Nadie te va a quitar el periquito ni el hámster: desmontando el bulo más absurdo sobre la Ley Animal

Es falso que el Gobierno haya incluido los animales domésticos y otras mascotas comunes entre las especies prohibidas.
Apurba Ganguly / EyeEm via Getty Images

“De un partido que anima a que los niños tengan relaciones sexuales con quien quieran pero que no pueden adoptar periquitos, no voy a escuchar lecciones”. Esta frase la pronunció la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, el pasado jueves en la Asamblea de Madrid.

Respondía a una pregunta de la portavoz de Podemos en esta Cámara regional, Alejandra Jacinto, quien, alucinando con lo que acababa de escuchar, mostraba una expresión de absoluto pasmo ante las afirmaciones de la presidenta madrileña.

Su estupefacción, al margen de la aseveración sobre los críos, era por la frase acerca de los periquitos. ¿A qué se refería la dirigente madrileña? ¿Quién de Podemos ha dicho que se van a prohibir los periquitos?

Se trata de una afirmación basada en una información publicada por Libertad Digital en la que se aseguraba lo siguiente: Adiós al hámster, tortuga y periquito: la lista de mascotas prohibidas según la ley de Ione Belarra.

Según esta información, el Ministerio de Asuntos Sociales, que dirige la líder de Podemos, Ione Belarra, pretende prohibir animales como los “hámster, las cobayas, conejos, tortugas o algunos tipos de pájaros” a través de la ley de Bienestar Animal, todavía en tramitación en el Congreso. Todo, dice el artículo, “gracias a la implantación de lo que se denomina ‘listado positivo’”.

De esta información se hizo eco rápidamente el programa Cuatro Al Día, en el que se llegaban a preguntar si “las mascotas de toda la vida” estaban “a punto de desaparecer de nuestras casas”. Mientras se escuchaba esta pregunta, aparecían imágenes de perros y gatos, además de todos los animales anteriormente mencionados.

“Veterinarios y tiendas, ¿ruina?”, seguía preguntándose el reportaje de la cadena de Mediaset sobre una música sobrecogedora e imágenes de mascotas comunes. ”¿Nos dejarán seguir teniendo perros y gatos?”, se preguntaba el locutor mientras se observaba un montaje de Belarra como si de Noé se tratase, con su arca con animales.

Pero, ¿qué hay de cierto en todo esto? “No hay absolutamente nada”, responden desde la Dirección General de Derechos de los Animales del Ministerio de Asuntos Sociales.

“Es de los bulos más gordos que se han generado de la ley. Es rocambolesco. Otras veces se han generado bulos con medias verdades, pero esto no tiene ni pies ni cabeza”, responden con estupor a El HuffPost.

“Es de los bulos más gordos que se han generado de la ley. Otras veces se han generado bulos con medias verdades, pero esto no tiene ni pies ni cabeza", dicen desde la Dirección de Derechos de los Animales”

Porque, como indican los responsables de este área de Asuntos Sociales, no existe ningún listado para prohibir mascotas como las que se mencionan tanto en el artículo como en el reportaje televisivo.

Lo único que se ha hecho, indican estas mismas fuentes, es transformar el listado negativo que existía antes en un listado positivo. ¿Y qué significa eso?

Que en lugar de especificar las especies que no se podrán comprar ni vender, se crea uno con las que sí y que estará basado en los criterios ya existentes: que no suponga un problema para la biodiversidad, que no suponga un problema para la salud pública y que no sea un peligro para la seguridad ciudadana.

¿Alguna de las mascotas más comunes se encuentra entre estos animales? “No”, niegan tajantemente desde la Dirección General de Derechos de los Animales.

“No se va a prohibir que se pueda comercializar ni hámsters, ni periquitos, ni ningún otro tipo de pequeño mamífero que no supone un problema”, aseguran. “No tiene sentido esa interpretación”.

El motivo de hacer la lista positiva en lugar de negativa, explican, es porque el sistema anterior “es poco útil” ya que siempre pueden aparecer subespecies animales no conocidas que no aparezcan en el listado negativo y que se escapen a su registro en él. Con el positivo, sólo las que estén en él tendrán autorización para su venta y su compra.

“No se va a prohibir que se pueda comercializar ni hámsters, ni periquitos, ni ningún otro tipo de pequeño mamífero que no supone un problema”, aseguran. “No tiene sentido esa interpretación””

El primero de los criterios para elaborar este listado positivo hace que no estén en él los animales que pueden resultar un peligro para la biodiversidad, como ha ocurrido con los cerdos vietnamitas, las cotorras argentinas o la tortuga de Florida.

Tampoco están los primates, porque suponen un riesgo para la salud pública, ya que suelen enfermar de las mismas enfermedades que los humanos.

Ni los animales venenosos, como la serpiente de cascabel, porque son un riesgo para la seguridad ciudadana.

Estos criterios ya existían, no son nuevos, recuerdan en el Ministerio, y se aplican desde hace años en comunidades como la de Madrid, pese a las críticas de su presidenta.

Además, el listado, que se tarda años en realizar, lo elabora un comité científico y técnico en el que participan desde los distintos ministerios competentes, hasta las universidades, pasando por el propio sector y organizaciones ecologistas.

¿Y qué pasa si tengo uno de estos animales en casa, viene Ione Belarra y me lo quita? Evidentemente, no.

Desde la Dirección de Derechos de los Animales explican que este animal “no quedará prohibido” sino que al dueño se le pedirá que lo registre y lo esterilice. “Tú puedes seguir teniendo tu tarántula o tu serpiente, siempre que notifiques que la tienes y que no vas a comercializar ni a criar con ella”, indican.

“A quien tenga una especie no incluida en el listado positivo no se le va a prohibir tenerla, pero tendrá que registrarla y esterilizarla”

Además, indican estas mismas fuentes, prohibir estos animales supondría un riesgo, ya que muchos podrían querer deshacerse de ellos dejándolos en la calle, con el peligro que eso conlleva.

“A nadie que tenga animales en su casa se los van a quitar, a no ser que tengas un tigre, que tienes que tenerlo en un zoológico o en una colección particular con los permisos oportunos. Pero eso ya pasaba ahora”, afirman.

Desde Asuntos Sociales creen que la interpretación que se ha hecho de este nuevo sistema es dar por hecho que un gato, por el riesgo de transmitir la toxoplasmosis, podría ser prohibido. “Si nos vamos a los datos, no existe un caso de toxoplasmosis en los últimos 20 años. Es imposible que podamos entender que un gato es un peligro para la salud pública”, afirman. No es, explican, un caso similar al del visón americano, que se demostró que transmitía el Covid.

Se quejan desde este organismo de que el bulo sobre la nueva ley ha partido de “un cargo de Vox” que aseguraba que se prohibirían perros y gatos obviando que el proyecto de ley indica que en el listado positivo estarán los animales domésticos, de compañía y de producción. “Va a ser inviable que se prohiba tener un gato, un pequeño roedor o un pájaro pequeño, salvo que estén en peligro de extinción”, insisten. “No estamos creando nada nuevo”.

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