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24/12/2018 14:33 CET | Actualizado 24/12/2018 15:09 CET

¿Qué es lo mejor que puede hacer un ateo en una celebración religiosa como la Navidad?

El HuffPost
Un belén ateo hecho con cacahuetes.

En torno al 10% de la población de España se declara atea: no creen en la existencia de ningún tipo de dios. Según las estadísticas, son una minoría en la sociedad española, en la que la hegemonía de la religión católica durante siglos ha llevado a que muchas de las principales festividades tengan un marcado carácter o inspiración religiosa. Es el caso de la Navidad, que conmemora el nacimiento de Jesucristo.

¿Es contradictorio que un ateo, que rechaza cualquier deidad, participe en estas celebraciones que según el cristianismo sirven para conmemorar la llegada del hijo de un dios?

Por mucho que se sea un ateo militante, estos días es difícil no caer en alguna expresión religiosa. Desde cantar un villancico, a felicitar la Navidad, hasta dar y recibir regalos como los reyes magos al niño Jesús... todo ello está vinculado al cristianismo. Sin embargo, y aunque suene a oxímoron, son varias las voces que defienden que celebrar la Navidad y pasarlo lo mejor posible en esta época del año es una buena estrategia para la causa atea.

"La Navidad, tal y como se celebra, es una grandísima profanación, y si acaso, un formalismo. Pero no es una fiesta religiosa de hecho", expone en un artículo de opinión publicado en Europa Laica Andrés Carmona Campo, licenciado en Filosofía y Antropología Social y Cultural. "La inmensa mayoría, tanto creyentes como ateos, lo que hacen es divertirse, salir, beber, comer y otras cosas que estaría feo decir explícitamente. Utilizan una fiesta religiosa para hacer todo lo que la religión dice que no hay que hacer", reflexiona Carmona.

Este filósofo va más allá y sostiene que en la Navidad, "en cierto modo, se celebra todo un homenaje a los pecados capitales: gula (comilonas), pereza (vacaciones), lujuria (desenfrenada), codicia (consumismo) y en la sobremesa, muchas veces, envidia, soberbia y hasta ira. Más que unos días para concentrarse en la religión parecen días de permiso para vivirlos como si no hubiera religión y hacer todo lo que ésta prohíbe normalmente. Más que días de recogimiento son días de licencia para pecar. ¡Si hasta se coloca a un caganerhaciendo lo que hace un caganer en medio del belén! ¿Puede haber mayor profanación que esa?", continúa.

Reuters
Imagen de archivo de un bus que en enero de 2009 circulaba por Barcelona con un cartel que decía: "Probablemente dios no existe, deja de preocuparte y disfruta la vida".

Así, si compartimos esta visión, lo mejor que un ateo puede hacer en estas fechas es celebrar la Navidad, pues "cuanta más gente no-religiosa la celebra, menos religiosa es, pues pierde esa carácter religioso, sagrado, separado o especial, para adoptar otro profano, vulgar, común o corriente que la desacraliza, la profana, la pervierte", subraya Moreno en su artículo.

También cabe celebrar otros acontecimientos que tienen lugar estos días y que no tienen nada que ver con el cristianismo, como la llegada del invierno. En este sentido, hay ejemplos de instituciones públicas que han hecho guiños que despojan de carácter religioso las celebraciones navideñas.

En 2016 el Ayuntamiento de Barcelona gobernado por Ada Colau, por ejemplo, en lugar de felicitar la Navidad llamó a celebrar el solsticio de invierno, "una de las celebraciones más antiguas y no únicamente en nuestra casa, también en el mundo entero".

O también es posible celebrar el nacimiento de otras personalidades que no sean Jesucristo y que sean reconocidas por su aporte a la humanidad. Hace unos años se puso de moda entre algunos colectivos científicos celebrar el 'Newtonmas' (para conmemorar el nacimiento, el 25 de diciembre, del científico británco Isaac Newton), en sustitución del tradicional y religioso 'Christmas' (nombre que se le da a la Navidad en inglés).

Hemant Mehta, autor del libro El Ateo Amistoso, explicó hace unos años a un medio estadounidense que, a su juicio, lo mejor que un ateo puede hacer en Navidad es disfrutar: "Sí a los árboles de navidad, porque es divertido, sí a los regalos, sí a pasar tiempo con la familia. Lo único que no hacemos es acudir a ninguna ceremonia religiosa. Pero se pueden cantar villancicos . Simplemente se trata de pasarlo bien".

Pues eso: a disfrutar, ateos del mundo.