El augurio del economista que anticipó la crisis de 2008 sobre lo que pasará después del verano

"Este es el último verano", ha señalado Niño-Becerra en una entrevista con Francino en la Ser.

El economista Santiago Niño-Becerra, que vio venir la crisis del 2008 antes que la mayoría, ha estado en La Ventana de la Cadena Ser con Carles Francino para hablar de la situación de la economía española.

Francino ha mezclado la ola de calor con la ola que está viviendo la economía patria con el importante aumento de la prima de riesgo después de que el Banco Central Europeo (BCE) anunciara que dejaría de comprar deuda.

“Suben los grados del mercurio de los termómetros y sube la inflación, la prima de riesgo, y todo lo que puede subir. ¿Esto tiene punto final? ¿Tiene tope? ¿Lo ves tu así a corto plazo o esta ola, la otra, va a subir también?”, ha preguntado el periodista.

“No, a corto plazo no. Se está entrando en una zona borrosa, peligrosa”, ha respondido de primeras el economista, que ha recordado que la prima de riesgo “es la diferencia que existe entre lo que se ha de pagar por que te compren deuda y lo que paga Alemania por lo que te compran de deuda a 10 años”. Ha proseguido explicando que se considera que Alemania es el “referente” porque es “sólida, potente y estable” y por eso se toma como referencia el bono alemán.

Los países del sur de Europa, como España y Portugal “tienen que pagar más por la deuda que se le compre”. “¿Tiene que ver con los tipos de interés, que están subiendo y se esperan que suban? Sí, evidentemente, pero esto es más cualitativo, es la confianza en la economía del país”, ha afirmado Becerra.

¿Y esto qué quiere decir? “Los inversores, teniendo en cuenta que el BCE va a dejar de comprar deuda, le dicen a España ’no confío en cómo estás, no confío en que vayas a poder bajar el déficit, no confío en tu situación económica, con lo cual, si quieres que te compre deuda me tienes que pagar más’”, ha explicado “simplificando mucho”.

“Gran parte de la población no quiere pensar en lo que puede pasar dentro de tres meses y un poco este es el último verano”

- Santiago Niño-Becerra

Esta situación es “complicada” ya que “lo que se gasta en intereses no se gasta en otra cosa y además la imagen económica empeora”.

Francino ha querido saber después qué puede ocurrir en España después del verano con esta situación financiera.

Niño-Becerra ha señalado que en países como España e Italia este va a ser “un verano un poco carpe diem” porque se va a notar que los ciudadanos llevan dos años de restricciones, de pandemia y de confinamiento en general.

Sobre el ahorro de las familias en los dos años de pandemia, ha afirmado que los datos son un poco exagerados, y que “esos ahorrillos” se están empleando ahora en pagar los incrementos de precios. Además, ese ahorro “es una de las razones por las que bares y restaurantes están llenos, las carreteras están llenas y las playas están llenas”.

“Gran parte de la población no quiere pensar en lo que puede pasar dentro de tres meses y un poco este es el último verano. El otoño, todo apunta a que va a ser complicado. Es una cosa psicológica, vivamos el momento y después ya veremos lo que sucede”, ha afirmado el economista.

Sobre si hay “algo positivo”, el experto ha contado que “la inflación se irá reduciendo” pero “muy lentamente”. Para 2023 el Banco de España prevé inflación del 5%, “eso es mucho, pero hemos bajado tres puntos con la de ahora”.

“De cara a la inflación sería bueno que todos redujéramos el consumo de todo porque la producción podría recuperarse y se igualaría oferta y demanda, cosa que ahora no sucede”, ha explicado.

Eso sí, por lo menos avisa de que no estamos en 2007 “cuando nadie sabía por dónde ir”. Que las elecciones generales sean en 2023, ha comentado, “juega en contra de la economía” porque “las decisiones que se deben tomar no son políticamente correctas”.