enlazados

Con la llegada del nuevo curso, los profesores de Lengua y Literatura se enfrentan a la dif√≠cil tarea de convertir a sus alumnos en los lectores del ma√Īana y conscientes de la aversi√≥n que puede llegar producir el aprendizaje del h√°bito lector, tratan de hacer que las lecturas obligatorias lo sean menos.
El circuito de las pel√≠culas de fan√°ticos parece estar acotado; los fans las producen y ellos las consumen sin que exista ning√ļn aporte o reporte comercial. Muchos piensan que de lo contrario la pureza del producto se ver√≠a alterada y, adem√°s, el copyright impide su distribuci√≥n comercial.
El sue√Īo de escribir una novela puede convertirse en una pesadilla al descubrir lo f√°cil que es quedarse a medio camino. Y es que sacar doscientas p√°ginas de la nada, por mucho que pueda parecer algo m√°gico, requiere de un m√©todo de trabajo. Os cuento el m√≠o, por si resulta √ļtil.
2013-05-31-feriaLibro.jpegAl igual que ocurre en otros sectores como el de la moda, hace ya a√Īos que la literatura juvenil la mueven los mismos j√≥venes en Internet. Son ellos los que, junto a los grandes medios, anuncian sus lanzamientos, los rese√Īan, punt√ļan y comparten los eventos literarios. ¬ŅQui√©nes son estos blogueros?
Las editoriales est√°n apostando por un nuevo g√©nero juvenil, lleno de controversia porque muchos de sus libros incluyen sexo expl√≠cito. Muchos lectores adolescentes ya no se conforman con un pu√Īado de met√°foras cuando se habla del encuentro f√≠sico entre los protagonistas de las historias que leen.
Las distopías son la ficción de la crisis. Sus autores parecen depositar en la generación venidera, sus mayores lectores, la esperanza en el cambio. Tal vez por eso la mayor diferencia entre estas nuevas historias y las clásicas es que la ahora heroína sí consigue llevar hasta buen puerto la revolución.