Este año los Reyes Magos traerán mucho 'Virus' (y no carbón)

Es un juego de mesa apto para niños, español y barato, que se ha convertido en una pandemia.

Virus causa furor entre los niños. Y no, no es un videojuego —¡biiiieeennnn!—. Es un juego de cartas, con sello made in Spain, que se ha convertido en uno de los preferidos de los pequeños... y de los mayores. Porque ese es su gran acierto: cuando el adulto se sienta a jugar descubre que se divierte tanto como un niño y que la edad no supone una ventaja ni una desventaja cuando se trata de ganar.

La mecánica de Virus es sencilla: se reparten tres cartas a cada jugador de un mazo de 68 en el que se incluyen partes del cuerpo —corazón, cerebro, hueso, pulmón— con virus, vacunas y tratamientos. El objetivo de cada jugador es ser el primero en poner sobre la mesa los cuatro órganos sanos.

La idea es que cuando llegue tu turno pongas un órgano sobre la mesa, infectes con un virus al de tu compañero o bien utilices una vacuna para curarte o inmunizarte. Cada vez que coges una carta robas una del mazo. Si no puedes hacer ningún movimiento, puedes descartar tantas cartas como quieras, pero pierdes el turno.

Es tal el éxito de este sencillo juego de mesa creado por los españoles Domingo Cabrero, Carlos López y Santi Santiesteban que el pasado año tuvieron que lanzar Virus 2, que no es otra cosa que una ‘expansión’ del primero —es indispensable tener Virus 1 para jugar— que llega para complicar y completar el juego.

En la época de los videojuegos, la tecnología, la realidad virtual... un montón de cartas de cartón con sencillas ilustraciones, una mecánica de juego poco complicada y un precio más que asequible —entre 12 y 15 euros cada uno— va a ser uno de los regalos más recibidos por los niños estas navidades. De hecho, ya son varias las semanas en las que aparece como el juguete más vendido en las webs de Amazon y Fnac.

Juguetes que se van a agotar esta Navidad 2019

A sus creadores, que ahora dirigen la editorial Tranjis Games, aún les cuesta asumir el éxito porque ellos ni siquiera lo concibieron como un juego de niños. Virus, que ya se distribuye en 15 países y ha sido traducido al inglés, francés y japonés, sí que se ha convertido en una pandemia.