El mundo se abrasa: la ola de calor rompe récords y deja escenas nunca vistas

Primera alerta roja por calor en Reino Unido, Alemania se acerca a los 40 grados y EEUU en riesgo extremo.
Un trabajador bebe agua en Alemania este martes.
Un trabajador bebe agua en Alemania este martes.
picture alliance via Getty Images

El mundo se ahoga, se abrasa, se asfixia. Todos los términos valen para describir los efectos de una ola de calor histórica que afecta a cada vez a más países y que deja escenarios que hace años parecerían dignos de una película de desastres naturales. El sofoco que sufrimos desde hace más de una semana no solo aplasta España, sino que recorre Europa entera y buena parte de Estados Unidos.

Desde hace días, una gran corriente de aire tórrido procedente del norte de África ha irrumpido en el sur del continente europeo. Portugal, Francia o Italia, además de España, han sido los primeros en sentirlo. Pero sus efectos van a más y llegan al norte, como en Reino Unido o Irlanda y se espera su entrada en Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo y en el oeste de Alemania y Suiza. En estas fechas, pocos récords de temperaturas van a quedar sin pulverizar.

Uno de los casos más evidentes se da en Reino Unido, donde se han alcanzado 42 grados centígrados por primera vez desde que hay registros. El país declaró la alerta roja por calor el pasado viernes y en los últimos días se han llegado a suspender servicios ferroviarios y vuelos, como en el aeropuerto de Luton, en Londres. La pista se había derretido, literalmente. El Gobierno de Boris Johnson ha pedido a los ciudadanos que recurran al teletrabajo para reducir los desplazamientos y evitar la exposición a un sol impropio en esas tierras.

En Francia, 15 regiones del oeste del país se encuentran en alerta y en Italia se esperan temperaturas de hasta 42 grados centígrados. En Suiza se aguarda a que próximamente se batan también los récords absolutos de temperatura, y el país se encuentra en el nivel 4 de alerta. Un máximo que ya ha batido Irlanda. Su capital, Dublín marcó recientemente su pico histórico, con 33 grados, sumado a noches extrañamente calurosas.

La lista no para. En Alemania, el servicio de meteorología pronostica que en algunas regiones del oeste se superará la anterior máxima de este año, establecida el pasado 19 de junio en 39,2 grados. La ola de calor también llegará al sur del país, así como a algunas regiones del este, incluido Berlín, el miércoles.

Al otro lado del Atlántico, en Estados Unidos también soportan altas temperaturas, especialmente en el sur, con temperaturas que en zonas de Texas, California y Nuevo México pueden llegar a superar los 43 grados centígrados.

¿Y en España? Día tras día, buena parte del país ha soportado niveles impropios en un verano convencional. La ola lleva más de una semana disparando el mercurio a casi los 50 grados en algunos puntos y a más de 45 en numerosas regiones, con noches en su mayoría por encima de los 25º C. Lo que se conoce como ‘noches tórridas’. Un cóctel explosivo que, unido a otros factores, ha dado lugar a un reguero interminable de incendios forestales.

Pero la ola de calor no solamente ha traído temperaturas desorbitadas, también muerte. Portugal ha cerrado este capítulo extremo con un exceso de mortalidad de 1.063 personas entre el 7 y el 18 de julio. El país vecino llego a registrar 47 grados el 14 de julio, otro récord. En España, el Ministerio de Sanidad ha registrado 679 muertes hasta el domingo atribuidas a las altas temperaturas, mientras otros países notifican un aumento en sus servicios de urgencias ante la emergencia climatológica.

Al sur de Europa parece que lo peor ha pasado desde este martes, pero a final de semana, España volverá a marcar temperaturas que van más allá de lo normal del calor veraniego.

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