INTERNACIONAL
26/09/2021 18:22 CEST | Actualizado 27/09/2021 08:55 CEST

Ligera ventaja socialdemócrata en Alemania, con el primer Gobierno postMerkel aún en el aire

El SPD y la CDU están prácticamente empatados con un cuarto de los votos y necesitan de Los Verdes y los liberales para hacerse con la cancillería.

Maja Hitij via Getty Images
Olaf Scholz, actual vicecanciller alemán y candidato del SPD, anoche festejando sus resultados en Berlín. 

Alemania cierra la puerta a 16 años de mandato de Angela Merkel con unas elecciones que dejan un práctico empate técnico entre los socialdemócratas y los conservadores. Los primeros, según los datos preliminares, cuentan con una ligera ventaja, pero que aún hace imposible ver claras las alianzas, forzosas y al menos a tres bandas, y, en fin, cómo será el nievo Gobierno germano y quién será su canciller. Final de infarto es hoy algo más que una frase hecha en Berlín. 

Los recuentos iniciales afirman que el SPD de Olaf Scholz, actual ministro de Finanzas y vicecanciller alemán en el Gobierno de coalición que sostenía a Merkel, sería el ganador de los comicios, con el 25,7% de los votos (unos cinco más que hace cuatro años, en las elecciones de 2017, el tercer peor resultado de su historia, lejos del 40% que le dio la última cancillería, que se concreta en 205 escaños), seguido del 24,1 % de la CDU/CSU de Armin Laschet (el sucesor de Merkel, que logra el peor dato histórico de la formación, casi nueve puntos menos, se queda con 194 diputados).

El doble sistema de votación alemán por candidato y por lista confirmaría así al SPD como principal formación en el Bundestag o Cámara Baja del Parlamento alemán, que tiene 730 asientos. Victoria por la mínima y que deja por delante el reto de negociar, negociar y negociar para lograr la estabilidad del país, lo más ansiado por los ciudadanos. 

Con el 14,8% estarían Los Verdes de Annalena Baerbock (que duplica votos y se queda con 117 escaños), con el 11,5% los liberales del FDP (crecen alrededor de un punto, 91 representantes) y con el 10,3 %, los ultraderechistas de Alternativa para Alemania (AfD, que siguen teniendo una buena esquina del Bundestag pero no han logrado despegar y bajan dos puntos, hasta los 82 escaños).

La Izquierda se quedaría con un 4,9% de los sufragios (pierden casi el 40% de lo que tenían, 40 escaños finales), lo que a priori les impide llegar al límite del 5% para tener grupo parlamentario. El margen es tan, tan fino aún que nadie puede realmente contar con sus votos para sumar, o todo lo contrario. 

Dos conclusiones, más allá de que todo está por ver: las coaliciones no siempre perjudican al socio, como se ha visto con el SPD, ni tampoco los gobiernos de grande coaliciones de estado como el que había hasta ahora alimentan los populismos, porque ni la ultraderecha ni la izquierda radical avanzan. 

No se ha dado la victoria con cuatro o cinco puntos de ventaja de los socialdemócratas, como auguraban las encuestas, apurando aún más las posibilidades de sumas y alianzas. Por eso, ni el virtual ganador estaba contento anoche: se ha quedado corto en sus previsiones, la derecha le ha comido más terreno del esperado (en un sprint final que puede tener que ver con la entrada de Merken en campaña en los últimos días y en el miedo inoculado a la posibilidad de una alianza triple de izquierdas, promovido por Laschet), los ecologistas suben mucho en parte a su costa... 

Los resultados son consecuentes con los meses de altibajos mostrados en las encuestas. En el complicado camino de decidir un sucesor para la canciller Merkel, han llegado a liderar las encuestas Los Verdes, luego la CDU, luego el SPD... Una montaña rusa que los ha acabado poniendo a todos en posiciones de tensión en el día D. Y lo que queda, porque se auguran meses duros de negociaciones. 

Los números son tan ajustados que tanto Scholz como Laschet se proclamaron virtuales cancilleres. Más claro el primero -“El futuro canciller de este país se llama Olaf Scholz”, ha dicho literalmente- y más prudente el segundo, pero los dos entienden que el mandato ciudadano que han logrado es suficiente para ponerse a buscar apoyos que les den el poder. En la llamada Ronda de los Elefantes, el debate que lleva en vivo a los candidatos a la televisión nacional, ambos defendieron ese papel, aunque sus caras daban a entender que los dos entendían lo incierto y complicado de la situación. 

En dicho debate, Scholz se ha mostrado confiado en que el acuerdo de Gobierno se alcanzará “antes de navidades” y Laschet coincidió en ese horizonte temporal. Hasta entonces Merkel seguirá cumpliendo con las tareas de Gobierno, aunque ya desde este domingo deja de ser diputada. Los analistas locales, sin embargo, creen que la canciller puede cantar los villancicos en el cargo, porque los precedentes en el país son de conversaciones muy largas y documentos de bases de cientos de folios. 

