Qué ideas defiende Carlos III y por qué es importante saberlo

Qué ideas defiende Carlos III y por qué es importante saberlo

Carlos III lleva mucho tiempo preparándose para el papel de rey.

El rey Carlos III.JUSTIN TALLIS VIA PA WIRE/PA IMAGES

El reinado de Carlos III comenzó automáticamente cuando su madre, la reina Isabel II, murió el jueves por la tarde. ¿Cuánto sabemos sobre él?

Aunque su vida personal es a menudo objeto de especulación (incluyendo su relación con su primera esposa, la princesa Diana; su actual esposa, la reina consorte Camilla, y sus dos hijos, los príncipes Guillermo y Enrique), el rey Carlos III es también conocido por ser un defensor de ciertas causas.

A lo largo de los años, esto ha incitado la preocupación de que él, heredero de la Corona, no fuera capaz de recoger el guante apolítico de su madre cuando llegara el momento. Se trata de una condición exigida a la monarquía constitucional, ya que la realeza se considera una fuente de poder diplomático “blando” e imparcial.

Esto es lo que sabemos sobre Carlos III, el rey que más tiempo ha pasado esperando como heredero en el mundo, y sobre cómo podría cambiar la monarquía bajo su liderazgo.

Intervenciones políticas

Esta ha sido quizás la mayor preocupación de los ayudantes de Palacio durante las décadas en que el aún príncipe Carlos estuvo en el punto de mira.

A diferencia de su madre, el rey Carlos III tiene fama de oponerse al Gobierno y de expresar sus propias opiniones políticas.

En junio de este año, los informes afirmaron que Carlos había descrito en privado la política divisiva de Downing Street sobre Ruanda (por la cual los solicitantes de asilo serían deportados en avión) como “atroz”.

El Palacio tuvo que emitir un comunicado para aclarar que no haría comentarios sobre “supuestas conversaciones privadas anónimas” y reafirmó que el príncipe Carlos “sigue siendo políticamente neutral” y que “los asuntos de política son decisiones del Gobierno”.

Durante ese mismo mes, volvió a estar en el punto de mira en The Sunday Times por haber aceptado presuntamente 2,6 millones de libras esterlinas en “bolsas de dinero” para su propia organización benéfica, Prince’s Trust, del ex primer ministro de Qatar, el jeque Hamad bin Jassim bin Jaber Al Thani.

No hubo ninguna actividad ilegal. Sus asistentes dijeron más tarde que el dinero se transfirió inmediatamente a sus organizaciones benéficas, y Clarence House, su residencia oficial, insistió en que la donación se manejó de forma apropiada.

La agencia de noticias Reuters informó entonces de que el miembro de la realeza no volvería a aceptar donaciones en efectivo.

Charles también ha sido objeto de controversias por los llamados “memos de la araña negra”, las cartas que escribió a los ministros a lo largo de los años, presuntamente tratando de presionarlos de una u otra manera.

The Guardian entabló una batalla legal durante 10 años con el Gobierno para conseguir la publicación de 27 de estas cartas, escritas entre 2004 y 2005. Lo consiguió en 2015. En ellas se revelaba que había intentado presionar a los ministros sobre la guerra de Irak, el sacrificio de tejones y la pesca ilegal de la merluza negra, por nombrar unos pocos asuntos.

Sin embargo, su portavoz dijo en ese momento que solo estaba planteando “cuestiones de interés público y tratando de encontrar formas prácticas de abordar los problemas” sin adoptar una posición política partidista.

Desde entonces, se ha reído ante la idea de que esas cartas puedan tener consecuencias, y declaró a The Guardian en 2018: “Muchas veces he escrito cartas a personas que no prestan ninguna atención”.

Hay que decir que el rey Carlos III no ha comentado públicamente la agitación política que se ha vivido en el Reino Unido en los últimos años, especialmente desde el Brexit.

