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04/08/2012 10:05 CEST | Actualizado 02/09/2012 11:12 CEST

Fichajes malditos. Parte II

Todos los veranos, la misma historia. Los clubes de fútbol bucean en el mercado en busca de los jugadores que les permitan afrontar la siguiente temporada con las ilusiones renovadas.

Todos los veranos, la misma historia. Los clubes de fútbol bucean en el mercado en busca de los jugadores que les permitan afrontar la siguiente temporada con las ilusiones renovadas. En nuestra Liga, tradicionalmente, las "perlas" de ese mercado son los extranjeros, sobre todo si tienen pedigrí y cuestan una fortuna. Pero no siempre es oro todo lo que reluce. Es cierto que muchos de ellos justifican la inversión, proporcionan días de gloria a sus nuevos equipos y se convierten en los "niños bonitos" de la grada. Otros, sin embargo, se convierten en un dolor de cabeza para los presidentes y entrenadores que tantas expectativas habían depositado en ellos. Y borrones de este tipo los hay en todas partes. ¿Recuerdan cuáles han sido los batacazos más sonoros del equipo más laureado del siglo XXI?

ESTRELLAS ESTRELLADAS EN EL CAMP NOU

Fernand Goyvaerts

El belga Goyvaerts fue el parado mejor pagado del mundo durante cuatro años. El F.C. Barcelona le había fichado en 1962 a precio de oro, pero el jugador no llegó a prestar servicio. El Real Madrid le hizo una oferta en 1965, pero una lesión le puso fuera de combate. Durante cuatro temporadas vivió como un sultán.

Roberto "Dinamita"

La caída en desgracia de Krankl en el F.C. Barcelona propició la llegada al Camp Nou de Roberto "Dinamita". Venía avalado por un brillante pasado como goleador en el Vasco de Gama. Sin embargo, el delantero centro brasileño llegó a España con la pólvora mojada y tuvo que tomar el camino de vuelta a Brasil tras unos pocos meses de estancia en Barcelona. Lo curioso del caso es que su regreso al Vasco lo celebró con cinco goles en su primer encuentro. Y es que Roberto "Dinamita" necesitaba la inspiración que le producía la playa de Copacabana.

Cleo Inácio Hickmann

El rubio Cleo tuvo un paso fugaz por el F.C. Barcelona: tanto como dos meses, tiempo en que ni tan siquiera jugó un minuto en competición oficial. Por ello, el fichaje del centrocampista gaucho forma parte del imaginario colectivo culé como una de las operaciones más peculiares y pintorescas de la primera etapa del nuñismo, la cual dejó como herencia alguna que otra leyenda urbana. La historia de este increíble fichaje nace el 13 de diciembre de 1981. El Barça de Udo Lattek empata en San Mamés (1-1) y Goikoetxea lesiona de gravedad a Bernd Schuster, que se perdería el resto de la temporada. El club se pone manos a la obra para buscar un recambio. Primero intenta incorporar a Toninho Cerezo, pero tras encallarse la operación, finalmente, se apuesta por otro brasileño, Cleo, un centrocampista de 22 años, de gran porte físico y apariencia germánica, procedente del Internacional de Porto Alegre. El 4 de febrero, el jugador aterriza en Catalunya para hacer 'dupla' de extranjeros con Allan Simonsen y empieza a entrenar, esperando el tránsfer de Brasil, que nunca llegaría. El 25 de febrero juega un amistoso en L'Hospitalet (1-3). Serán sus únicos 90 minutos con la camiseta blaugrana. El aplazamiento, jornada a jornada, del debut del brasileño desató toda clase de especulaciones y rumores, el que ha quedado en la memoria es que el club no quería hacerlo debutar después de saberse que era homosexual.

Julio César Romero "Romerito"

Johan Cruyff acabó ganándose la veneración eterna con su Dream Team. Pero antes de que eso ocurriera, y en plena construcción de su equipo de ensueño, el gurú holandés cometió algún que otro delirio de grandeza como técnico azulgrana. El más llamativo fue la contratación de un tal "Romerito", considerado el mejor futbolista de todos los tiempos en Paraguay. Procedente del Fluminense brasileño, donde se había forjado su leyenda, aterrizó en el F.C. Barcelona en los días previos al superclásico. La llamada Quinta del Buitre aún tenía hambre de títulos, y el equipo azulgrana parecía la víctima ideal para zanjar su cuarto campeonato consecutivo. El nuevo fichaje llegó un miércoles, entrenó dos veces, y Cruyff le colocó en el once titular en detrimento del gran ídolo del Camp Nou, Gary Lineker. Aquella noche del 1 abril de 1989, Romerito se ganó la mofa eterna del barcelonismo tras fallar tres goles cantados ante Buyo.

Dotado de una gran técnica y verticalidad, los aficionados culés nunca pudieron llegar a disfrutar en plenitud de las evoluciones del centrocampista paraguayo, que no llegó a adaptarse al fútbol español. Sólo participó en 7 encuentros como azulgrana, y tras seis meses en el club, volvió a América, donde siguió su carrera en clubs mexicanos y de su país natal. Actualmente se debate entre vivir del rock o hacer carrera en la política.

Jari Litmanen

A Jari Litmanen, el futbolista de cristal, se le recuerda por su paso por el Ajax de Van Gaal y de los hermanos De Boer, Davids, Kanu, Kluivert, Seedorf, Overmars... Era el emblema de un equipo magnífico que conquistó cuatro títulos Liga y una Copa de Europa. Pero su fichaje por el F.C. Barcelona en 1999 fue decepcionante porque apenas logró jugar por sus continuas lesiones. Tras dejar el Camp Nou (2001), tampoco consiguió resucitar en el Liverpool (26 partidos en tres años) antes de regresar al Ajax.

Geovanni

Geovanni -no confundir con otro brasileño, Giovanni- llegó al F.C. Barcelona en la temporada 2001-02 oliendo a comisiones (costó la friolera de 21 millones de euros) y con fama de extremo desequilibrante y muy veloz. Apenas disputó 800 minutos en partidos ligueros, la mayoría como suplente, y sólo consiguió anotar un gol en sus dos años como culé. Tras pasar por el Benfica, volvió al Cruzeiro.