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14/02/2019 13:49 CET | Actualizado 14/02/2019 13:57 CET

'Secretos de estado', el tipo de ficción que ya no nos podemos comer

TELECINCO

Antes de arrancar esta crónica de urgencia sobre lo que acabo de ver, una frase de Vince Gilligan, showrunner de Breaking Bad:

"La peor serie de televisión que puedas imaginar ha sido extraordinariamente difícil de rodar".

La dejo aquí como regalo al equipo base que ha levantado Secretos de estado. Supongo que todos hicieron lo que pudieron, incluida la cadena, Telecinco, que ha invertido su dinero en ella.

Y ahora, vamos allá.

Hace unos meses, TVE estrenó El Continental. Recuerdo la presentación de esa serie, en el Festival de Televisión de Vitoria, en septiembre pasado. Recuerdo al elenco esforzándose en defender una ficción que luego se vio que era indefendible. La serie era mala de dolor, sin paliativos. Pagada por la cadena pública, fue un desastre también en términos de audiencia: una 4,9 de media de share, con 523.000. espectadores. Nadie entendió nunca por qué TVE compró semejante bodrio. Y TVE no dio ninguna explicación convincente ni antes ni durante ni después.

Juan Naharro Gimenez via Getty Images
María Hinojosa, Frank Ariza y Álex García, en la presentación de 'El Continental' en septiembre de 2018.

Detrás de ella estaba un controvertido creador de televisión, Frank Ariza. Años atrás, en 2014, estrenó su primer proyecto televisivo. Fue también su primer fiasco. Se llamaba Dreamland. En Cuatro. Llegó a la cadena tras una promoción brutal. Tuvo un 4,9% de audiencia y dejó varios interrogantes, agrupados en uno: ¿Qué es esto?

Tengo colegas realizadores, directores de series, creativos varios con mucho talento, que llevan años intentando levantar proyectos, series, ficciones diversas, y asistiendo a las negativas (a veces razonadas, a veces no tanto) de las cadenas de televisión. Buena parte de ellos son profesionales a los que les avalan anteriores éxitos audiovisuales. Pero eso no siempre sirve para abrir puertas.

Nadie entendió nunca por qué TVE compró semejante bodrio. Y TVE no dio ninguna explicación convincente ni antes ni durante ni después.

La tele, como ya sabemos, es una pelea permanente. Salvo para Frank Ariza, por lo visto. Sin buena reputación ni personal ni profesional, el director lleva desde el 2014, tras el estreno de la inefable Dreamland, estrenando ficciones. Tres años después de ese fracaso, Mediaset montó con él una productora, Melodía Producciones, para realizar proyectos de ficción. Hace unos meses, un alambicado asunto de gestión y tesorería llevó al grupo de televisión a cerrar esa productora y romper el acuerdo. Pero las ficciones apalabradas y realizadas se estrenaron. Una de ellas, Los Nuestros 2: una miniserie de tres capítulos que pasó sin pena ni gloria el mes pasado por Telecinco. Era el primer proyecto de Paula Echevarría, (que al igual que su exmarido, David Bustamente, no es ni feminista ni machista) tras firmar un megacontrato con Mediaset.

De Ariza fue también Perdóname señor, estrenada en Telecinco en 2017 con una audiencia buena, pese a que la serie era mala sin más. La protagonista era Paz Vega, que hacía de monja. El argumento era... da igual. Junto a ella estaba también el actor Jesús Castro, con tres rasgos característicos: es oficialmente guapo y no acaba de dominar la dicción, que es algo, a qué negarlo, importante en su profesión. El tercer rasgo: desde su papel en El Niño, no ha cambiado el gesto.

La tele, como ya sabemos, es una pelea permanente. Salvo para Frank Ariza, por lo visto. Sin buena reputación ni personal ni profesional, el director lleva desde el 2014, tras el estreno de la inefable 'Dreamland', estrenando ficciones.

Anoche, Ariza estrenó otra serie infumable, bajo mi punto de vista:Secretos de estado.

Imagen promocional de 'Secretos de estado'.

Con varios actores de verdad estupendos, como José Luis García Pérez, Miquel Fernández y por supuesto Elvira Mínguez, la serie es un completo despropósito. Aburrida, absurda, incomprensible, deslavazada, increíble... Con diálogos insólitos, tramas rocambolescas, situaciones intragables... Como esta: el Presidente del Gobierno está en coma, entubado, en el hospital. Sus hijos adolescentes acuden a verlo. La hija empieza a hacerle fotos con el móvil. El hermano el pregunta:

- ¿Qué haces?

- Le hago fotos a papá, por si se muere

Amigos guionistas, NO.

Con varios actores de verdad estupendos, como José Luis García Pérez, Miquel Fernández y por supuesto Elvira Mínguez, la serie es un completo despropósito.

Escribo esto sin saber el resultado de audiencia, a propósito, porque me da lo mismo. La serie ha sido TT durante toda la emisión y no precisamente para bien. En cualquier caso, pase lo que pase, la haya visto quien la haya visto, es una serie que NO nos merecemos. Y Tele 5 tampoco. Además, me resisto a creer que a Paolo Vasile le haya gustado.

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