INTERNACIONAL
29/11/2018 08:35 CET | Actualizado 29/11/2018 13:50 CET

El presidente de Ucrania pide a la OTAN desplegar buques en el mar de Azov

Putin defiende a sus fuerzas e insiste en que los guardacostas rusos simplemente cumplieron con "su deber".

El presidente ucraniano, Petró Poroshenko, ha pedido a los países de la OTAN, y especialmente a Alemania, que desplieguen buques en el mar de Azov para apoyar a Kiev en su pulso con Moscú, tras un incidente con las fuerzas rusas frente a las costas de Crimea.

"Alemania es uno de nuestros aliados más cercanos y esperamos que países en el seno de la OTAN estén dispuestos a enviar buques al mar de Azov para ayudar a Ucrania y garantizar la seguridad" en la zona, ha declarado el presidente Poroshenko al diario alemán Bild.

El presidente ruso, Vladimir Putin, "no quiere nada menos que ocupar el mar [de Azov]", ha añadido Poroshenko. "Alemania también debe preguntarse qué hará Putin a continuación si no lo detenemos", ha señalado el presidente ucraniano.

Alemania también debe preguntarse qué hará Putin a continuación si no lo detenemos

Horas más tarde el Kremlin ha reaccionado a este llamamiento del presidente de Ucrania a la OTAN y lo ha calificado de intento de agravar aún más las tensiones con Rusia. "El enfoque mismo de este asunto apunta a continuar la escalada de las tensiones y la política de las provocaciones", ha dicho a la prensa el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

Según el portavoz del Kremlin, el llamamiento de Poroshenko a la OTAN está dictado por sus intereses "preelectorales y políticos".

Por su parte la canciller alemana, Angela Merkel, ha llamado este jueves a garantizar la integridad territorial de Ucrania y se ha remitido a lo prometido al respecto por Reino Unido y Estados Unidos, pero también por Rusia, en el Memorando de Budapest de 1994. "Tenemos la obligación de cumplir con lo que una vez prometimos", ha declarado la canciller al recordar este acuerdo, por el cual Ucrania ha entregado sus armas nucleares de tiempos de la Unión Soviética a cambio de garantías respecto a su integridad territorial y a vivir en sus propias fronteras.

Los guardacostas rusos han tomado el control por la fuerza el domingo de tres buques de la Marina ucraniana en el mar Negro, cerca de la península ucraniana de Crimea, anexionada por Rusia en 2014, disparando contra ellos y dejando tres heridos entre los marinos a bordo.

Los buques intentaban acceder al mar de Azov a través del estrecho de Kerch.

Se ha tratado de la primera confrontación militar abierta entre Moscú y Kiev desde esta anexión y el inicio, ese mismo año, de un conflicto armado en el este de Ucrania entre fuerzas ucranianas y separatistas prorrusos, que ha dejado más de 10.000 muertos.

La ley marcial que el Parlamento ucraniano votó el lunes ha entrado en vigor este miércoles. Las condiciones de su aplicación son aún vagas: fue introducida por 30 días en diez regiones fronterizas y del litoral del país.

Ante las preocupaciones que suscita la ley marcial, las autoridades ucranianas aseguraron que el texto, que permite movilizar a ciudadanos, regular los medios y limitar las manifestaciones públicas, tiene un "carácter preventivo".

La teoría de Putin

Por su parte, Vladimir Putin ha defendido a sus fuerzas y ha insistido en el hecho de que los guardacostas rusos simplemente cumplieron con "su deber". "¿Qué pasó? [Los ucranianos] no respondieron a las demandas de nuestros guardafronteras. Y entraron en nuestras aguas territoriales", ha afirmado el presidente ruso en unas declaraciones difundidas por la televisión.

Putin ha calificado el incidente de "provocación" organizada por el presidente Petró Poroshenko, a quien los sondeos no le sonríen a solo unos meses de la elección presidencial en Ucrania.

El miércoles, se puso en detención provisoria hasta el 25 de enero a los últimos nueve marinos capturados por Rusia que debían comparecer ante un tribunal, como sucedió la víspera con los otros 15 militares. Una detención "ilegal" y un acto de "barbarie", ha denunciado Kiev.

La cancillería ucraniana ha indicado haber enviado una nota de protesta al ministerio de Exteriores ruso considerando que esos hombres son "prisioneros de guerra" y reclamando su liberación "inmediata".

Frente a esta escalada de las tensiones entre Rusia y Ucrania, la Unión Europea (UE) se declaró el miércoles "extremadamente preocupada", pero no prevé nuevas medidas para sancionar la operación militar rusa contra los buques ucranianos.

Estamos consternados por este uso de la fuerza por Rusia que, en un contexto de creciente militarización en la región, es inaceptable

"Estamos consternados por este uso de la fuerza por Rusia que, en un contexto de creciente militarización en la región, es inaceptable", señalaron los gobiernos de los 28 países de la UE en una declaración de la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, tras tres días de discusiones.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé reunir "rápidamente" después del 10 de diciembre a su comité de dirección con el objetivo de aprobar un programa de ayuda a Ucrania, anunció el miércoles su directora gerente, Christine Lagarde.

El incidente del domingo en el mar Negro podría tener repercusiones en la cumbre del G20 que comienza el viernes en Buenos Aires.

EEUU y Rusia

El presidente estadounidense, Donald Trump, quien expresó su "profunda preocupación" por la toma de los barcos, amenazó el martes con cancelar un encuentro planeado con Putin al margen de la cita.

El Kremlin indicó que aún esperaba que el encuentro Trump-Putin se mantenga y minimizó la amenaza de Trump de anularlo.

"La preparación [del encuentro] sigue, el encuentro está previsto. No tenemos ninguna información de nuestros colegas estadounidenses", ha dicho el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov.

El incidente en el mar Negro se produjo cuando los buques de la Marina de guerra ucraniana intentaron cruzar el estrecho de Kerch para ingresar en el mar Azov, que tiene una importancia crucial para las exportaciones de cereales o de acero producidos en el este de Ucrania.

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