pobreza

Las protestas han tumbado la reforma tributaria y han impedido la aprobaci√≥n de una ley de salud, pero la desigualdad y la violencia policial a√ļn no cambian. La lucha sigue.
Tiene carrera y dos m√°steres. Su trabajo mejor pagado ha sido en un bar.
La riqueza no se distribuye adecuadamente en la Comunidad de Madrid, donde las diferencias son m√°s agudas que en otras regiones.
Ya no sólo acuden personas en situación de pobreza severa, también familias que antes de la crisis tenían rentas medias o bajas, y parejas jóvenes sin empleo.
Solo la cooperación internacional permitirá que los grupos vulnerables de los países en desarrollo puedan hacer frente a la enfermedad y a la falta de recursos.
Se trata de un informe de Oxfam Interm√≥n que analiza la situaci√≥n de m√°s de medio mill√≥n de empleadas en Espa√Īa.
La ONG Fundación Madrina alerta de que la mitad de las familias vulnerables podría perder su vivienda.
La Fundación Madrina ayuda a realojar a personas que huyen de la miseria en Madrid, buscando para ellas un pueblo dispuesto a acogerlas.
El Congreso toma en consideración este martes la Ley Zerolo, que pretende erradicar la discriminación y avanzar hacia una igualdad real.
Han sido tres personas "con est√©tica neonazi", seg√ļn los testigos.
Alrededor del 50% de las solicitudes se deniegan.
La crisis podría dejar a un millón de personas más por debajo de la línea de pobreza, hasta alcanzar los 10,9 millones.
Resulta intolerable ver, aquí, esta misma semana, ahora mismo, que miles de menores viven en unas condiciones deplorables.
Pese a las desigualdades, los que hoy leen esto, aun hablando de desigualdad, siguen estando entre ese 10% m√°s rico del planeta.
Nuestra historia, nuestra mejor historia, es la de la lucha contra los monstruos y los fantasmas que nos apartan del saber.
Nueve de cada diez personas en los pa√≠ses pobres no recibir√°n el a√Īo que viene la vacuna contra la Covid-19, por lo que se teme un reducto de la enfermedad.
El Gobierno calculó que la ayuda llegaría a 850.000 familias. "No vamos a llegar ni de lejos a esa cifra", reconoce Escrivá.
Aunque a la iniciativa le faltan todavía fondos, los países se han comprometido a ingresarlos.
Jornadas de 13 horas en la calle, noches en una tienda de campa√Īa... El toque de queda importa muy poco cuando no se tiene hogar.
El epidemi√≥logo se√Īala la desigualdad en Espa√Īa como obst√°culo en el control de la pandemia y critica la inacci√≥n pol√≠tica: "Ir a un bar no es un derecho fundamental".