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23/10/2015 07:07 CEST | Actualizado 22/10/2016 11:12 CEST

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parmaCuatro meses después de desaparecer por las deudas, el Parma ha vuelto a nacer. Empiezan de cero, mirando al futuro, pero sin olvidar el pasado. Lideran la clasificación de su grupo y sus vecinos solo esperan la situación que llevó al equipo a la quiebra no se repita de nuevo y se establezcan los mecanismos y controles necesarios para que nadie vuelva a jugar ni con su historia, ni con sus ilusiones.

¿Cuánto cuesta recuperar tu propia historia? Nada más y nada menos que 50.000 euros. Tres Copas de Italia, una Supercopa de Europa, una Supercopa de Italia, dos Copas de la UEFA, una Recopa y 298 trofeos ganados en sus más de cien años de historia, todo por 50.000 euros. El Parma quebró en junio. Sumergido en deudas tras una nefasta gestión económica, uno de los clubs más emblemáticos y laureados del calcio dejó de existir, nadie asumió el coste de sanear las cuentas o comprar el club para empezar desde la segunda división. Aún así, el Parma no se rindió, resurgió y empezó desde cero. Nuevo nombre, Parma 1913, nueva categoría, regional, y una nueva historia todavía por escribir. Hoy sus trofeos vuelven a casa.

Al caminar entre sus calles uno se envuelve del entusiasmo que desprenden sus vecinos. Nadie les ha prometido que volverán a ser de primera, no hace falta, saben que sus jugadores lo van a intentar. Este nuevo proyecto les ilusiona, es la pasión pura por un fútbol sano y limpio, lejos de todo aquello que les ha llevado a esta situación. La ciudad está entregada al equipo. 9.000 abonados, más de 10.000 tifosi que cada domingo van al Tardini, su estadio de siempre, con la misma ilusión o más de un equipo de primera.

El nuevo presidente del Parma es un viejo conocido, Nevio Scala. Aceptó el reto con la promesa de hacer un fútbol diferente: "Biológico como mis tierras y cultivos, limpio, y sin trampas. Una tarea nada fácil", explica el que fuese uno de los entrenadores más laureados del viejo Parma. Scala no está solo en este nuevo reto, no podían faltar los jugadores con los escribió la historia más bonita. Luigi Apollini es el nuevo entrenador, Lorenzo Minotti y Fasto Pizzi, le acompañan en el área técnica. El tridente del dorado Parma de Scala ha vuelto para ayudar al que sigue siendo su míster, aunque ahora Scala es quien preside el club y Apollini, el entrenador.

Todos los que forman el nuevo Parma aman los colores y la ciudad, pero, sobre todo el fútbol. Claro ejemplo de ello es la gran estrella del equipo, Alessandro Lucarelli, quien a sus 38 años es uno de los pocos que desde el primer momento manifestó su voluntad de quedarse y ayudar al equipo- tras haber estado meses sin cobrar y pasar de la primera división a la categoría regional-.

El Parma ha vuelto más fuerte que nunca, y lo ha hecho gracias a todos aquellos que continúan creyendo en él. Sigue entrenándose en la ciudad deportiva de Collecchio, a apenas diez kilómetros del corazón de la localidad, pero sus instalaciones están subastadas. A la espera de un comprador, el club las gestiona y mantiene para poder así continuar entrenándose en la que hasta hace poco era su casa.

Sus vecinos se entristecen al recordar todo lo vivido hace apenas unos meses. La dramática situación económica les impedía abrir el estadio ante el temor de un corte de suministro eléctrico, su sede fue embargada, y el que fuera su presidente, Giampietro Maneti, arrestado por presunto blanqueo de dinero -pocos meses antes Maneti había comprado el club a Tommaso Ghirardi por el módico precio de un euro y la promesa de inyectar un dinero que nunca llegó-. Durante los tres últimos años, el Parma realizó un total de 755 operaciones de calciomercato entre compras, ventas y cesiones de jugadores. Llegando a tener 242 jugadores en su plantilla, a los que obviamente tenía que pagar un sueldo- la mayor parte de esos jugadores no llegó a jugar nunca ni un solo segundo-.

En verano buscaron un nuevo inversor que se hiciese cargo del club y la deuda para intentar así mantenerse en la segunda división italiana. Terminó el plazo y no hubo ninguna oferta, el sueño de la Serie B se esfumó y el nuevo Parma tuvo que inscribirse en la categoría amateur.

Ahora, cuatro meses más tarde, el Parma ha vuelto a nacer. Empiezan de cero, mirando al futuro pero sin olvidar el pasado. Lideran la clasificación de su grupo y sus vecinos solo esperan que esta situación no vuelva a repetirse y se establezcan los mecanismos y controles necesarios para que nadie vuelva a jugar ni con su historia, ni con sus ilusiones. Y es que solo hacen falta 90 minutos en el Tardini para darse cuenta que el fútbol es del material con el que se fabrican los sueños, no solo de los jugadores, si no de los aficionados. Irrompible, late lleno de vida.

Las imágenes de este artículo son de la página de Facebook del equipo