INTERNACIONAL
17/05/2021 20:44 CEST | Actualizado 18/05/2021 10:33 CEST

Cerca de 6.000 migrantes entran a Ceuta en una jornada sin precedentes

Hay un fallecido y se ha acordado reforzar los espigones y la frontera. En Melilla, casi un centenar de personas ha saltado la valla.

Huir a nado de donde no tienes “nada”. La ciudad autónoma de Ceuta está viviendo este lunes una jornada sin precedentes por la entrada masiva de personas a nado o bordeando a pie los dos espigones fronterizos con Marruecos. De momento, un hombre ha fallecido ahogado, a pesar de los esfuerzos de la Guardia Civil y de la Cruz Roja para reanimarlo en la misma orilla de la playa.

La Delegación del Gobierno ha elevado cerca de la medianoche a “unos 5.000” el número de ciudadanos marroquíes que ha accedido a la ciudad autónoma durante este lunes bordeando los espigones marítimos del Tarajal y Benzú. No obstante, fuentes de la Cadena Ser indican que ese número ya se encuentra cerca de los 6.000. Se ha habilitado un campo de fútbol para asistir a los millares de personas. El ministro de Interior, Grande-Marlaska, ha comunicado que España habría devuelto ya a Marruecos a unas 1.500 personas.

De igual forma, unos 1.500 migrantes han asegurado ser menores de edad, lo que impedirá la devolución inmediata del contingente que esperan poder realizar las autoridades españolas a partir de los contactos establecidos entre los ministerios de Interior y Asuntos Exteriores con el Reino alauita.

Saltos a la valla de Melilla

Por otra parte, en Melilla también se han registrado casos de entradas irregulares. Varias decenas de migrantes subsaharianos han saltado la valla fronteriza entre España y Marruecos en esta otra ciudad autónoma y han logrado acceder a la urbe esta madrugada. Europa Press informa de que se corresponde con un total de 86 de migrantes de origen subsahariano, 85 hombres y una mujer.

Varios grupos han entrado este martes en Melilla bordeando el dique sur de la costa más próxima que separa la ciudad española de Marruecos, horas después de que miles de migrantes entraran en Ceuta, en una acción en la que tres guardias civiles y la mujer han resultado heridos por la agresividad mostrada por los que accedían usando pedradas.

Estas entradas irregulares se han producido desde las 4.30 horas de esta madrugada por la zona del Dique Sur, donde la Policía Local cortó el tráfico anoche “para facilitar el control” de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado tras la entrada masiva de inmigrantes que se produjo ayer en Ceuta.

Según han informado a EFE fuentes policiales, los inmigrantes han entrado en Melilla en varios grupos, el primero de ellos más numeroso, y una vez en la ciudad se han dirigido a la carrera hacia el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), escoltados por patrullas de la Guardia Civil y la Policía Local.

Refuerzo de seguridad en los espigones

El Gobierno español ha decidido movilizar al Ejército, concretamente a las unidades de La Legión y Regulares, para reforzar a las fuerzas de seguridad en el control de la ciudad. El Centro de Coordinación (CECOR) de Ceuta, formado por la Administración General del Estado y la Ciudad Autónoma, ha acordado esta noche reforzar la seguridad en los espigones y la frontera.

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La Guardia Civil ayuda a los jóvenes a subir a la lancha

Pasadas las ocho de la tarde continuaba la entrada de personas desde Marruecos por el espigón fronterizo, sin que los agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil pudieran rechazarlos. La Policía Local ha cortado los accesos por carretera a la zona.

Durante la tarde, agentes del servicio marítimo de la Guardia Civil se han tenido que lanzar al agua en varias ocasiones para rescatar a algunas personas que intentaban llegar a Ceuta a nado con dificultades. En el lado marroquí todavía permanecen centenares de personas que quieren entrar en la ciudad.

La Comandancia General de Ceuta ha ofrecido 300 literas militares para acoger en las naves de los polígonos comerciales del Tarajal, en su inmensa mayoría vacías desde el cierre de la frontera el 13 de marzo de 2020 por la pandemia, a los recién llegados, que están siendo sometidos a pruebas de covid-19 como paso previo a su confinamiento para superar una cuarentena de entre 10 y 14 días.

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Algunos jóvenes hablan con la Guardia Civil tras llegar a nado a Ceuta.

Fuentes de la Delegación del Gobierno han dicho que este dato evidencia que se ha tratado de una de las jornadas migratorias más críticas y sin precedentes a las que se ha enfrentado Ceuta en los últimos años.

A lo largo de 2021 se han registrado entradas a nado desde el país vecino, la más reciente el pasado 27 de abril, aunque desde hacía 15 años no se producía una llegada masiva como esta en una sola jornada, y ante la falta de vigilancia costera por parte de las autoridades marroquíes. 

Han desbordado la capacidad de la nave de Tarajal

La ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, ha asegurado este lunes que no le consta que lo ocurrido pueda ser una medida de presión de Marruecos por la presencia del líder del Frente Polisario Brahim Ghali en un hospital español. “No, no nos consta”, ha sido la escueta respuesta de la ministra a su llegada a un acto de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI).

Las primeras entradas se han producido sobre las dos de la madrugada por el espigón fronterizo norte de Benzú, y posteriormente se han ido registrado accesos a lo largo de todo el día.