Estamos ante unas elecciones en las que la participación fue del 76%, ligeramente por debajo del 76,2% de los últimos comicios. No suele bajar del 70%. Las estimaciones indican que más del 40% de los votantes eligieron enviar su voto por correo, de ahí que ese recuento sea determinante en el resultado final. En las últimas elecciones fueron el 28,6%.

Las alianzas posibles

Desde este lunes, comienza en Alemania ese intenso proceso de negociación de coaliciones posibles, que son variadas en este momento. Las posibilidades siempre han de contar con Los Verdes y los liberales, que son llaves imprescindibles de Gobierno y que ya esta noche se han mostrado dispuestos a hablar con unos y con otros, por más que el FDP haya reiterado que tiene “un mayor número de coincidencias” con los conservadores. Con ellos trataron de formar gabinete hace cuatro años y se fueron dando un portazo por sus diferentes programas. 

Las sumas sobre la mesa, si los datos no cambian con el recuento final y el voto por correo, son las que siguen: 

-  🚦Coalición semáforo: una suma de socialdemócratas, verdes y liberales. 

- 🇰🇪 Coalición Kenia: con la CDU, el SPD y Los Verdes. 

- 🇯🇲 Coalición Jamaica: CDU, Los Verdes y los liberales.

- 🇩🇪 Coalición Alemania: unidos la CDU, el SPD y los liberales.

- 🚩 Coalición de la izquierda (o rojo-morado-verde): alianza entre el SPD, Los Verdes y La Izquierda. 

La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), partido excluido como socio por el resto del espectro parlamentario, se queda con su bloque inservible, sus votos vacíos. Se han consolidado, tras su irrupción en el Parlamento hace cuatro años, pero no han logrado enardecer a los votantes y, como el cordón sanitario sigue en pie, no tienen opción de sentarse en el consejo de ministros ni de ser socio de acuerdos puntuales del Gobierno por venir. 

Por el momento ninguno de los dos grandes partidos se ha planteado al menos públicamente reeditar la gran coalición entre SPD y CDU que ha dominado la escena política del país en las últimas legislaturas. Es más, se ha rechazado de palabra, pero está por ver el día a día de las negociaciones dónde lleva. 

Las reacciones

Armin Laschet, el candidato de la CDU y la CSU (el partido federal de derechas más su partido hermano de la Unión Social Cristiana de Baviera), ha sido el primero en hablar y ha reconocido que no podía estar satisfecho con el resultado, pese a que ha remontado tras meses catastróficos, Aún así, se ha declarado dispuesto a formar Gobierno y ha lanzado un mensaje a Los Verdes, diciendo que se necesitaba hacer más en lo relativo al cambio climático.

“Lo haremos todo por formar un Gobierno liderado por la Union. Alemania necesita una coalición de futuro que lidere nuestro país. En la protección del clima y en las finanzas tenemos la responsabilidad de hacer más por las futuras generaciones”, ha dicho. Un guiño verde, necesario en estas horas, pero que tendrá que ir moldeando en función de lo que su partido quiera, una formación de la que Laschet no fue la primera opción, en la que lo quieren sin mucho entusiasmo y donde el poder orgánico va a veces por caminos diferentes al poder ejecutivo. 

Nunca antes la CDU había bajado del suelo del 30%, la ausencia de Merkel y el escaso liderazgo de su nuevo candidato han pasado factura, así que, como se ha visto en el debate de esta noche, toca sacar propuestas concretas de la chistera para negociar con ecologistas y liberales y llevarse su apoyo. Un “resultado amargo”, en resumen y según sus propias palabras. 

“Un voto a la Unión es un voto contra un gobierno federal de izquierda. Por eso vamos a hacer todo lo que esté en nuestra mano para formar un gobierno federal liderado por la Unión”, ha afirmado, avivando de nuevo el fantasma a un gabinete liderado por el SPD y apoyado por Los Verdes y La Izquierda, que se encuentra en su extremo ideológico.

SEAN GALLUP / EFE
El candidato de la CDU, Armin Laschet, acompañado de Angela Merkel, la actual canciller, en su comparecencia de este domingo.

Sin embargo, Scholz se ha dado también no ya como ganador de las elecciones, sino como el próximo canciller, y ha asegurado que “los ciudadanos y ciudadanas quieren un cambio de Gobierno”. Lo dice un candidato socialdemócrata, sí, un partido diferente al de Merkel, pero que los sondeos dicen que era el favorito precisamente por lo que se parece a la jefa saliente en cuanto a prudencia y comedimiento. 

