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18/03/2020 14:45 CET | Actualizado 19/03/2020 10:28 CET

La España en cuarentena exige al rey emérito a golpe de cacerola que done su supuesta fortuna a la Sanidad

La Fiscalía suiza investiga a Juan Carlos I por 100 millones de dólares supuestamente de comisiones ilegales de Arabia Saudí.

EFE
El rey Felipe VI y el rey emérito Juan Carlos I en una foto de archivo.

La España en cuarentena por el coronavirus no se olvida de su rey emérito y de sus presunta fortuna millonaria. Aunque la inmensa mayoría de los españoles tiene otros asuntos en la cabeza, como afrontar la mayor pandemia global que -posiblemente- se va a sufrir en generaciones, son muchos quienes se acuerdan de las presuntas actividades ilegales de Juan Carlos I.

Para evidenciarlo, no pocos españoles se han sumado este miércoles a las caceroladas convocadas al mediodía y a las 21 horas para pedir que esa supuesta fortuna del rey emérito -que ya investiga la Fiscalía suiza-, fruto de presuntas comisiones ilegales procedentes de Arabia Saudí, se done a la Sanidad Pública para hacer frente a la crisis del coronavirus.

La reivindicación, que se ha seguido en todo el territorio de forma desigual, se ha organizado a través de mensajería instantánea y redes sociales de nuevo en los balcones. La de las 21 horas, además, coincidió con el mensaje que el rey Felipe VI ha dirigido a los españoles

Recogida de firmas

Tras varios días con muestras de solidaridad vecinales, algunos ciudadanos que han secundado la protesta se preguntaban si todos los que golpeaban sus ollas, sartenes o incluso regaderas conocían el motivo concreto de la convocatoria. 

A la protesta se han unido también algunos niños, que cuando los vecinos han dado por terminada la cacerolada se resistían a parar el ruido como les pedían sus padres -según ha informado EFE-.

Esta iniciativa se une a varias recogidas de firmas organizadas en la plataforma Change.org, que piden que esos fondos pasen a ser dinero público. Dos peticiones diferentes, bajo los títulos “Destinar la herencia de Felipe VI y la asignación del Rey Emérito a la Sanidad Pública” y “Felipe VI, exige a tu padre que transfiera el dinero de Suiza a Sanidad” acumulan cada una alrededor de 160.000 firmas.

Anuncio en la primera jornada de cuarentena

El pasado domingo, el Boletín Oficial del Estado publicaba el Real Decreto 463/2020 del 14 de marzo por el que se declaraba “el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19”.

El Gobierno aplicaba así drásticas restricciones -que, entre otras cosas, afectan al movimiento de las personas o a la normal actividad económica- en su lucha contra un enemigo invisible, el coronavirus, que ha matado ya a más de 550 personas. 

Pues en la tarde de esa jornada dominical, en la que los españoles quedaban oficialmente confinados en su casa, la Casa Real anunciaba que el rey Felipe VI renunciaba a la herencia de su padre, el emérito Juan Carlos I, “que personalmente le pudiera corresponder”. Asimismo, retiraba la asignación que su progenitor tiene fijada en los Presupuestos de la Casa del Rey, que en 2018 fue de 194.232 euros anuales. 

El motivo: las informaciones publicadas por varios medios respecto a que Felipe VI figura como beneficiario de dos fundaciones llamadas Zagatka y Lucum, que se añadirían a las que a principios de este mes -en el periódico Tribune de Genève- aseguraban que Juan Carlos I disponía en Suiza de la citada fortuna. 

Desde hace un año

Lo más llamativo es que el monarca conocía su vinculación con la segunda de estas fundaciones -Lucum-  desde marzo de 2019. Un mes después, en abril del año pasado, Felipe VI compareció ante notario para manifestar que había dirigido una carta a su padre para que “si fuera cierta su designación o la de la Princesa de Asturias como beneficiarios de la citada fundación, dejara sin efecto tal designación, manifestando igualmente que no aceptaría “participación o beneficio alguno en esa entidad”.  

La Fiscalía suiza considera que esos 100 millones procedentes del rey saudí Abdul Aziz Al Saud llegaron a una cuenta en Panamá de la Fundación Lucum de la mano de sus gestores en Suiza, Dante Canónica y Arturo Fasana, presuntos testaferros del rey Juan Carlos.

Según las informaciones publicadas por algunos medios, de los 100 millones de dólares, Juan Carlos de Borbón habría transferido el equivalente a unos 65 millones de euros a Corinna Larsen.

“Para tapar sus vergüenzas”

Pero no fue hasta ese día, hasta ese domingo de cuarentena, cuando la Casa Real dijo esta boca es mía.

Esta circunstancia, la de elegir una fecha tan señalada para hacer público un anuncio que en otra coyuntura derramaría ríos de tinta, ha generado numerosas críticas que este miércoles ha resumido el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, con una certera afirmación: “Una advertencia a quienes hoy usan miserablemente esta crisis del coronavirus como cortina de humo para tapar sus vergüenzas. Investigaremos hasta el último euro de las corruptelas del rey emérito”, ha afirmado tajante el portavoz republicano.  

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