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Por qué tienes ojeras aunque no estés cansado

Es posible que no sean precisamente 'ojeras', aunque les llames así.

Probablemente en un momento u otro has tenido ojeras y, aunque lo más fácil es echarle la culpa a la falta de sueño, ese es sólo uno de los muchos factores que pueden contribuir a esas inoportunas marcas bajo los ojos.

“Cuando la gente habla de ojeras, parece que se refiere a algo muy general”, explica a la edición estadounidense del HuffPost la doctora Shari Lipner, dermatóloga en el centro Weill Cornell Medicine and NewYork-Presbyterian. “Algunas personas en realidad se refieren a una pigmentación oscura en la zona debajo de los ojos y otras personas hablan más bien de inflamación o edema, bolsas bajo los ojos, o simplemente de decaimiento o incluso arrugas”.

Para Lipner, es importante distinguir que, aunque algunos factores pueden potenciar un tono más oscuro bajo los ojos, no todo es lo mismo. Vamos a aclararlo:

A veces las ojeras SÍ son consecuencia de una pigmentación real de la piel...

... y estos son los factores que contribuyen a ello:

Genética

Algunas personas tienen una pigmentación de la piel más oscura debajo de los ojos, por eso da la sensación de que tienen ojeras. Este factor suele ser hereditario y relacionado con la genética, asegura la doctora Maryam Zamani, cirujana oculoplástica en Londres que trata varios problemas oculares. Por ejemplo, la experta cuenta que las personas del Sudeste Asiático, o descendientes de esa región, suelen tener más predisposición a este tipo de pigmentación bajo los ojos.

Si no tienes claro si tus ojeras son consecuencias de la pigmentación o, digamos, de una sombra (a continuación se explica más), Zamani propone una simple prueba: coge con el dedo la piel del párpado inferior para moverla.

“Si tu problema es la pigmentación, cuando muevas la piel, independientemente de cómo lo hagas, seguirá siendo del mismo color”, apunta.

Si resulta que es pigmentación y quieres reducir esa apariencia, hay tratamientos tópicos que ayudan a aclarar y exfoliar, entre ellos retinoides y ciertos ácidos, como glicólico y azelaico, señala Lipner.

Zamani también cita la hidroquinona, un agente iluminador que puede reducir la apariencia de esos círculos oscuros con el tiempo. Los resultados de usar cremas tópicas son “muy lentos, arduos y no demasiado exitosos”, matiza Zamani. “Se necesita mucho tiempo para que hagan efecto".

Enfermedades inflamatorias de la piel, como psoriasis o eczema

Las personas con estos problemas cutáneos en la cara también pueden tener ojeras por varias razones.

“En primer lugar, el eczema y la psoriasis son enfermedades inflamatorias, y pueden provocar de por sí rojez u oscurecimiento de la piel”, explica. “Además, como generan picazón, la gente se rasca y el efecto en la piel se exagera”.

Por otro lado, aunque el problema esté controlado, la pigmentación que provocan estas enfermedades puede quedarse en la piel. La dermatóloga Devika Icecreamwala asemeja este efecto al de ciertos granos de acné, que suelen dejar marcas oscuras en la piel.

“Esto depende más de tu piel”, afirma Lipner. “La gente con la piel más clara tiende a recuperarse antes de los cambios postinflamatorios, mientras que a la gente con la piel más oscura le suele durar el pigmento un poco más”.

La pigmentación que queda de estos tipos de problemas cutáneos también se puede tratar con retinoides y/o ácidos como azelaico y glicólico, comenta Lipner.

Frotarte los ojos demasiado

Este gesto puede afectar de diferentes formas, tanto en la pigmentación como en los vasos sanguíneos bajo la piel, apuntan Lipner y Icecreamwala.

“Cuando te restriegas los ojos, la piel suele ponerse más gruesa y más oscura, es parte del sistema de defensa de la piel”, explica Lipner. “Es como cuando se forma un callo en el pie como respuesta a un traumatismo”.

Icecreamwala apunta además que un frote excesivo de los ojos “causa un trauma en la piel” de debajo de los ojos. “La piel es muy sensible y, cuanto más la frotes, más la irritas. La piel responde a esto con una decoloración”.

Frotarse en exceso también puede romper pequeños capilares bajo la piel, lo cual lleva a su oscurecimiento; como la piel de alrededor de los ojos es tan fina, los capilares rotos se vuelven más visibles, concuerda Icecreamwala.

Esto nos lleva al siguiente punto:

En algunos casos, lo que percibes como ojeras no lo son en absoluto.

Como se señala más arriba, la palabra ‘ojeras’ se ha convertido en una expresión universal que la gente utiliza para describir múltiples problemas. A veces, lo que la gente percibe como ojeras no tiene que ver con la pigmentación de la piel. En su lugar, podría estar relacionado con sombras de la piel debidas a inflamación o, por el contrario, a huecos. Las sombras pueden también ser resultado de la estructura general de la cara de alguien.

Además, como la piel de alrededor de los ojos es muy fina, y por tanto muestra lo que hay debajo, es más fácil que tenga un aspecto más oscuro que otras partes del cuerpo, sostiene Icecreamwala. De nuevo, eso no tiene necesariamente que ver con la pigmentación de la piel.

A continuación se enumeran los factores más comunes que pueden contribuir a un aspecto más oscuro de la piel bajo los ojos sin que el resto de la piel cambie de color:

Alergias

Las personas afectadas por las temidas alergias estacionales pueden notarse la piel más oscura en esa zona.