Aun así, ha heredado el trono en un momento en el que Reino Unido se enfrenta a una inflación creciente, a una crisis del coste de la vida y a un importante periodo de cambios.

Ecologista

El rey Carlos III ha sido elogiado por sus ideales ecológicos desde la década de los 70, y a menudo ha pedido a los gobiernos que vayan más allá para evitar una crisis climática y mantener la biodiversidad en el país.

Ha ejercido presiones para reducir las emisiones de carbono y es conocido también su interés en la agricultura orgánica. Hizo campaña contra los cultivos modificados genéticamente. En una ocasión calificó los alimentos transgénicos como “el mayor desastre medioambiental de todos los tiempos”, unas declaraciones que causaron un gran revuelo.

A través de sus discursos públicos, se ha opuesto al escepticismo sobre el cambio climático y, en enero de 2021, lanzó la Carta de la Tierra, una carta de finanzas sostenibles que pide a los firmantes (normalmente empresas) que sigan una serie de directrices para ser más sostenibles.

También advirtió el año pasado en la Cumbre del Clima COP26 que el mundo debe estar en “pie de guerra” para hacer frente a la emergencia climática.

Su pasión por el medio ambiente también se ha transmitido a sus dos hijos, Guillermo y Enrique, que han creado sus propias iniciativas para fomentar la sostenibilidad y hacer frente a la crisis climática.

Ahora, como rey, Carlos III es probablemente la figura más destacada en defensa de la acción contra la crisis climática.

  Carlos y Camilla en la apertura del Parlamento en 2016.WPA POOL VIA GETTY IMAGES

Sobre la Mancomunidad de Naciones

La reina Isabel II decidió en 2018 que Carlos se convertiría en el jefe ceremonial de la Mancomunidad de Naciones cuando ella muriera. Esto no era necesario, ya que el cargo se transfiere automáticamente al heredero cuando hereda el trono, por lo que su decisión sorprendió a algunos.

Algunos críticos querían que fuera una figura no asociada a la familia real británica quien liderara la Mancomunidad de Naciones, aunque al ser el deseo de la reina, todos los líderes de la Mancomunidad defendieron el nombramiento.

De las 53 naciones más allá de Reino Unido que forman parte de la Mancomunidad de Naciones, 13 siguen teniendo al monarca británico como jefe de Estado. Sin embargo, esto puede cambiar con el reinado de Carlos III, ya que quizás más países intenten buscar ahora un estatus republicano con este relevo de poder en Palacio.

Carlos III ha descrito la Mancomunidad como “un elemento fundamental de mi vida desde que tengo uso de razón, empezando por mi primera visita a Malta cuando solo tenía cinco años”.

En junio de este año, les dijo a los líderes de la Mancomunidad que mantener a la reina como jefa de Estado o elegir el republicanismo es “una cuestión que debe decidir cada país”. Sus comentarios se interpretaron como un reconocimiento de que algunos países podrían independizarse, como hizo Barbados el año pasado.

Otras acciones notables

El interés de Carlos III por la arquitectura le llevó a crear una ciudad tradicionalista y sostenible cerca de Dorchester (Poundbury) que alberga a unos 4000 habitantes. Ahora pasará a su hijo mayor, Guillermo.

Una causa particular que Carlos III ha defendido (y que no ha sido tan bien vista) es su apoyo a la homeopatía y las medicinas alternativas. Sin embargo, ha tratado de evitar las acusaciones de que apoya métodos peligrosos para mantener la salud. Una de las preguntas frecuentes de su página web oficial incluso lo desmiente de forma abierta.

El rey Carlos III también ha sido un firme defensor de la caza del zorro, a pesar de la prohibición de esta actividad, y es un filántropo. Incluso ha donado su pensión estatal a una organización benéfica para personas mayores.

¿Será apolítico como su madre?

El nuevo monarca ha suscitado durante años el temor de que fuera un “rey activista”, pero cuando era el heredero al trono, trató de desmentir cualquier suposición de que no sería capaz de mantenerse neutral.

