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06/03/2020 08:14 CET | Actualizado 06/03/2020 22:55 CET

La OMS alerta al mundo sobre el coronavirus: "No es un simulacro"

El organismo avisa a los países que "no se toman en serio la enfermedad", que ha contagiado a alrededor de 100.000 personas.

EFE
Tedros Adhanom Ghebreyesus

″No es un simulacro”. El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha recurrido a su particular estilo para dar un serio toque de atención a los países que no están tomándose en serio la amenaza de la epidemia del coronavirus.

“Nos preocupa que algunos países no estén tomándose el problema suficientemente en serio o que hayan decidido que no pueden hacer nada”, ha alertado Tedros, antes de exigir una total implicación de todos los gobiernos en la lucha contra la epidemia, en lugar de dejar esta tarea únicamente a sus redes sanitarias. 

“Seguridad, diplomacia, finanzas, comercio, transporte, información... todo el gobierno debe estar involucrado”, recalcó el médico etíope.

Tedros, quien declinó -eso sí- dar ejemplos concretos, ha advertido de que muchos gobiernos del mundo “no están mostrando el nivel de compromiso político que merece la actual amenaza que enfrentamos”.

“No es el momento de abandonar o de poner excusas”, añadió, insistiendo en que no sólo los ministerios de salud deben poner todos los esfuerzos en la contención del coronavirus, sino que ha de ser un esfuerzo coordinado de toda la red estatal, unida al sector privado. 

Tedros, quien ha informado de que el número de casos totales de coronavirus en el planeta –en continua evolución– asciende a 98.023, de los cuales alrededor de 81.000 corresponden a China y 17.000 al resto del mundo (si bien otras fuentes cifran en más de 100.000 los casos hasta la fecha) ha admitido que “la gente está asustada, pero el miedo puede ser gestionado y moderado con información correcta”. En este contexto, el médico etíope anunció el lanzamiento de una campaña de concienciación de la OMS en redes sociales llamada “Be Ready for COVID-19″ (“prepárate para el COVID-19”). 

Tedros ha reconocido también que están “profundamente preocupados” por el incremento de países con casos de coronavirus, si bien no ha aludido a que se vaya a nombrar pandemia a la actual epidemia del virus. 

Ya son casi un centenar de naciones las afectadas por el virus. Además de China, las más golpeadas por el Covid-19 son Italia, Corea del Sur e Irán (con varios miles de afectados). Por detrás, Francia, España, Japón, Estados Unidos o Alemania (esta última pese a no contar con víctimas mortales) acumulan varios centenares de casos.

España: en fase de contención 

Mientras se producen estas advertencias de la OMS, en España el Ministerio de Sanidad ha confirmado este jueves más de 260 contagios por coronavirus, la mayor parte en Cataluña, País Vasco, Comunidad Valenciana y sobre todo en la Comunidad de Madrid, donde este viernes se ha producido la cuarta muerte en España por la epidemia, cuya incidencia se sigue considerando baja respecto a China y otros países europeos. 

Por ello, no ve necesario aún pasar de la fase de contención, ha señalado el ministro de Sanidad, Salvador Illa.

“Sanidad es la que va a ir indicando la progresión de las distintas fases de alerta sanitaria si procede, que de momento, no procede”, ha dicho Illa, en una comparecencia junto al director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, tras la reunión del Comité de Seguimiento del Coronavirus.

El ministro Illa se reúne este viernes se reúnen en Bruselas con los ministros de Sanidad de todos los países de la Unión para coordinar las medidas a adoptar ante el brote.

Caída récord del petróleo

Lo cierto es que a la alarma sanitaria generada por el coronavirus se le une otra no menos potente, como es la alerta económica. 

Para muestra un botón: la demanda mundial de petróleo registrará en el primer trimestre de este año la mayor caída –en volumen– de la historia, según un estudio difundido este jueves por la consultora de referencia IHS Markit.

“Estamos ante un shock repentino e instantáneo debido al parón sin precedentes de China”, ha advertido Jim Burk­hard, responsable de mercados de esta consultora, antes de reconocer que “nunca se había registrado una caída similar desde que hay registros”.

EFE
El príncipe Abdulaziz bin Salman (izqu), ministro de Energía de Arabia Saudí, a su llegada a la 178 conferencia extraordinaria de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Para entender la dimensión real de la situación basta con resaltar que el declive que tuvo lugar en el primer trimestre del 2009, en pleno auge de la Gran Recesión, no llegó a los 3,6 millones de barriles diarios. El coronavirus hará que en los primeros tres meses de este año el consumo de crudo sea unos 3,8 millones de barriles diarios más bajo respecto al mismo período del año anterior.

También es la primera vez en diez años que el mercado petrolero entra en contracción en un trimestre.

“Impacto significativo” 

En la misma línea se expresa este viernes el informe presentado por el Banco Asiático de Desarrollo (BAD), que especificaba que el brote tendrá un “impacto significativo” en la economía global y la magnitud de las pérdidas oscilará de los 77.000 millones hasta los 347.000 millones de dólares, entre el 0,1 y el 0,4% del PIB mundial.

“La magnitud de las pérdidas económicas dependerá de cómo evolucione el brote, que sigue siendo altamente incierto”, ha señalado el BAD, entidad de crédito con sede en Manila.

El impacto en la economía, particularmente de Asia, se hará sentir mediante la fuerte caída en la demanda interna, menor turismo y viajes de negocios, descenso de los vínculos comerciales e interrupciones en el suministro, apunta la entidad. 

En un escenario moderado como el que se vislumbra en la actualidad, donde los comportamientos de precaución y restricciones como las prohibiciones de viaje comienzan a disminuir, las pérdidas globales podrían alcanzar los 156.000 millones de dólares, lo que supone el 0,2% del Producto Interior Bruto (PIB) mundial.

En ese caso, las pérdidas en China alcanzarían los 103.000 millones de dólares o el 0,8% de su PIB; mientras que el resto de países de Asia en desarrollo perderían 22.000 millones de dólares, el 0,2% del PIB conjunto.