VIRALES
07/11/2020 10:02 CET

Salvador Macip, investigador de la universidad de Leicester: "Esta segunda ola ha sido un fracaso de gestión"

El científico catalán pide esperar una o dos semanas antes de confinar domiciliariamente para evaluar las medidas actuales.

Yolanda Porter
El investigador Salvador Macip.

“Es peligroso pensar que la segunda oleada pueda ser en otoño porque, entonces, asumiríamos que en verano no va a pasar, nos relajaríamos aún más y no hay ninguna garantía [...] Puede pasar incluso ahora mismo, es muy difícil de predecir.”. 

Estas palabras las pronunció el investigador catalán Salvador Macip en una entrevista con National Geographic el pasado 20 de junio, cuando se estaba terminando la desescalada. Entonces, y con ya parte de la población pensando qué destino escoger para ir de vacaciones, el científico avisó de los problemas que podría traer para el control de la pandemia dar por sentado que el verano iba a estar libre de virus.

Poco más de dos meses después, se detectaban en España unos 10.000 casos diarios y ya estaba plantada la semilla para llegar a la actual situación, con varias autonomías pidiendo el confinamiento domiciliario y el toque de queda decretado en todo el país. 

Macip, doctor en Genética molecular, actualmente dirige un grupo de investigación en la universidad de Leicester. En su currículum destacan numerosos trabajos, entre ellos el de haber estado durante casi una década en el Monte Sinai de Nueva York, que le convierten en una voz contrastada en el mundo de la ciencia.

¿Qué nos ha llevado a estar otra vez casi como al principio, cuando se venía avisando del peligro del mes de octubre desde antes del verano?

Esta segunda ola en Europa ha sido un fracaso de gestión. La primera hora podía estar justificada con que no conocíamos el virus y no sabíamos qué hacer, pero ahora no había excusa para fallar de la manera en la que se ha fallado en Europa y más comparándolo con muchos países de Asia.

En mi opinión es una combinación de factores. Hubo un fallo en la desescalada, que es la raíz del problema. Hubo un confinamiento tardío que funcionó muy bien, pero se salió demasiado rápido y sin las condiciones adecuadas. Cada país tiene sus características, pero otros estados trataron de reducir los casos a casi cero y a partir de ahí ir volviendo a la normalidad. En España se salió cuando no estaban a cero, se corrió con la desescalada para hacer un verano normal y eso fue un error. El verano fue relajado, el Gobierno no tenían las herramientas suficientes para hacer test, no había rastreadores, no se podía hacer confinamientos y en julio estábamos iniciando la segunda ola.

¿Es necesario un confinamiento domiciliario o el toque de queda y las restricciones de aforos pueden ser suficientes para frenar el virus?

Es difícil de decir. Si esto hubiera venido unas semanas antes habría sido mejor, pero es mejor esto que nada. Son medidas que están bien definidas, pero ahora habría que esperar una semana o dos para ver si sirven o no. Lo que tenemos tener todos en la cabeza es que el confinamiento domiciliario es una opción, aunque este signifique que se ha fracasado en todo lo demás. Tenemos que ser conscientes de que es posible que haya que hacerlo y prepararnos para que pase.

En Reino Unido podemos ir a trabajar, al colegio, a comprar, pero no podemos hacer nada más y creo que es buena opción porque no es tan severo para la economía como uno total. Obviamente va a haber sectores que sufran mucho, pero sirve para no tener que cerrar todos los trabajos y los colegios que eso tendría un impacto aún mayor. Esto tiene que ir acompañado con medidas para poder preservar los comercios que se están sacrificando ahora, no es justo que ellos se sacrifiquen para beneficiarnos a todos. En esta crisis más que rescatar bancos y grandes empresas hay que hacerlo con trabajadores y pequeños empresarios que lo están pasando peor.

Tenemos tener todos en la cabeza es que el confinamiento domiciliario es una opción

¿Cómo ha visto la gestión de la pandemia en España? ¿Ha podido afectar que la sanidad sea competencia autonómica?

