Una madre compara el móvil de su hija con una droga dura: "Es como dejar que una consumidora de crack tenga crack en su habitación cada noche"
El Reino Unido ha anunciado que va a prohibir el uso de las redes sociales a los menores de 16 años.

El primer ministro británico, Keir Starmer, ha anunciado que Reino Unido va a prohibir el uso de las redes sociales a los menores de 16 años. Se espera que las redes sociales afectadas por la medida sean TikTok, YouTube, Instagram, Reddit, Facebook, X, Threads, Snapchat, Twitch y Kick.
"Esto supondrá un verdadero cambio para ellos a medida que aumenta la preocupación sobre su posible exposición a contenidos dañinos a través de Internet", ha destacado Starmer, quien ha mencionado que la utilización de redes sociales por parte de menores de 16 años "puede incluso llegar a dañar su salud mental".
"Lo veo como padre. Conozco perfectamente los miedos que todos sentimos al pensar en este tema. Lo único que siempre he querido para mis hijos, con la mano en el corazón, es que sean felices y estén seguros, y creo que eso es lo que cualquier padre desea", ha expresado el primer ministro británico.
Respecto a esa decisión del Ejecutivo británico, Justine Roberts, fundadora de Mumsnet y madre de cuatro hijos, ha concedido una entrevista a The Mirror en la que ha señalado que "la mayoría de la gente piensa que también se debería obligar a las empresas tecnológicas a diseñar sus plataformas de forma que sean seguras y menos adictivas, pero, mientras tanto, hasta que eso ocurra, retrasar el acceso a las redes sociales es una buena medida".
La comparación del móvil con una droga dura
La creadora de Mumsnet (el foro en línea para padres y madres más grande y popular del Reino Unido) ha contado que una madre llegó incluso a comparar el móvil de su hija con una droga dura y le dijo que dejar el dispositivo en el dormitorio de la menor "es como dejar que una consumidora de crack tenga crack en su habitación cada noche".
Justine Roberts se ha mostrado de acuerdo con esa madre en que "las redes sociales tienen, sin duda, esas características adictivas y creo que la comparación con los cigarrillos es bastante acertada".
"Es ese desplazamiento infinito, la reproducción automática y las constantes descargas de dopamina… quién sabe qué efectos tiene todo eso en los cerebros en desarrollo", ha alertado Roberts.
