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28/09/2021 07:52 CEST | Actualizado 28/09/2021 15:10 CEST

La lava vuelve a fluir con rapidez en La Palma, pero aún está a un kilómetro del mar

Las autoridades esperan que llegue a la costa en las próximas horas. El Consejo de Ministros ha aprobado una primera fase de ayudas por valor de 10,5 millones de euros.

MIGUEL CALERO / EFE
La erupción volcánica de Cumbre Vieja, en La Palma

La erupción de Cumbre Vieja en La Palma vuelve a cambiar el guion previsto. Si esta semana arrancaba con la alerta de la “inminente” llegada de una de las coladas de lava a la costa, en palabras del presidente canario, Ángel Víctor Torres, este martes la situación es muy distinta. La lengua vuelve a fluir con fuerza, debido a las redobladas explosiones registradas durante la tarde del lunes, pero todavía se encuentra a un kilómetro de alcanzar el mar.

Concretamente, la colada que sobrepasó la población arrasada de Todoque se encuentra a una distancia de entre 800 y 1.000 metros. Se trata de los cálculos más recientes del Gobierno de Canarias, que recogen un retraso respecto de la  previsión que situaba la lava más cerca del agua. La explicación de dicho cambio está en la orografía del terreno. A medida que avanza por un terreno más plano se expande por los laterales, además de haberse topado con la montaña de Todoque.

El director del plan de Emergencias Volcánicas de Canarias ha explicado que no pueden corroborar que la llegada vaya a producirse, pues a pesar de que el nuevo río fluye con rapidez, “le está costando en los tramos inferiores”. No obstante, el peligro no ha desaparecido y el Ejecutivo canario mantiene la posibilidad de que la lengua pueda alcanzar la costa en las próximas horas. También prosigue el confinamiento de 300 vecinos de cuatro núcleos de Tazacorte, ante la posibilidad de que esto suceda y levante gases nocivos con el contacto. De hecho, la lava desciende con fuerza desde el cono principal por el camino que han dibujado las anteriores coladas.

A la espera de unas ayudas vitales

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes la primera fase de ayudas destinadas a reconstruir la isla de La Palma tras las devastadoras consecuencias de la erupción del volcán, además de impulsar una batería de medidas inmediatas. 

El Gobierno ha autorizado un paquete de iniciativas de carácter socioeconómico entre las que están previstas algunas de carácter urgente, sobre todo en lo relativo a las viviendas para los afectados por la emergencia volcánica. Se trata de un plan de choque acompañado de 5,5 millones de euros para la compra de casas. Habrá otra partida de 5 millones para la adquisición de enseres de primera necesidad.

De forma paralela, Ejecutivo y agentes sociales han pactado la creación de unos ERTE específicos para las empresas afectada por la erupción volcánica en La Palma, pero que también se extenderá a otros casos del archipiélago canario. En este sentido, se habilitarán medidas de protección para los trabajadores y se aplicarán exoneraciones de entre el 90% y el 100% de la cotizaciones sociales. Una horquilla que dependerá de si se ha visto limitada su actividad o totalmente anulada. Además, el Gobierno ha acordado con las organizaciones de autónomos una prestación temporal de cuatro meses para los trabajadores de este tipo.

Las bases del futuro plan de reconstrucción

Con el fin de la erupción, y a medio y largo plazo, el Ejecutivo acometerá un plan de reconstrucción, que funcionará en varios ámbitos. Tendrá un enfoque principal en materia de urbanismo y vivienda, pero también de cara a la recuperación de infraestructuras afectadas, como la reconstrucción de carreteras y redes de abastecimiento de energía y agua.

En sintonía con una de las líneas estratégicas de la política del Gobierno, se apostará por el impulso de las energías renovables en la isla, así como la puesta en marcha de un programa de relanzamiento turístico.

Los datos de la catástrofe

La última actualización de los devastadores efectos de la erupción de Cumbre Vieja constatan que la tragedia está muy lejos de finalizar. La lava ha afectado gravemente a 686 edificaciones, con 586 de ellas totalmente destruidas, y una superficie de 258 hectáreas. El golpe asestado a la red de circulación también es notable, con 22,2 kilómetros de carreteras engullidas por las lenguas.

En cuanto a las personas que han tenido que abandonar sus hogares por el avance las coladas el número se ha rebajado hasta situarse en las 5.600. Es debido a que 200 vecinos han podido regresar el domingo a sus viviendas. El foco del peligro se mantiene en los palmeros que continúan confinados en Tazacorte, a la espera de conocer el impacto del contacto de la lava con el agua.

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