Ha habido una combinación de factores que han complicado mucho las cosas. Ha habido una guerra política entre el Gobierno central y algunos autonómicos, con la oposición, etc y esto en tiempos de pandemia es un peligro. Después el hecho de que el Gobierno central o los autonómicos no pudieran hacer ciertas cosas complica mucho la gestión, tendría que haber un marco legal que permitiera poder aplicar las medidas necesarias, de la forma necesaria cuando fueran necesarias sin tener que hacer números con el estado de alarma.

Aunque lo más obvio, para mí, es que no puedes hacer una desescalada y ceder las competencias a las autonomías si estas no tienen los recursos para manejar la pandemia. Cuando en julio empezaron los primeros brotes en Cataluña y el presidente pedía cerrar esos sitios, los jueces se lo tumbaban. Luego pasó en más sitios. Si no tienen el poder real, no sirve para nada. Hay que asegurar también el tema legal para cuando haya una crisis poder actuar rápido. Todo sumado ha hecho que la gestión no haya sido la mejor. Yo evitaría buscar un responsable, no creo que sea uno concreto, creo que ha sido cosa de todos: la situación, el sistema, cómo llegó España, etc.

¿Fernando Simón se ha podido ver superado en algún momento?

Seguro que sí. A prácticamente todos los responsables se les ha visto superados. En España, como en muchos sitios, se ha visto que reaccionaban a la pandemia en vez de anticiparse, esa habría sido la buena gestión. Nosotros hemos ido buscando soluciones a los problemas. El sistema de previsión de pandemias en casi todos los países no tenía un protocolo claro y es normal que Simón o Illa estuvieran un poco superados.

Otra historia es la segunda ola, que estamos repitiendo errores de la primera, pero buscar responsabilidades habría que hacerlo con el tiempo, analizando fríamente la gestión para aprender.

Es normal que Fernando Simón o Salvador Illa estuvieran un poco superados

Madrid ha conseguido controlar la pandemia, Cataluña parece haber realentizado su expansión. ¿Puede ser un rayo de esperanza para el resto de España que las dos comunidades más pobladas consigan parar (hasta el momento y con toda la precaución del mundo) el virus?

Sin duda. Tenemos ejemplos de que si se hacen bien las cosas se controla el virus. Creo que aún se pueden hacer cosas para bajar los casos antes de tener que meterse en casa, pero hay que evitar el triunfalismo y tener claro que estamos en una situación frágil y critica. Hay que esperar unas semanas más para ver si esto que se está haciendo, especialmente en las zonas más densas, sigue funcionando. Lo que no podemos es rebajar las normas hasta que esté muy, muy claro que se ha controlado y rebajado.

A Italia le ha pasado que ha pasado de 2.500 casos el 1 de octubre a más de 31.000 el día 31.

Es un buen ejemplo para demostrar que casi de un día para otro te pueden cambiar muchos las cosas. Si te relajas y piensas que está todo controlado, puedes tener muchos problemas. Las normas son claras: actuar rápido y con contundencia y relajarte cuando de verdad estés muy, muy seguro de que lo puedes hacer.

En caso de salir en noviembre de esta segunda ola, ¿podría llegar una tercera en enero/febrero con otro posible confinamiento en marzo?

Dependerá de muchos factores, pero es importante recordar que hasta que no tengamos la inmunidad de grupo con el 60-70% de la gente vacunada el confinamiento es una opción. Aunque más que el confinamiento domiciliario hay que aprender lo de antes y mejorar en las medidas de prevención. Transmitir que si pasamos esta segunda ola vamos a poder tener algo de normalidad es un error, ahí será cuando volvamos a recaer y volverá el círculo de las restricciones y quizás del confinamiento.

Yolanda Porter
El investigador Salvador Macip en su laboratorio.

