ECONOMÍA
31/07/2020 17:11 CEST | Actualizado 31/07/2020 17:11 CEST

El gigante de la cósmética, L´Oreal, se enfrenta a grandes cambios en otoño

El sustituto de su presidente ejecutivo tendrá que abordar sin dilación la crisis del sector y adaptarse a los cambios de la forma de consumo que ha traído consigo la pandemia.

Todo es revoloteo en Clichy, el pequeño cantón francés en donde Eugène Schueller creó L´Oreal en 1909. Mas de un siglo después, este es el grupo cosmético más importante del mundo y más grande por capitalización bursátil. Y aunque la sede social está en París, todos dentro de la compañía buscan el “espíritu de Eugène” para los tiempos complicados que llegan.

En otoño, la multinacional cambia a su presidente ejecutivo, Jean-Paul Agon, cumple mandato y deja la primera línea. En otoño, tendrá que decidir a quién nombra para afrontar la peor época de la multinacional desde la última Gran Guerra. La tormenta perfecta tras el coronavirus, con la caída de ventas de productos icónicos, el cambio de modelo de compra de productos, consumidores millennials más preocupados por el medio ambiente y por la sostenibilidad y, sobre todo, la caída de poder adquisitivo a nivel mundial.

 

Gonzalo Fuentes / reuters
A woman walks by the logo of French cosmetics group L'Oreal in the western Paris suburb of Levallois-Perret, France, February 7, 2020. REUTERS/Gonzalo Fuentes

La primera consecuencia del coronavirus ha sido la pérdida de millones de puestos de trabajo en todo el mundo. Millones de personas que dejan de consumir productos no esenciales básicamente por dos razones: primero, centrarse en el ahorro; y en segundo lugar, priorizar el gasto y por lo tanto buscar marcas low cost. Esta tendencia será la que se imponga en los próximos años y, dependiendo de la recuperación económica y del nuevo paradigma de sociedad que emerja de esta crisis sin precedentes, algunas multinacionales también habrán cambiado.

El sustituto de Agon tendrá que abordar sin dilación el cambio. Para el actual presidente de la multinacional que cuenta con marcas como Garnier o Lâncome, su sucesor debería provenir de la empresa, conocer a la gente que trabaja, que desarrolla el producto, que lo vende, al tiempo que deberá tener visión de futuro. Desde que se han reabierto parcialmente los países, es cierto que las ventas de algunos productos están recuperándose pero muy lejos aún de lo que eran las ventas mundiales de la compañía en diciembre de 2019.

Entre los posibles sustitutos se habla de Nicolas Hieronimus, el número dos de Agon, y quien fuera responsable de la marca Armani. Aunque no hay nada decidido