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18/08/2020 14:53 CEST | Actualizado 19/08/2020 10:43 CEST

Así se sostiene con 'taquillazos' el cine español

'Padre no hay más que uno 2' ha batido récords en plena pandemia, algo que sirve para levantar la industria y que puedan seguir haciéndose títulos alabados por la crítica.

Sony Pictures
Imagen promocional de 'Padre no hay más que uno 2'.

Más de seis millones de euros de recaudación y más de un millón de espectadores. Eso ha conseguido Santiago Segura con Padre no hay más que uno 2, estrenada el 29 de julio, en plena pandemia por el coronavirus. El director, habitual en las listas de cintas más taquilleras gracias la saga Torrente, ha sido el responsable de que los cines superasen el miiércoles los 200.000 espectadores en un solo día, según Comscore Movies Spain.

Y han bastado dos semanas para que Segura haya conseguido contra todo pronóstico levantar la recaudación y batir todos los récords de 2020.

El éxito le ha pillado desprevenido al propio director, que dadas las circunstancia no lo acababa de ver posible. “Por imaginar que no quede. A mí, imaginación no me falta. Por supuesto uno de los escenarios en mi imaginación era que el público respondiese como lo está haciendo. Una cosa es la ilusión y otra la certeza, el saber lo que iba a suceder... eso, yo creo que ni yo, ni nadie”, aseguró Segura en una entrevista con Europa Press.

Sin embargo, este oasis en plena crisis del sector cinematográfico —con pérdidas sólo en España que se estiman cercanas a los 3.000 millones de euros— no es cosa de un día ni exclusivamente fruto de Segura. Hay otros muchos factores dentro de una industria que revierte los beneficios de los taquillazos en el cine de autor, el que se lleva los cabezones en los premios Goya, y que, le duela a quien le duela, también da subvenciones al cine comercial.

Las claves del éxito en plena pandemia

Más allá de la poca variedad de este año en la taquilla española —que ha proyectado sólo 54 cintas de estreno en lo que va de 2020 frente a las cerca  de 70 de años anteriores—, Padre no hay más que uno 2 es una comedia familiar propia de la época estival. De las que cumplen todos los requisitos para ser un éxito en salas y de las que ha habido escasez.

Según recoge Europa Press, los propios cines españoles son los que han reclamado más estrenos como la cinta de Segura para revitalizar la taquilla. Para la Federación de Cines de España (FECE) asegura que el público “espera grandes estrenos para volver a las salas”.

“La gente ha respondido con este título, que ha hecho casi lo mismo que con la anterior entrega en su estreno: ahora hace falta continuidad para enganchar y consolidar”, señala el portavoz de la asociación, Borja de Benito.

Escasa oferta no significa escasez de salas adonde ir. En España están abiertas el 75% de las salas, según datos de la FECE. Lo que supone sólo un 25% menos que el verano pasado, cuando la cinta más vista también fue la de Segura, Padre no hay más que uno, con más de 14.200.000 euros recaudados, según datos de Comscore. Esa vez con el 100% del aforo de salas disponible, ahora restringido por la pandemia.

“Las películas taquilleras, dirigidas a una masa crítica, tienen unos ingredientes en común claros: son cintas familiares. Como cinéfilo, puedes verte una película de autor solo, pero si en mi casa somos cuatro y vamos todos al cine, supone cuatriplicar ingresos en taquilla”, señala Gerardo Sánchez, director de Días de cine (TVE).

Sobre el director de Torrente, Sánchez señala que ha vendido la película en un momento oportuno. “Me consta que se planteó retrasar el estreno y que Sony (la distribuidora) no quería estrenarla. Fue una apuesta personal de Santiago Segura. Le está saliendo muy bien y es lo que dice él mismo por ahí: si no se estrenan películas ahora porque la distribuidoras tienen miedo, lo mismo cuando se puedan estrenar no quedan cines abiertos, entonces, ¿de qué nos sirve retrasar la película?”, apunta Sánchez, aunque admite que ha sido una operación de riesgo.