Scholz asume que los resultados tan ajustados permiten adelantar que esta “será una noche larga”, una temporada larga, más bienm hasta que se consoliden con nuevas proyecciones de voto. Aún así, su rostro estaba más feliz que el de Laschet y por eso se permitía incluso hablar de “gran éxito”. En lo personal, tiene motivos, pese a lo ajustado, porque era sólo el candidato del partido, no su presidente ni quien hace las apuestas ideológicas, y se enfrentaba además a unos verdes que le estaban adelantando no sólo en lo ambiental, sino en políticas de corte social. Pese a su ascenso, el SPD con Scholz ha crecido, y ahora ya nadie puede decir que su formación esté muerta. 

De momento, al menos, ya cosecha felicitaciones de mandatarios europeos como su colega socialista Pedro Sánchez, presidente español. Enhorabuena a Scholz y el SPD por los magníficos resultados. España y Alemania seguirán trabajando por una Europa más fuerte y por una recuperación justa y verde, que no deje a nadie atrás”, ha escrito en Twitter.

En Europa, donde la salida de Merkel preocupa y se confía en tener un Gobierno estable pronto, son prudentes y sólo ha llegado la felicitación del vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea, Frans Timmermans, quien dio la “enhorabuena” a Scholz por el “fuerte resultado socialdemócrata” logrado en las elecciones. También el italiano Paolo Gentiloni, comisario europeo de Economía, expresó esta noche su “enhorabuena” a Scholz y al SPD “una campaña electoral tan exitosa”. Tanto Timmermans como Gentiloni son socialistas, compañeros de Scholz en el PSE, el partido de los socialistas europeos. 

Annalena Baerbock, la líder verde, ha reconocido que el partido se había propuesto más escaños, sobre todo tras la subida meteórica en las encuestas de primavera, y no los había logrado en parte por errores cometidos por ella misma, unos cuantos patinazos que han dañado a todo el partido. “Hoy no solo podemos celebrar. Queríamos más, queríamos ser la primera fuerza en el este país y no lo hemos logrado en parte por errores míos”, ha reconocido. “Pero tenemos un mandato para el futuro y queremos asumirlo”, ha agregado. La copresidenta del grupo parlamentario verde, Karin Göring-Erhardt, afirma que su partido está abierto a negociaciones y que se decidirá por la variante que más avances permitan en política de protección del clima. 

El vicepresidente del FDP, Wolfgang Kübicki, ha admitido, por su parte, la preferencia del partido por una alianza presidida por el bloque conservador, una así llamada Coalición Jamaica, con líder conservador, pero no quiso descartar la otra variante, con el SPD. Pragmatismo, se llama. “Nosotros preferimos Jamaica pero Los Verdes también tienen algo que decir y si nosotros descartamos una alianza con el SPD y ellos una con los conservadores no llegaríamos nunca a un acuerdo y tendríamos que votar una y otra vez para llegar a un acuerdo”, dijo en declaraciones a la cadena ARD.

Los representantes de la ultraderecha, al fin, se han declarado satisfechos con lo logrado, pese al retroceso de casi dos puntos respecto a los comicios de 2017. “Se habló de que cuatro años después estaríamos fuera del parlamento y estamos otra vez por encima del 10%, es un éxito”, dijo la copresidenta del grupo parlamentario, Alice Weidel.

El colíder de AfD, Tino Chrupalla, ha reconocido que “las pérdidas hacen daño”, pero ha destacado, en cambio, que tienen “una sólida base de votantes”. Además, ante la negativa declarada de los demás partidos a pactar con los ultras, Chrupalla ha resaltado que serán oposición. Ahora eran tercera fuerza en el Bundestag pero líderes de la oposición, ya que la primera y la segunda, CDU y SPD, eran socios de Gobierno. Su caída en influencia es clara. 

Y se votaba algo más

En cuanto a las otras dos elecciones de este domingo, el SPD sería la fuerza más votada en los comicios a la Cámara de Diputados de Berlín (22,8%, +6,6 puntos con respecto a 2016), seguidos de Los Verdes (21,8%, -1,3) y la CDU (16,7%, -0,9), según proyecciones sobre voto real escrutado. La Izquierda es la cuarta fuerza (14,1%, -1,4), AfD lograría un 6,6% (-7,2) y el FDP se quedaría en el 7,9% (+1,2). Y en los comicios al Parlamento regional de Mecklemburgo-Pomerania Occidental la fuerza más votada ha sido de nuevo el SPD (38,2%, +8,2 con respecto a 2016), seguido de AfD (17,8% -3), CDU (14,2%, -4,8), La Izquierda (9,9%, -3,3), Los Verdes (5,9%, +1,1) y el FDP, que regresaría a la Cámara con un 6% (+3). 

 
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