“Se le llama ojo morado alérgico”, explica Zamani, “porque parece que te han dado un puñetazo en el ojo”.

Ese oscurecimiento que experimentan algunos alérgicos tiene que ver con los vasos sanguíneos bajo la piel que rodea a los ojos, que es la piel más fina de la cara.

Las alergias disparan las histaminas en el cuerpo, lo cual puede dar lugar a la dilatación de vasos sanguíneos, como se explica en Good Housekeeping. Según Zamani, como la piel de los ojos es tan fina —“se puede ver a través”— y los vasos sanguíneos se dilatan, los párpados inferiores se quedan “morados y oscuros”.

Tomarse un antihistamínico y disfrutar de una buena noche de sueño pueden “contribuir a reducir la apariencia de las ojeras” durante la temporada de alergia, afirma Zamani.

Las personas que tienen alergias estacionales también pueden tener bolsas por acumulación de líquidos. Cuando las bolsas desaparecen, se queda un hueco, lo cual hace parecer que la zona está más oscura.

Deshidratación

Icecreamwala apunta que la deshidratación juega un papel importante en las marcas oscuras bajo los ojos. Por ejemplo, con el consumo de alcohol.

“Cuando bebes, pierdes líquidos y electrolitos, y esa pérdida de líquido se produce también bajo los ojos, que parecen más huecos, y no hay mucho tejido entre la piel y la estructura ósea bajo los ojos”, dice. En este caso, esa oscuridad aparente puede deberse a una sombra y no a la pigmentación en sí.

Cuando la piel está deshidratada, puede parecer un poco más moteada u oscura, dando lugar a la aparición de marcas oscuras bajo los ojos. Una forma de tratarlo es con cremas para la zona “que iluminen la piel mejorando la barrera de la piel”, sugiere Lipner.

Para Zamani, ingredientes como ácido hialurónico, ceramidas y péptidos son buenos para aportar hidratación a la piel.

“Si tu piel retiene la humedad, esa zona de la piel se hace un poco más espesa, y por tanto no se ven tanto los vasos dilatados y tortuosos bajo la piel”, dice.

Los retinoides también son efectivos para tratar la zona ocular, ya que ayudan a incrementar el espesor de la piel construyendo colágeno, añade Zamani.

Bolsas

Las bolsas en los ojos son como las canas: “A todo el mundo le llegan”. Algunas personas pueden tenerlas a los 20, otras a los 30, otras a los 50 o más tarde.

Esas bolsas están causadas por un prolapso de grasa, teniendo en cuenta que tenemos tres bolsas de grasa en la zona del párpado inferior: la media, la central y la lateral.

“Tenemos un tejido que mantiene todo eso y, por motivos genéticos, por llevar lentes de contacto o por alergias, el tejido se vuelve más delgado”, explica. “Cuando se debilita y se hace más fina, la grasa empieza a marcarse y crea esas bolsas”.

Luego, la inflamación crea una sombra justo por encima de las mejillas, lo cual se puede percibir como un tono más oscuro bajo los ojos, añade la experta, que propone usar rellenos dérmicos para suavizar el área y reducir la sombra. Sin embargo, puede que eso sólo enmascare el problema; la forma más lograda de tratar un prolapso de grasa es con cirugía para eliminar esa grasa, resume Zamani.

Las bolsas también se atribuyen al edema, que es un aumento de los líquidos en torno a la zona ocular por los vasos sanguíneos dañados, según el National Eye Institute.

Disminución de volumen

“Mucha gente cree que tiene los ojos hinchados, pero en realidad lo que tiene es una disminución de volumen”, aclara Zamani.

La experta explica que, a medida que envejecemos, la intersección entre el párpado y la mejilla se alarga y se puede ver con facilidad dónde acaba el párpado y dónde empieza la mejilla. Cuando somos pequeños, hay poca diferencia entre el párpado y la mejilla, pero cuando nos hacemos mayores esa línea se va haciendo más marcada.

“Cuando ocurre esto, básicamente se ve lo que la gente llama ojeras o bolsas, pero... es sólo el estiramiento de la unión párpado-mejilla”, argumenta Zamani. “Si alguien tiene esto, suele pensar que son ojeras, pero en realidad es una sombra. El problema es que la sombra da una apariencia de bolsa”.

Envejecimiento general

A medida que nos hacemos mayores, nuestra piel se hace más fina. Eso incluye la zona ocular, que ya de por sí es fina. Como consecuencia, los vasos sanguíneos subyacentes se hacen más visibles.

Además, cuando cumplimos años perdemos grasa y, como dice Lipner, “si pierdes la bolsa de grasa [bajo los ojos], sin duda la zona se verá más oscura”.

Así que, ¿qué deberías hacer si tienes ojeras o bolsas y no se te van?

Está claro que las marcas bajo los ojos pueden ser consecuencia de una serie de factores, así que lo mejor para tratarlos es acudir a un dermatólogo o médico de cabecera. En casos más raros, las ojeras pueden ser señal de problemas médicos más serios, como enfermedades cardiovasculares o del hígado, advierten Zamani y Lipner.

No obstante, añade Lipner, el médico o dermatólogo podrá diagnosticarte y “guiarte hacia un tratamiento adecuado en función de cuál esla causa de esas marcas oscuras”.

Este artículo fue publicado originalmente en el ‘HuffPost’ EEUU y ha sido traducido del inglés por Marina Velasco Serrano

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