Las características básicas del taquillazo familiar coinciden prácticamente en todas las cintas de éxito de los últimos cinco años que, además, han sido estrenos estivales o navideños. Este hecho también ayuda al éxito, ya que  al estar de vacaciones se tiene más tiempo para pasar en familia e ir al cine.

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Películas españolas con mayor recaudación entre 2015 y 2019.

“Además suele ser un cine blanco, que no entra en ninguna polémica partidista o política. Tampoco suele tener un argumento que haga pensar demasiado o que sea complicado, la gente va al cine por entretenimiento y las salas se llenan”, indica Sánchez. “La gente no quiere ver cosas que le varíen su visión del mundo, es muy cómodo. ¿Por qué voy a tener la alternativa de pensar de otra forma, aprendiendo, si estoy muy a gusto como estoy?”, añade el crítico.

Lo que alaba la crítica no siempre gusta en taquilla

Sin embargo, las cintas como las de Segura no suelen colarse en las entregas de premios de la Academia de Cine ni en los círculos cinéfilos elitistas —véase el revuelo que se formó en Twitter cuando Filmin introdujo las películas de Torrente. De hecho, que las cintas premiadas en los Goya triunfen en taquilla no suele ser la norma aunque hay alguna  excepción.

Campeones (2018) fue aplaudida por la crítica y arrasó en taquilla, al igual que otras muchas como Un monstruo viene a verme (2016), Mientras dure la guerra (2019) y, por supuesto, la cinta de Almodóvar Dolor y gloria (2019). 

En el otro lado de la balanza hay filmes como Loreak (2014) que incluso ha llegado a competir en la carrera por los Oscar en 2015 y que se quedó lejos de los 300.000 euros de recaudación. La cinta de Jose Mari Goenaga y Jon Garaño consiguió 272.867 euros y 52.533 espectadores. “Son películas minoritarias, entre comillas, a las que les cuesta ya ponerse en marcha en muchas salas, además Loreak estaba en euskera, por lo que algunos sectores añaden el factor prejuicio”, señala Sánchez.

También sucedió, aunque no de una forma tan doliente, con El reino (2018) y Vivir es fácil con los ojos cerrados (2013). La película de Rodrigo Sorogoyen, con el Goya a Mejor dirección, no llegó a estar ni entre las 15 más vistas del año en España: recaudó 1.437.077 euros y logró 273.634 espectadores. Esto se debió, en parte, a las opiniones políticas que podía despertar.

“Sorogoyen se preocupó muy mucho de posicionarse, decía que lo que contaba en su película podía pasar en cualquiera. Es verdad que señalaba a uno que llevaba gobernando mucho tiempo en un determinado sitio: blanco y en botella. Hubo gente que no fue a ver esa película porque pensaba que acusaba a los suyos”, apunta Sánchez.

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Recaudación en taquilla de las películas ganadoras del Goya a Mejor película (2010-2020).

Por otro lado, el filme de David Trueba protagonizado por Javier Cámara arrasó con seis premios Goya en 2014, entre ellos el de Mejor película, pero en taquilla se quedó corto. Sólo 333.018 espectadores y 1.962.284 euros, según datos del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA).

Donde menos se recauda es en los documentales y las películas de autor. Por ejemplo, tres películas con nominación al Goya en 2019 que no llegaron a superar los 100.000 euros de recaudación: Viaje al cuarto de una madre, protagonizada por Anna Castillo; La enfermedad del domingo, con Bárbara Lennie y Susi Sánchez, y Entre dos aguas, dirigida por Isaki Lacuesta. Estos tres filmes juntos no sumaron, según Comscore, ni 50.000 espectadores ni consiguieron recaudar 300.000 euros. Algo que, según la estadística de producción del Ministerio de Cultura, no da ni para cubrir la novena parte del presupuesto de la producción las que suelen rondar los 2,7 millones de euros.

Las grandes ‘pifias’ de la industria en los intentos por lo ‘mainstream’

No sólo el cine para cinéfilos se queda corto en la recaudación, ha habido cintas en las que se ha depositado gran expectación, desarrolladas para un gran público, que se han quedado en el camino. Por ejemplo, la comedia Yo, mi mujer y mi mujer muerta (2019), con Carlos Areces e Ingrid García Jonsson, tuvo solo 1.436 espectadores y apenas superó los 7.600 euros en taquilla. 

La cinta Las leyes de la termodinámica (2018), con Chino Darín y Berta Vázquez, pretendía ser una de esas comedias románticas que enganchan a toca clase de público, especialmente tras la opera prima de su director Mateo Gil, Nadie conoce a nadie (1999), pero se quedó en una recaudación de 324.490 euros.

AZ Films/Zeta Cinema
Carteles de 'Las leyes de la termodinámica' y 'Yo, mi mujer y mi mujer muerta', ambos batacazos en taquilla.

Algo parecido ocurrió con La corona partida, continuación de la serie Isabel de TVE, que se quedó en sólo 844.000 euros de recaudación frente al gran presupuesto que se desembolsó.

Para Sánchez, no hay una norma que determine qué funciona y qué falla en taquilla. No depende de la calidad, del argumento, ni del presupueseto. El espectador tiene criterio suficiente para elegir. Es el caso sonado de La reina de España (2016), la segunda parte de La niña de tus ojos de Fernando Trueba, que fracasó en taquilla acompañado de una fuerte crítica por parte de los sectores de derechas contra su director.

Recaudó con dificultades un millón de euros frente a los 11 millones de presupuesto de la cinta. “Lo de Lareina de España fue una polémica periférica y absurda. Otra vez prejuicios sobre prejuicios ideológicos en otros sitios. Pero si me preguntas, yo prefiero que la gente no vaya a verla porque es una mala película, pero no por prejuicios”, advierte el crítico.

El círculo de consumo y subvenciones: el mito de las ‘paguitas’ del cine español

Pese a lo que haga creer la ultraderecha y todos aquellos que se suben al carro de que el cine español —generalmente, directores de izquierdas y con películas menos taquilleras— vive de pagas y subvenciones, lo cierto es que las ayudas a la producción son para todos.

Tras el éxito de Santiago Segura, muchos usuarios de Twitter se sumaron a este mensaje que se alegraba del éxito del director y que, gracias a su recaudación, no recibía ayudas.

Pues bien, es mentira. Segura también recibe ayudas del Ministerio de Cultura. Concretamente, un millón de euros de ayudas generales del ICAA, ampliando así holgadamente los 200.000 euros que también recibió para la primera parte de Padre no hay más que uno.

Los criterios para las subvenciones del cine español no se otorgan por nombre ni por lo que prometa en taquilla un proyecto. Y no, por hacer películas de la Guerra Civil no se dan ayudas. Según el BOE, se tiene en cuenta el valor artístico del proyecto, un plan de financiación viable o la solvencia del productor.

Pero Segura no sólo ha recibido ayudas para esta cinta, sino para prácticamente todas sus producciones, entre ellas para la saga Torrente. A partir de la segunda entrega, Segura ha recibido entre un millón y 1,5 millones de euros como ayudas del ICAA para la producción de cada película de la saga. Todo esto, sin tener en cuenta la financiación por parte de televisiones a las que concurren cantidad de películas españolas.

Las ayudas del ICAA salen, como cualquier subvención, de los impuestos y de lo que se recaude el año anterior. Se estima que, tras la bajada del IVA en 2018 del 21% al 10% y teniendo en cuenta las cotizaciones de los trabajadores del cine, las arcas públicas embolsarían aproximadamente tres euros por cada euro que se reinvierte en ayudas al cine. Es decir, en una cinta como la de Segura, que por ahora ha recaudado cerca de seis millones de euros, se ganarían otros 18, que se podrían reinvertir en otras cintas.

Está claro que sin las películas taquilleras y sin el círculo que lo retroalimenta con las subvenciones, el cine español no sobreviviría, salvo que se empiece a invertir en las grandes plataformas de streaming, pero para eso sólo se han dado los primeros pasos. Y queda mucho por andar.

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