Los dos espigones fronterizos han sido el lugar propicio para las entradas porque apenas había viento y el mar se encontraba en calma, además de la marea baja. Las condiciones meteorológicas han permitido que apenas hayan tardado unos diez minutos en llegar de un lado a otro de la costa, según ha explicado a Efe un agente de la Guardia Civil.

Reduan DrisEFE
Otro grupo de siete inmigrantes marroquíes, entre ellos tres menores, llegan a Ceuta

“Nosotros sólo podíamos estar atentos para recogerlos del mar cuando llegaban, o bien para auxiliarlos ya que algunos tenían muchas dificultades para nadar”, ha relatado el mismo agente, que ha sido testigo como dos compañeros rescataban a una mujer y a una niña de unos 10 años.

Reforzar la presencia policial

El Ministerio del Interior ha acordado reforzar la presencia policial en Ceuta con más de 200 agentes para proteger los lugares más susceptibles de paso de inmigrantes a la ciudad autónoma desde Marruecos así como para devolver a los ciudadanos de este país que crucen la frontera a nado.

Se trata del principal acuerdo alcanzado esta tarde en una reunión de coordinación de urgencia presidida por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y a la que ha asistido los principales responsables del Ministerio y los directores generales de la Policía Nacional y la Guardia Civil.

En concreto, se van a reforzar con cerca de 50 efectivos de la Guardia Civil los lugares más susceptibles de paso en Ceuta.

“No tenemos absolutamente nada”

Fuentes policiales han informado a Efe de que se ha producido un “efecto llamada” que ha provocado que centenares de personas se encuentren en estos momentos en la población marroquí de Castillejos -distante unos dos kilómetros de la frontera ceutí-, a la espera de poder entrar en la ciudad autónoma.

El perfil de estas personas corresponde con el de jóvenes marroquíes, en edades comprendidas entre los 16 y los 30 años, que viven en la zona de Castillejos, aunque también hay familias con niños de muy corta edad, cuyos ingresos se desplomaron con el cierre de la frontera por la pandemia.

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La Guardia Civil ayuda a un joven que acaba de llegar a nado.

Mohamed Said, de 17 años, ha relatado a Efe que se lanzó a nado con otro compañero y que lo hacen “porque en Marruecos no tenemos absolutamente nada, ni mascarillas”, comentaba el joven apostado en una cola a la entrada de la nave industrial del Tarajal, donde guardarán la cuarentena obligatoria.

Junto a él otros muchos jóvenes que llegaban descalzos a las playas de Ceuta, principalmente a la de Benzú, y que solían vivir del tráfico de mercancías entre los dos países.

“Desde que cerraron la frontera no podemos ni portear -llevar los bultos con mercancías de un lado a otro-, por lo que no hay más salida que echarte al mar y intentar entrar en España”, ha comentado a Efe otro “nadador” que prefiere o dar su nombre.

Entre los recién llegados hay también familias con niños pequeños que se han atrevido a cruzar el espigón fronterizo pero sin lanzarse al agua, bordeándolo.

Por su parte, fuentes locales en Castillejos (Marruecos) han dicho a Efe que hay “centenares” de personas que han llegado durante todo el día a las cercanías de la frontera en previsión de poder pasar a Ceuta, y entre ellos se cuentan familias enteras y niños.

Otras fuentes de defensores de los colectivos inmigrantes en el país vecino han afirmado, por su parte, que es llamativa la ausencia de vigilancia en toda la costa entre Tánger y Ceuta, y si las pateras no están saliendo rumbo a la península, es solo por el estado de la mar, que hace que prefieran salir por Beliunes hacia Ceuta, bordeando el mar.

El silencio de Marruecos

Las autoridades de Marruecos guardan silencio ante la situación de este lunes. Contactados por Efe, ni el ministerio de Interior ni el de Exteriores se han pronunciado sobre las razones de esta llegada masiva de inmigrantes, entre los que hay aproximadamente 1.500 menores de edad, y ello cuando los medios del país sí están recogiendo profusamente la información llegada desde España.

Mientras tanto, en España, uno de los primeros en reaccionar ha sido Pablo Casado, que ha exigido al Gobierno a “garantizar de inmediato la integridad de nuestras fronteras y coordinar la devolución de los inmigrantes a su país”. 

Arancha González Laya, ha llamado a la calma: “España va a actuar como siempre hemos hecho en una situación así, con la cabeza fría”. 

En una entrevista en Hora 25 de la Cadena SER, Laya ha explicado que las autoridades marroquíes han asegurado “que esto no es fruto del desencuentro”, descartando así cualquier móvil de confrontación desde el gobierno de Rabat por la presencia del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, en un hospital español. En una llamada a la cordialidad, ha añadido que “pensamos que los vecinos del sur son buenos vecinos y por eso queremos gestionar la migración desde la corresponsabilidad”.

Durante la entrevista la ministra descartaba la intervención del Ejército. Poco después, sin embargo, el Gobierno ha decidido movilizar a las unidades de La Legión y Regulares. Los soldados se van a encargar, de la mano de la Policía Local, la Nacional y la Guardia Civil, de “agrupar a los inmigrantes desperdigados” y de prestar todo el “apoyo logístico” que ha reclamado la Delegación del Gobierno.

La Administración General del Estado y la Ciudad Autónoma han mantenido una reunión telemática a última hora de la tarde para coordinar el dispositivo de acogida, que se pretende centralizar en las naves comerciales anexas a la frontera, vacías en su mayoría desde el cierre del paso a mediados de marzo del año pasado.

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