacen de manera desagregada. Es decir, por un lado los asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o exparejas masculinas (violencia de género) y por otro los asesinatos de hombres a manos de sus parejas (violencia doméstica).

Los estudios muestran que entre 2008 y 2015, fueron 58 hombres los que murieron a manos de sus parejas mujeres. Esto no quiere decir que no sean importantes, pero el porcentaje de mujeres asesinadas durante ese periodo fue de 485. ¿Se entiende ya la diferencia?

Al decir "yo también" o "yo ayudo", das por hecho que tu labor es algo auxiliar en las tareas del hogar. Es un error ya que las tareas se deben repartir y hacer de manera igualitaria. Al decir "yo ayudo" das por hecho que es otra persona la que debe ocuparse y tu estás haciendo un favor o un sobreesfuerzo por el que se te debe aplaudir.

¿Estás cansado de escucharlo? Pues imagínate las mujeres de vivirlo.