VIRALES
07/06/2019 10:11 CEST

El vídeo más surrealista del metro de Madrid supera los 23 millones de reproducciones: esta es la historia que hay detrás

El vídeo fue colgado en Facebook.

Facebook

Lleva más de 23 millones de reproducciones y no para de crecer. Un vídeo con una situación cotidiana se ha convertido en uno de los grandes fenómenos virales de los últimos tiempos en Facebook. Un bucle de interacciones casi infinito.

Bautizado como Siéntese, los intérpretes emulan el momento en el que un joven cede su asiento en el metro de Madrid a un chico con muletas. Este, que se da cuenta que hay una embarazada en su mismo vagón, le entrega el sitio a ella. Al momento, esta ve a un anciano y se lo ofrece. Al final y tras una pequeña discusión, los tres se giran mirando al primer joven y le gritan que él debe sentarse: “¡Pues siéntate tú!”.

Cuando el resto de pasajeros se dan cuenta de que es teatro aplauden la escena.

“Fue muy divertido. Lo estuvimos haciendo durante una semana y como mucha gente va aburrida en el metro o con el móvil sin hacer nada nuevo nos daban las gracias y nos aplaudían al final”, cuentan a El HuffPost Delia Santana, la mujer que hace el papel de embarazada, y Marcos García, el encargado de empezar la cadena.

A este creativo de publicidad y a esta humorista les acompañaban Alberto Lobato, que hacía de cojo, Javier Cuartero, que interpretaba el papel de anciano, y Pablo Giménez, que se turnaba con Marcos tanto para ocupar posibles asientos libres como para empezar la escena.

Todos ellos, salvo Javier, se conocían, ya que tienen en común el hobby de la interpretación. El proceso para reclutarlo lo cuenta García como si fuera una anécdota: “Nos hacía falta el papel de una persona mayor, no conocía a ninguno y publiqué una especie de casting en una página de Facebook para buscar una persona así. Solo me respondió él. Así que estaba dentro. La elección no pudo ser mejor”.

Con el grupo ya formado, se presentaron al concurso de Cronoteatro, que organiza la UCM para actuar durante la Semana de las Letras en el metro de Madrid. Y ganaron. “De 100 que se presentaban nos cogieron a nosotros junto a otros cuatro grupos. Ese era el premio: poder actuar teniendo un permiso. Y menos mal que lo teníamos porque una vez viendo el escándalo que se montó casi nos echan y se lo tuvimos que enseñar a los trabajadores”, explica García, que confiesa que lo presentaron el último día y en el último momento.

Pero como informan, el premio no se quedaba ahí. Tras los cinco días de actuaciones y para redondearlo, los cinco grupos presentaban sus obras en la estación de Chamartín ante gente invitada, ya que en ella están tanto los vagones más antiguos, desde los de 1919, como los de hoy.

“Algunas estaban ambientadas en el siglo XIX y sabías de antemano que era una obra de teatro, pero a nosotros se nos ocurrió hacer algo tan cotidiano como ceder el asiento”, comentan.

Santana, que se tuvo que poner dos bufandas para hacer el papel de embarazada, reconoce que al principio “daba un poco de miedo, porque es el metro y puede suceder cualquier cosa”, pero ambos concluyen que la experiencia fue genial.

Marcos García

Experiencias para dar y regalar

Durante esos cinco días vivieron escenarios de todo tipo. A veces tenían todos los sitios ocupados, mientras que en otras había varios libres que hacían de la situación todavía más surrealista.

“Una vez, un señor mayor no se imaginaba que el final era microteatro y se puso a gritar: ‘esto es un absurdo, un absurdo. No puede ser’. En otra había un cojo de verdad. Muchas veces también nos tocaba en vagones con multitud de asientos libres y la gente se quedaba perpleja pensando en lo ridículo que era la situación”, comenta la canaria.

La propia Santana cuenta cómo tuvieron que contestar a una mujer que directamente le comentó que mejor se sentara en otro asiento que estaba libre: “Como era todo improvisación, le tuve que decir que era una conversación privada entre nosotros”.

Las interpretaciones las iban completando entre las estaciones de la línea seis Ciudad Universitaria y Moncloa, debido fundamentalmente a que el tiempo entre estaciones es de dos minutos, el mismo que les duraba la obra.

De esta experiencia sacan una conclusión principal y no es otra que la solidaridad es algo que está presente en la mayoría de los españoles. “La mayoría de veces nos dejaban el sitio, especialmente al cojo. Solo una vez no. Esa vez nos quedamos callados en silencio porque no nos lo creíamos”, afirma García.

Ahora y viendo el exitazo, completamente inesperado –Santana reconoce que lo subió “casi por el recuerdo–, no descartan hacer una segunda parte o presentarse a una futura edición.

“Este exitazo nos alegró mucho porque nos sube seguidores y los necesito porque trabajo de forma irregular con monólogos. Pero lo que ha servido 100% es para que la gente nos conozca y nos de más autobombo. Además, en todo momento ha habido muy buen rollo, nos lo hemos pasado muy bien y quizás en la siguiente edición podríamos repetir”, asegura la humorista.

Sin duda, estos cinco actores han conseguido una obra para la historia.

Marcos García

ESPACIO ECO