A falta de una vacuna, ¿escalar los test de antígenos para un uso más masivo pueden ser decisivos? Este miércoles, el investigador Oriol Mitjà defendió esa postura.

Ayudan mucho porque te permiten incrementar la capacidad de hacer test. Lo que no pueden es eliminar las PCR, hay que combinar ambos. Los test de antígenos te permiten hacer cribados masivos y esto es muy útil. El estudio de Mitjà dicen que algunos test de antígenos también detectarían los asintomáticos contagiosos, así que claro, pueden ser muy importantes si se usan bien y se tiene la capacidad de comprar suficientes test.

Hay que ser capaces de hacer pruebas cada cierto tiempo, como han hecho en Eslovaquia, que se los han hecho a dos tercios de la población en dos días, y ahora lo van a hacer en Liverpool. Esto te permite hacer los test rápidos.

¿Se podría hacer en España?

Es una buena pregunta, espero que sí pero no lo sé porque los test rápidos generan un problema logístico, ya que hay que analizarlos, procesarlos, etc. No sé si el sistema de salud está preparado, confío en que sí. Es muy fácil pedir más test, pero hacer más test no es solo comprarlos, es tener el personal para hacerlos, la logística para procesarlos, hacer el seguimiento, etc.

¿Estamos a tiempo de salvar la Navidad, como dicen algunos políticos?

Es el mismo error que cometimos en verano. Tenemos que asumir que esta Navidad no se salva, no va a ser normal. No podemos decirles a los ciudadanos que si se esfuerzan ahora podrán hacer lo que quieran en Navidad o en enero volveremos a tener problemas. Hay que comunicar mejor la idea de que quedan unos meses de pandemia y hasta entonces hay que tener cuidado. Tenemos que quitarnos la cabeza de que va a ser una Navidad normal.

Tenemos que quitarnos la cabeza de que va a ser una Navidad normal

¿Cómo van a ser las suyas? Haga alguna recomendación a la gente.

Yo la tengo clara. Vivo fuera y en Navidad suelo bajar a ver a familiares y amigos, pero este año no voy a ir. A mis padres no los veo desde las del año pasado y me sabe mal, pero tengo claro que no me muevo de aquí. La enfermedad no es una gripe, es seria y da unos efectos secundarios que no conocemos bien aún. A nivel personal no quiero arriesgarme y, además, estas fechas con reuniones familiares son perfectas para propagar el virus. Hay que hacer lo imprescindible y ya. Esta Navidad nos la saltamos y la próxima espero que ya sean normales.

Navidades por Skype.

Exacto. Estamos pidiendo un sacrificio a la población que, si lo miras en detalle, no es tan grave. El impacto económico sí que hace que la gente lo pase mal y sea muy grave, pero saltarse la Navidad o no ir un verano a la playa no es el fin del mundo y si se pueden evitar ciertos contactos o viajes es mejor hacerlo.

Ha mencionado la playa, ¿se podrá pisar el verano que viene de forma más o menos normal?

Más normal va a ser. Si todo va bien y siendo optimista, tendremos vacunas en breve y la podremos empezar a usar en semanas. Pero hay que vacunar a la gente y esto no es fácil, se necesita tiempo, una estructura y un plan para vacunar primero al personal sanitario y personas de riesgo. No creo que de tiempo para que todos nos vacunemos para este próximo verano. Si todo va bien, la normalidad total la recuperaremos a finales del 2021 para ir de cara a un 2022 que sea normal.

¿Qué le pediría a Pedro Sánchez como regalo de Reyes?

Más inversión. España está a la cola de inversión en Europa. La Comunidad Europea tiene una media de un 2% del PIB más o menos y nosotros tenemos un 1,3% más o menos. Además, parte del dinero que se destina a investigación se va a investigaciones del ejército. Yo pediría un plan a largo plazo que sea transversal. Hay gente muy buena en España, pero son muy pocos grupo

Photo gallery Qué opina la prensa internacional de la gestión de España durante el coronavirus See Gallery