INTERNACIONAL
05/02/2020 22:38 CET | Actualizado 05/02/2020 23:46 CET

Trump supera el 'impeachment' y esto es lo que va a pasar ahora

Sí, va a seguir siendo presidente y sí, esto le da aún más alas de cara a su reelección en 2020.

Richard Nixon dimitió con tal de no tener que enfrentarse a un juicio político. Bill Clinton se disculpó en reiteradas ocasiones. Entonces, ¿cómo manejará Donald Trump su vida posterior al ‘impeachment’? Hagan sus apuestas... Aunque seguro que conocen la opción ganadora. 

Para todos los que vivieron con enorme tristeza su llegada a la Casa Blanca. la palabra ‘impeachment’ les daba esperanza. La idea de un juicio político que acabara con la presidencia de Donald Trump, ese líder machista, xenófobo y cuestionado desde que anunció su candidatura, era un sueño que ahora ha llegado a su fin. De un portazo. Porque los republicanos han hecho lo que les marcaba el guion más polite: cuidar al suyo, a su líder, y le han absuelto de los dos cargos de los que se le acusaba. Aunque a algunos se han plantado, como su colega (solo de partido, el plano personal es otra cosa) Mitt Romney, su postura rebelde no ha sido suficiente y el presidente de EEUU se ha salvado les haya temblado el pulso a la hora de votar. 

Así que la realidad es la que es: Trump se ha salvado del ‘impeachment’, a lo Bill Clinton. Nada que ver con Richard Nixon, que en 1974 acabó dimitiendo acorralado por el juicio político.

En el caso de Trump, la Cámara de Representantes de mayoría demócrata dio el paso de someterle al juicio político tras acusarlo de abuso de poder y obstrucción del Congreso en diciembre por pedir a Ucrania que investigara a su rival político Joe Biden y congelara una ayuda militar crucial para ese país en conflicto.

Trump siempre ha mantenido que es víctima de una “caza de brujas” y que su llamada fue “perfecta”, a pesar de las contradicciones que se han observado en el Gobierno desde la denuncia del funcionario anónimo por la supuesta campaña de presión a Ucrania. Pero sus argumentos parecen servirles a los republicanos, que se han servido de su mayoría en el Senado para provocar que hasta aquí hayan llegado las pretensiones demócratas de acabar con su presidencia.

Por si esta derrota fuera poco, una realidad: la que arrojan las encuestas. Pese a que nunca tuvo cotas de aprobación superiores al 50% durante su presidencia, Trump ha registrado su mejor ‘marca’ en víspera del veredicto: un 49%, según Gallup. Así que el líder estadounidense sale muy, muy reforzado de este juicio, que le allana el camino hacia la reelección en 2020.

Si bien el cierre del juicio político no significa el fin de las investigaciones de los demócratas contra el mandatario, Trump sabe que se ha salido con la suya. Y lo está aprovechando ya no sólo en lo que al juicio en sí se refiere, sino a su propia carrera hacia la Casa Blanca, que no ha podido arrancar peor para sus oponentes.

En Iowa, unos caóticos ‘caucus’ todavía no han puesto nombre, al 100%, al ganador demócrata. Sí se lo han puesto al republicano, Trump, que simplemente ha arrasado con el 98% de los votos. Fue en ese estado en donde celebró un mitin hace unos días en la Universidad de Drake, en Des Moines, ante 7.000 fieles que aplaudieron cuando aseguró que “la izquierda está totalmente enferma”.

Enferma no está, pero en tensión máxima sí. Con la derrota en el plano político, a los demócratas les queda la ardua tarea de hacerse con un candidato que convenza, que una al país. Y que, en definitiva, tumbe a Trump. Ya lo dijo, mejor que nadie, la presidenta del Congreso, la demócrata Nancy Pelosi: “Tendrán que ser las urnas las que expulsen a Trump en noviembre. Antes o después, debe rendir cuentas”. 

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