POLÍTICA
05/03/2014 22:11 CET | Actualizado 05/03/2014 22:11 CET

Nueve medidas del Gobierno para frenar la inmigración irregular

Vallas, cuchillas, sensores, pelotas de goma, helicópteros... Elementos disuasorios que se juntan en las fronteras de Ceuta y Melilla para frenar el sueño de los inmigrantes que buscan escapara de sus casas camino de una vida mejor en España.

Tras la muerte de 15 inmigrantes hace un mes en Ceuta y ante la lluvia de críticas por la actuación de la Guardia Civil aquella trágica mañana, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha anunciado desde esta ciudad autónoma que las fronteras se van a reforzar con nuevos elementos disuasorios.

VALLAS

La valla es la principal medida disuasoria en la frontera. En Melilla son 12 kilómetros de un doble vallado paralelo de una altura de 6 metros, que se complementa con otra valla y un muro en el lado marroquí. En Ceuta la altura del vallado es menor, tres metros, y la longitud es de 8 kilómetros.

SIRGA O TERCERA VALLA

Se trata de una valla tridimensional que se instaló en 2007 entre las dos vallas paralelas en sustitución de las concertinas, las cuchillas que desde 2004 poblaban el vallado.

Consiste en un entramado de cables de acero que une ambas vallas y que los inmigrantes tratan de sortear saltando de una valla a la otra. En ocasiones, estos intentos provocan graves lesiones a quienes saltan.

Varias asociaciones humanitarias criticaron su instalación en 2007.

MALLA ANTITREPA

Es una de las medidas anunciadas este miércoles por el ministro del Interior, aunque no se trata de nada nuevo. A finales de octubre, el Gobierno comenzó a instalar este tipo de mallas en la valla de Melilla con el fin de evitar que los inmigrantes escalaran el vallado.

Estas mallas están conformadas de tal manera que impide meter los dedos por la misma. En octubre, el delegado del Gobierno en Melilla informó que se colocarían sólo en tres kilómetros de la valla, los más frecuentados por los inmigrantes.

CONCERTINAS

Las cuchillas que Fernández Díaz califica como un método "pasivo" y "no agresivo" de disuasión, han vuelto a la valla. Pese a que el ministro asegura que fue el Gobierno socialista de Zapatero el que instaló las concertinas, la realidad es que el actual Ejecutivo las ha recuperado para la parte alta de la valla de Melilla, de donde desaparecieron en 2007. Nunca se quitaron de la parte baja y tampoco de la valla de Ceuta.

Estas cuchillas aparecieron por primera vez en 2005, cuando el Gobierno de Zapatero las instaló tras varios intentos de salto hacia España.

VIDEOCÁMARAS Y SENSORES

Además de las vallas propiamente dichas, el perímetro fronterizo cuenta con todo un sistema de tecnología a su alrededor para detectar cualquier tipo de presencia humana.

Así, a lo largo de la frontera se distribuyen numerosas cámaras de vigilancia y equipos de visión nocturna. La Guardia Civil también cuenta con luces de alta intensidad para enfocar a los inmigrantes que puedan acercarse.

Por tener, hay hasta cables subterráneos que conectan una red de sensores electrónicos de ruido y de movimiento.

Para reforzar el suministro de energía para estos dispositivos, el ministro ha anunciado una dotación de 800.000 euros.

MÁS AGENTES Y UN HELICÓPTERO

Fernández Díaz ha anunciado que se desplazarán 20 agentes más de los antidisturbios de la Guardia Civil para que la dotación fija en Ceuta pase de 40 a 60 efectivos y completar así una Unidad Básica de Actuación (UBA) en la zona.

La Guardia Civil también contará con un helicóptero que tendrá base "permanente" en Ceuta y que sobrevolará la zona. "Su labor será de detección y de disuasión", ha explicado el ministro.

PELOTAS DE GOMA

Sin duda fueron un elemento disuasorio la trágica mañana del 6 de febrero, cuando perecieron 15 inmigrantes frente a la playa del Tarajal.

El uso de este material antidisturbios fue reconocido por el ministro del Interior en su comparecencia en el Congreso, aunque negó que se hiciera contra los inmigrantes que en ese momento trataban de alcanzar la costa a nado.

Según Fernández Díaz, los agentes dispararon al agua para delimitar "un área de antidisturbios" y "trazar" la frontera en el mar. Se disparó, según el ministro, "desde tierra a aguas españolas" y con fin "disuasorio".

ESPIGONES MÁS LARGOS

Otra de las medidas anunciadas por Fernández Díaz ha sido la ampliación de los espigones en Ceuta: los del Tarajal y Benzú.

El objetivo, según el titular de Interior, es "mejorar en la lucha contra la inmigración irregular y la seguridad en Ceuta". Si bien el ministro ha admitido que "en la medida en que cierras una puerta, se intentan otras vías".

COMISIÓN CON MARRUECOS

El próximo 26 de marzo en Tánger se constituirá una comisión mixta entre España y Marruecos para consensuar la readmisión de inmigrantes y resolver lo que el ministro ha dado en llamar "las cuestiones litigiosas" del mismo.

En definitiva, se trata de abordar el tema de las llamadas devoluciones en caliente, algo que Fernández Díaz niega que existan porque "son ilegales".

"Si por devolución en caliente entendemos que una persona que acaba de entrar al país y está junto al perímetro fronterizo, se la devuelve al país del que procedía, esto no existe. Y si existe, es ilegal", ha asegurado. "Si la Guardia Civil impide la entrada, no procede hablar de devolución", afirma el ministro, quien defiende que se actúa de acuerdo a la Ley de Extranjería.

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