Argelia niega ahora haber congelado el comercio con España y acusa a la UE de “precipitarse”

La misión diplomática de Argelia ante la UE deja en el aire una posible marcha atrás en los planes para congelar el comercio exterior con España.
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Varios ciudadanos se muestran tras una bandera de Argelia
Varios ciudadanos se muestran tras una bandera de Argelia
Farouk Batiche/ dpa vía Europa Press

La respuesta de Argelia no se ha hecho esperar. La misión del país norteafricano ante la UE ha denunciado que la Comisión Europea se ha “precipitado” al considerar que podría haber violado el acuerdo con la UE por su suspensión de comercio exterior con España.

Pero en su nota, la diplomacia argelina deja en el aire una posible marcha atrás en la congelación del comercio exterior con España, como se anunció rozando la medianoche del miércoles. En un comunicado difundido por Europa Press, Argel niega que entre las decisiones adoptadas se encuentre frenar las transacciones corrientes con España y añade que esta opción “solo existe en la mente de quienes la reclaman y de quienes se han apresurado a estigmatizarla”.

El Ejecutivo lo celebra, con cautela. Las fuentes gubernamentales consultadas por Europa Press han resaltado que el apoyo brindado por la Unión Europea a España y su respuesta se ha traducido en la rectificación de Argelia a su decisión de congelar las transacciones comerciales.

En Moncloa también respiran por el compromiso de que la oferta de gas no se verá afectada, como marca la nota argelina. Pese a que se remarca la “suspensión de un tratado político bilateral con un socio europeo, en este caso España”, el país mediterráneo deja claro que se cumplirán los acuerdos asumidos en materia de suministros. “Argelia ya ha hecho saber por la voz más autorizada, la del Presidente de la República, que seguirá cumpliendo todos los compromisos asumidos en este contexto; corresponde a la empresas comerciales interesadas a asumir todos sus compromisos contractuales”, prosigue la nota.

Sí hay un severo reproche desde la misión diplomática a Bruselas, al considerar que “la Comisión Europea reaccionó sin consulta previa ni verificación alguna con el Gobierno argelino, a la suspensión por parte de Argelia de un tratado político bilateral con un socio europeo, en este caso España, sin asegurarse de que esta medida no afecta directamente a ninguno de los dos o indirectamente sus compromisos contenidos en el Acuerdo de Asociación Argelia-UE”.

Tras una reunión del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, con el vicepresidente económico de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, en Bruselas, el Ejecutivo europeo ha afirmado que evaluará en detalle las consecuencias de estas medidas pero considera ya que, “en principio”, pueden vulnerar el Acuerdo de Asociación de Argelia con la UE.

“Argelia ya ha hecho saber por la voz más autorizada, la del Presidente de la República, que seguirá cumpliendo todos los compromisos asumidos en este contexto; corresponde a la empresas comerciales interesadas a asumir todos sus compromisos contractuales”

- Argelia, sobre su compromiso de seguir exportando gas a España y la UE

La UE es el principal socio comercial de Argelia y representa el 46,7% del total de transacciones argelinas, según los datos de la Comisión Europea correspondientes a 2019, previos a la pandemia.

De dónde viene todo

Entre la tarde yla noche del miércoles, Argelia rompió relaciones con España con un doble anuncio: primero, con la suspensión del Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación con España, un texto que se firmó en 2002 y que desde entonces regulaba las relaciones entre ambos estados. Y al filo de la medianoche, al decretar la congelación del comercio exterior desde y hacia España, una medida que aunque excluía al gas, ponía en riesgo un montante cercano a los 3.000 millones de euros.

Ambas decisiones llegaron, según Argel, en respuesta al “injustificable” apoyo de Pedro Sánchez al plan de autonomía del Sáhara Occidental trazado por Marruecos y conocido en marzo. Ambas suspensiones ocurrieron, además, horas después de que Sánchez defendiese el nuevo criterio español en el Congreso, donde aseguró que no se había abandonado al pueblo saharaui.