VIRALES
03/10/2019 21:59 CEST | Actualizado 04/10/2019 11:11 CEST

El dueño de Mosto Tejero cuenta su versión sobre 'Pesadilla en la cocina': dice que él no llamó a Chicote

El programa de laSexta inaugura su nueva temporada viajando a Jerez.

laSexta
Chicote, en un programa antiguo.

Pesadilla en la cocina ha vuelto esta noche a las pantallas. El programa del cocinero Alberto Chicote, uno de los buques insignia de laSexta, se ha desplazado hasta Mosto Tejero, un bar situado a las afueras de Jerez. 

Aunque el programa se emite ahora, se grabó en marzo 2018. Juan Tejero, el dueño del local, cuenta a El HuffPost que un día el equipo del programa se presentó en su establecimiento sin haberles llamado. Habla de que estaban grabando por la zona y llegaron hasta él.

Sorprendido por la visita, decidió aceptarlo, según explica, porque en la zona “gusta todo lo que está ligando al morbo”. Durante una semana, Tejero y el resto de camareros que trabajaban en esa época para el bar compartieron rodaje con el popular cocinero de laSexta.

“Delante de las cámaras es muy desagradable, pero detrás es una persona humana”, cuenta del presentador, que lleva unas tres décadas con el local. Pero confiesa que no acabó disgustado: “Al principio creí que íbamos a llegar a ningún sitio, pero la experiencia al final me gustó”, reconoce. 

Como es habitual, los dueños del local cambiaron el diseño del menú y de los los platos con Chicote. También modificaron el local, pero no tuvo el efecto deseado, como confiesa Tejero. 

“El ambiente era el mismo, los mismos clientes. La gente decía quería los guisos típicos de la zona. Los fines de semana, que había más clientela, probaban los platos que diseñamos con Alberto y decían que todo era muy bonito, pero después ponían comentarios de que era una mierda, muy caro, los platos muy pequeños, etc”, asegura.

Casi un año y medio después de grabar el programa, Mosto Tejero se encuentra actualmente en una situación muy complicada. El local, que solo abre de octubre a mayo, necesitaría un cambio de licencia y pasar a la de restaurante, pero para ello debería abrir el año entero, algo que, explica, desde el Ayuntamiento no le permiten.

Entonces, cuestionan la rentabilidad de si en siete meses pueden tener los suficientes ingresos para mantenerse todo el año. “El Ayuntamiento no nos la quiere dar porque estos terrenos van a ser un futuro para construir y a la hora de liquidar nos liquidarían como restaurante y ahora como bar”, explica.  

Además, Tejero se encuentra de baja y, por ello, todavía tiene más difícil volver a abrir ahora en octub. “No hay muchas posibilidades”, concluye. 

ESPACIO ECO