VIRALES
17/04/2020 10:42 CEST

Es oficial: este es el mejor cartel que se ha visto en toda la cuarentena

"Preciosas palabras", dicen en tono de humor en redes.

Twitter
Cartel de humor

El confinamiento propiciado por el Estado de Alarma en el que España lleva desde el pasado 15 de marzo ha sacado lo mejor y lo peor de los ciudadanos. 

Entre lo peor se puede destacar los carteles amenazantes a los profesionales que están trabajando durante la cuarentena. Hay vecinos que han animado a otros a abandonar la finca por miedo a contagios con mensajes desagradables y denunciables. 

Pero también hay cosas buenas: vecinos que dan las gracias a otros por su labor en esta crisis, muestras de ayuda a los que no pueden salir a comprar y el aplauso de las 20:00. 

Y, como siempre, en estos casos también hay hueco para el humor. Un usuario de Twitter ha publicado un cartel de broma dirigido a un médico haciendo un chiste con la letra, a veces ininteligible, de los médicos. 

“En nuestro edificio también vive un médico y le hemos dejado un cartel”, se puede leer en el tuit acompañado de un folio en el que no se entiende lo que pone. 

Un mensaje que tiene en pocas horas más de 1.500 compartidos y más de 6.900 me gusta. Y ojo con las respuestas...

... que no pueden ser mejores.

Ojo con los carteles amenazantes

La Policía Nacional tratará como delitos de odio los mensajes contra profesionales expuestos al coronavirus, como sanitarios o empleados de supermercados, y que se encuentran al regresar a sus domicilios al término de sus jornadas laborales.

Lo ha anunciado la comisaria principal Pilar Allué, subdirectora general de Recursos Humanos y Formación de la Policía en la rueda de prensa posterior al comité técnico del coronavirus este martes.

Allué ha asegurado que son conductas “denunciables, perseguibles y altamente reprobables por cualquier persona de bien”. 

Esta decisión llega tras conocerse y hacerse virales numerosos carteles y hasta pintadas en comunidades de vecinos y en la puerta de las casas en contra de estos profesionales, a los que se coacciona para que dejen de acudir a sus domicilios bajo el pretexto de que pueden contagiar al resto de residentes.