¿Hay que ponerse más protector solar los días de más calor?

Puedes quemarte más rápido a las 11 de la mañana que a las 5 de la tarde.
KARAN KAPOOR VIA GETTY IMAGES

Si sueles mirar el tiempo en tu móvil, probablemente hayas visto muchas alertas naranjas y rojas en las predicciones de temperatura. A estas alturas, tampoco hace falta que te digan que hace calor. Pero vayamos al grano: ¿afecta la temperatura a la cantidad de protección solar que necesitas? Si el índice UV también es alto, ¿qué significa eso para tu piel?

¿Qué es el índice UV?

Aunque tanto la temperatura como el índice ultravioleta suelen ser más altos en verano, el meteorólogo Sven Sundgaard explica que la temperatura del aire y el índice ultravioleta no están directamente relacionados.

″‘UV’ significa radiación ultravioleta”, explica. “El índice, que va de un mínimo de 1 a un máximo de 11+, es un buen indicador de la rapidez con la que puedes sufrir una quemadura solar. Cuanto más alto sea el número, más rápida será la quemadura, por lo que hay que tomar más precauciones”.

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) elabora cada día un atlas con la radiación que va a recibir cada zona, y se considera que a partir de 6-7 ya supone un riesgo alto.

Para controlar el riesgo de sufrir daños en la piel, presta atención al índice y a la hora del día, no necesariamente a la temperatura. “El ángulo solar más alto (cuando el sol pega más fuerte) es al mediodía, entre las 12 y las 14 horas en la mayoría de los lugares”, explica Sundgaard. “Pero la temperatura más alta del día suele darse entre las 15 y las 18 horas en un día soleado. Es posible que el calor sea más incómodo a las 5 de la tarde, pero en realidad la radiación del sol es más fuerte a las 11 de la mañana, así que a esa hora te quemas más rápidamente. Puedes quemarte casi 1,5 veces más rápido a las 11 de la mañana que a las 5 de la tarde”.

Índice UV y temperatura

“Existe la idea errónea de que el índice UV es otra forma de medir el calor”, afirma la dermatóloga Angela Kim. “El índice UV es en realidad una medida de la intensidad de la energía que emite el sol”. El dermatólogo Arash Akhavan coincide: “Que haga calor no siempre significa que haya un índice UV alto. De hecho, el índice UV puede ser exactamente el mismo en un día muy caluroso y en un día frío”.

La dermatóloga Rebecca Marcus añade: “No existe una relación clara y directa entre el calor y la radiación UV o un mayor riesgo de cáncer de piel. Pero en general, entre un día soleado de invierno y uno de verano, sí hay que estar más atentos a la protección solar en verano, porque el sol es más fuerte y el índice UV es más alto”.

Y si la temperatura no influye directamente, ¿cómo es que hay más quemaduras solares durante el verano cuando hace mucho calor?

“Las temperaturas altas dan lugar a actividades que implican un mayor riesgo de quemaduras, como ir a la playa o a la piscina”, explica la dermatóloga Nava Greenfield. “Cuando esas actividades coinciden con un índice UV alto, las quemaduras son más probables”.

Además, las temperaturas altas tienen sus propios riesgos. “La insolación es más común con temperaturas altas”, dice la dermatóloga Sandy Skotnicki. “De forma indirecta, la insolación suele provocar quemaduras solares porque la gente se queda aturdida y se olvida de la protección solar”.

Relación entre la radiación UV y tu piel

“El índice de radiación se desarrolló tomando como referencia a una persona con un tipo de piel Fitzpatrick II”, explica Marcus. “Es un tipo de piel clara que se quema fácilmente y se broncea a la mínima. Cuando el índice UV es bajo, esta persona ‘de referencia’ tendría un riesgo bajo de sufrir quemaduras si se expone al sol durante una hora entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde. A medida que el índice UV aumenta, también lo hace el riesgo”.

Por eso merece la pena echarle un ojo al índice UV antes de salir a la calle.

“Cuanto más alto sea el índice, más penetran esos rayos dañinos en la atmósfera”, señala Skotnicki. “Esos rayos provocan daños por oxidación en el material genético celular y en el ADN”.

El ABC de los rayos UV

Kim explica que hay tres tipos de rayos UV.

“La capa de ozono bloquea la mayor parte de los rayos UV-C, por lo que los rayos UV-A y UV-B son los que más debemos tener en cuenta”, comenta Kim. “Siempre que haya luz, los UV-A pueden afectar a la piel. Los UV-B suelen afectar a la piel a última hora de la mañana y a primera hora de la tarde, entre las 10 y las 16 horas”.

Según los expertos, ninguno de estos rayos le hace ningún bien a tu piel.

“Los rayos UV-A penetran profundamente en la piel, provocando hiperpigmentación, líneas y arrugas al romper el colágeno y las fibras elásticas”, afirma la dermatóloga Loretta Ciraldo. “Además, cada vez hay más pruebas de su papel como causante de melanomas. Los rayos UV-B provocan la muerte de las células de la capa superior de la piel, lo que causa enrojecimiento, ardor y descamación. Creemos que es una de las principales causas del carcinoma de células escamosas de la piel”.

¿Qué hace la crema solar?

“El protector solar ayuda a proteger la piel de los daños causados por los rayos UV, que, con el tiempo, pueden provocar cáncer de piel, hiperpigmentación, melasma, rosácea y envejecimiento prematuro”, explica la dermatóloga Nkem Ugonabo.

“Los dermatólogos utilizamos el término ‘fotoenvejecimiento’ para describir el papel que desempeña la radiación UV en el desarrollo de arrugas, manchas de la edad, textura áspera y flacidez”, comenta Ciraldo. “Además de ayudar a prevenir el cáncer de piel, la crema solar también ayuda a prevenir el envejecimiento prematuro en la cara, el cuello, el pecho y las manos”.

Si piensas que sufrir una quemadura solar de vez en cuando no es un gran problema, piénsalo de nuevo.

“Tener aunque sea una sola quemadura solar con ampollas puede duplicar el riesgo de que una persona desarrolle un melanoma mortal”, afirma Kim.

Y aunque no veas el daño ahora, eso no significa que no vaya a aparecer en el futuro.

“Las células de la piel pueden reparar algunos de los daños causados por el sol, pero, como las células de la piel tienen memoria, algunos daños no se manifiestan hasta pasados 10 o 20 años”, explica Greenfield.

Ponte crema varias veces al día, sobre todo si el índice UV es muy alto o si estás sudando mucho

Cuando el índice UV sea de al menos 6 o 7, ponte crema solar.

El calor influye de forma indirecta en la frecuencia de reaplicación. “Cuando hace mucho calor, tenemos que usar más protector solar porque lo estamos sudando continuamente”, explica Kim.

Sea cual sea la estación del año, el protector solar es necesario. “Debes ponerte crema solar todos los días, independientemente de si hace calor o no”, sostiene Ugonabo. “También cuando esté nublado, porque el 80% de los rayos UV del sol atraviesan las nubes”.

Este artículo fue publicado originalmente en el ‘HuffPost’ Estados Unidos y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco.

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