La advertencia de un reputado médico israelí sobre la estrategia del "contagio masivo"

Aspirar a la inmunidad de rebaño permitiendo las infecciones tiene un alto coste, y tampoco garantiza que se logre.
Un sanitario realiza una prueba de coronavirus a un hombre en Modiin (Israel), el 2 de enero de 2022.
Un sanitario realiza una prueba de coronavirus a un hombre en Modiin (Israel), el 2 de enero de 2022.
GIL COHEN-MAGEN via AFP via Getty Images

Israel está siendo noticia estos días a cuenta del covid. Este domingo, las autoridades sanitarias israelíes comunicaron que habían detectado el primer caso de ‘flurona’, una doble infección simultánea de coronavirus y gripe. Días antes, su primer ministro, Naftali Benet, advirtió de la “tormenta de infecciones” que se le viene encima al país a causa de la variante ómicron, pero también afirmó: “No podemos evitarlo”. Expertos del Ministerio de Salud están sopesando un cambio de estrategia en la gestión de la pandemia, y optar por un “contagio masivo” que lleve a la inmunidad de grupo.

La propuesta puede sonar atractiva, teniendo en cuenta la explosión de transmisibilidad de ómicron y su aparente menor letalidad; no obstante, también hay voces críticas. Esa estrategia tiene un alto coste, tal y como ha advertido el director general del Ministerio de Sanidad israelí, Nachmann Ash.

“El precio de la inmunidad de rebaño son muchas, muchas infecciones, y eso puede acabar ocurriendo. Las cifras tienen que ser altas para alcanzar la inmunidad de rebaño, lo cual es posible”, ha afirmado Ash, según recoge la BBC. “Pero no queremos alcanzarla por medio de contagios, queremos que ocurra como consecuencia de que mucha gente se vacuna”, ha señalado.

“El precio de la inmunidad de rebaño son muchas, muchas infecciones, y eso puede acabar ocurriendo”

Los estadistas calculan que hasta cuatro millones de israelíes podrían haberse contagiado para finales de enero, en una población total de algo más de 9 millones. La cifra de casos diarios se ha cuadruplicado en los últimos diez días, con un registro de más de 3.500 contagios notificados en 24 horas. Las muertes, en todo caso, no han mostrado el mismo ascenso, y el primer ministro Bennet ya ha apuntado en varias ocasiones que el principal objetivo es evitar un pico de hospitalizaciones graves, mientras se mantiene la economía abierta.

Con el 60% de la población de Israel completamente vacunada –frente al 80% en España–, el país ya ha aprobado la administración de una cuarta dosis de la vacuna para personas inmunocomprometidas y para mayores en residencias, y este domingo anunció que también podrán ponerse esta cuarta inyección los adultos de más de 60 años y el personal sanitario.

Qué es la inmunidad de grupo

La inmunidad de rebaño, también conocida como inmunidad colectiva, de grupo, o de manada “se da cuando un número suficiente de individuos están protegidos frente a una determinada infección y actúan como ‘cortafuegos’ impidiendo que el agente infeccioso alcance a los que no están protegidos, es decir, que son susceptibles a esa infección”, explicó a El HuffPost Teresa Pérez Gracia, catedrática de Microbiología de la Universidad CEU Cardenal Herrera.

Esa protección se consigue o bien después de vacunarse o bien después de haber pasado la enfermedad, pero el uso de este concepto en esta pandemia resulta polémico, incluso entre los epidemiólogos. En una entrevista con El HuffPost realizada en agosto, el epidemiólogo Quique Bassat pidió “dejar de hablar de la inmunidad de grupo”. “Es un concepto cada vez más elusivo, más difícil de alcanzar; habría que hablar más bien de lo que algunos llaman control funcional de la pandemia, que significa tener la suficiente cobertura vacunal como para garantizar que no hay muertes ni ingresos en UCI”, señaló entonces Bassat.

En una línea similar se expresa el ex directivo de la OMS Daniel López Acuña, que explicó a El HuffPost que para poder hablar de inmunidad de grupo con un alto porcentaje de población vacunada tendrían que darse tres condicionantes que, en el caso de la pandemia por covid, no se cumplen. “Que las vacunas que se usan sean esterilizantes, es decir que impidan la infección y el contagio; que no haya una alta tasa de mutación y de variantes que tienden a eludir la eficacia de las vacunas; y que la inmunidad tenga una duración mediana o larga”, apuntó López Acuña.

“Hay que tener mucho cuidado con la idea de inmunidad de rebaño; hemos visto reinfecciones en personas que ya habían pasado la enfermedad”

Tampoco los expertos israelíes tienen claro que la estrategia del “contagio masivo” vaya a funcionar para garantizar la tan ansiada inmunidad. “Hay que tener mucho cuidado con esto, sobre todo después de nuestra experiencia en los dos últimos años, en la que hemos visto reinfecciones en personas que ya habían pasado la enfermedad”, advierte Salman Zarka, director del grupo de trabajo de coronavirus del Ministerio de Salud israelí, en declaraciones al medio Ynet.

Los expertos también están preocupados por que la explosión de casos impida llevar a cabo el trabajo de detección, diagnóstico y seguimiento, por la incapacidad de realizar tantas pruebas como sean necesarias, algo que ya ocurre en algunas comunidades autónomas de España, entre ellas Cataluña y Madrid, que han cedido a los ciudadanos la responsabilidad de autodiagnosticarse con pruebas de farmacia a falta de sanitarios para hacerlo.

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