Cuando se le preguntó si seguiría siendo tan directo con sus opiniones al asumir la Corona, le dijo a la BBC en 2018: “No soy tan estúpido. Soy consciente de que ser rey conlleva un deber distinto”.

Robert Lacey, escritor e historiador, le dijo a The Guardian: “Creo que ahora sería un rey correcto, pero no creo que pudiéramos decir eso hace 20 años”.

Esas palabras suponen un fuerte contraste con una afirmación de Jonathan Dimbleby en 2013. Un amigo de la realeza y biógrafo afirmó que una “revolución constitucional silenciosa está en marcha” para cuando Carlos III asuma la Corona.

¿Qué importancia tiene todo esto? La monarquía es una forma de poder blando que se utiliza para recibir visitas de líderes extranjeros, incluido el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, de una manera que los gobiernos políticos no pueden. Si la monarquía empieza a volverse política, el propio concepto de monarquía constitucional sería difícil de mantener.

  La reina en junio de 2022 con sus herederos más inmediatos.CHRIS JACKSON VIA GETTY IMAGES

¿Qué le espera a la monarquía?

Carlos III lleva 70 años preparándose para el papel de rey. De hecho, es el periodo de espera más largo que ha soportado cualquier heredero del mundo.

Como es lógico, ha habido tiempo de sobra para especular con la forma en que cambiará la monarquía, en particular con la intuición de que introduciría una “monarquía reducida”.

Esto supondría reducir los miembros de la Familia Real financiados con fondos públicos a sus “actores principales”, principalmente el monarca y sus herederos inmediatos.

La Familia Real tiene que adaptarse al paso del tiempo para mantenerse al día con los ciudadanos, por lo que es posible que el rey Carlos III introduzca varios cambios para que la realeza parezca menos tradicionalista.

Se sabe que trabaja estrechamente con su heredero, el príncipe Guillermo, sobre cómo pueden asegurarse de que la monarquía siga siendo relevante y siga evolucionando.

Carlos ya ha puesto patas arriba algunas tradiciones. Ha luchado por convertir a su segunda esposa, Camilla Parker-Bowles, en su reina consorte, a pesar de que ambos han estado casados anteriormente. Normalmente, la Iglesia de Inglaterra solo considera consorte oficial al primer cónyuge del monarca.

Sin embargo, su madre aceptó en febrero de 2022, anunciando que era su “sincero deseo” que Camilla asumiera este título.

Como tuiteó el editor Richard Palmer del Daily Express: “Inevitablemente habrá cambios con el nuevo reinado. Algunos quizás tarden en hacerse evidentes”.

Del mismo modo, el rey Carlos III ha ido aumentando su carga de responsabilidades a medida que la salud de su madre se debilitaba, lo que significa que quizás no sea una transición tan grande al fin y al cabo.

Por ejemplo, en junio fue él quien leyó el discurso de la reina en la apertura del Parlamento.

Cabe destacar que los nietos de Carlos III se convierten automáticamente en príncipes y princesas, aunque estos títulos ya pertenecían a los hijos de Guillermo (George, Charlotte y Louis), ya que su padre está en lo alto de la línea de sucesión.

A pesar de dejar la Casa Real en 2020, los hijos del príncipe Enrique y Meghan Markle, Archie y Lilibet, ahora también comparten esos títulos, a menos que el rey Carlos III cambie el protocolo.

El nuevo rey también tendrá que limitar el lujo de la realeza y la tradicional pompa de coronación, teniendo en cuenta que Reino Unido se enfrenta a una crisis del coste de la vida que alcanzará su punto máximo este invierno.

Como le dijo la historiadora Onyeka Nubia al medio de noticias Vox: “Habrá momentos de incertidumbre en todos los ámbitos en los que el monarca se posicione. Habrá incertidumbre política, quizás cultural y quizás social”.

Este artículo fue publicado originalmente en el ‘HuffPost’ Reino Unido y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco.