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16/06/2021 19:26 CEST

Mikel Izal, tres años después de las acusaciones de acoso sexual: "Nadie me ha pedido perdón"

El cantante cree que "las personas que promovieron aquello estaban convencidas de lo que estaban haciendo".

Getty Images
El cantante Mikel Izal en Madrid en 2019, un año después de las acusaciones de acoso sexual.

En mayo de 2018, Mikel Izal se vio envuelto en un vendaval de acusaciones de acoso sexual que el propio cantante negó entonces. “Quién me conoce sabe que se me revuelve el estómago”, aseguró el líder de Izal. Tres años después de aquella tormenta, el vocalista del grupo indie ha lamentado que nadie se haya disculpado con él. 

El vitoriano ha explicado este miércoles en la Cadena SER que está “renovado y redimido”. En referencia directa a las acusaciones que pesaron sobre él, ha asegurado que no se “puede quejar dentro de la situación actual que está viviendo la gente”.

“Lo que me ocurrió fue un enorme y horrible malentendido (...) Lo importante es que no te las creas tú el primero. Hay que tener juicio propio y autocrítica siempre, pero desde la objetividad de los hechos”, ha subrayado el artista.

Una época convulsa de su vida que también le hizo arrastrar consecuencias, como la de percatarse de que “ser una figura pública tiene pagos que no deberían existir, pero existen” y le “tocó”. De todo ello aprendió, ha detallado.

“Nadie involucrado en aquello me ha pedido perdón. Nada. También creo que porque las personas que promovieron aquello estaban convencidas de lo que estaban haciendo”, ha sentenciado.

Hace tres años, Mikel Izal fue acusado en redes sociales de acosar a mujeres a través de la red. Las acusaciones de acoso sexual elevaron su nombre a la lista de Tendencias en Twitter.

“Las redes sociales han sido y son una gran herramienta en estos años para el desarrollo de mi vida profesional. Pero como nada es blanco o negro, acaban de mostrarme su lado más terrible, dañino, injusto y falaz”, explicó en un comunicado.

En él, hizo referencia también a “esos acusadores” que son “una lacra social” y deberían acabar en manos de “la Justicia”: “No hay nada de gracioso, entretenido o ingenuo en estos acusadores gratuitos, que circulan libremente por la red y que hoy me hacen pasto de las llamas a mí, mañana a quién sabe quién”.

Finalmente, sentenció que jamás ha llevado a cabo ningún acto de “acoso, violación o actividad de carácter físico y sexual NO consentida. Ni con personas adultas ni, por supuesto, con menores de edad”.

Cerca de 36 meses después de aquello, la vida continúa para él, aunque sin unas disculpas.

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