chernobil

Nuevos estudios reducen el temible impacto de la radiaci贸n en los humanos mientras las autoridades intentan redefinir el lugar como monumento y meca tur铆stica.
Lo que le faltaba a la presidenta de la Comunidad de Madrid.
La primera vez que me aproxim茅 a Voces de Chern贸bil, de Svetlana Alexievich, un escalofr铆o recorri贸 todo mi cuerpo. La desnudez
La reapertura del metro en Bruselas, el Festival de M谩laga o la ronda de consultas del rey con los partidos: son algunas
nu2Lo 煤nico que rodea a los edificios abandonados es el silencio: una mu帽eca rota por aqu铆, un mueble ruinoso por all谩, un buz贸n oxidado colgando de un toc贸n. La ciudad fantasma tiene un nuevo amo: la naturaleza, que se ha adue帽ado de la ciudad, reclamando su territorio. Los 谩rboles crecen atravesando ventanas rotas y el musgo sale entre las grietas del asfalto.
mujerSvieta se va ma帽ana a Orane, a treinta y cinco kil贸metros de Chern贸bil, pero en estos momentos ella y yo estamos en el Congreso de los Diputados, cont谩ndoles que la contaminaci贸n radiactiva producida no tiene soluci贸n, que en caso de accidente es imposible descontaminar por completo, y que los accidentes nucleares pasan, vaya si pasan. Y que es mejor vivir sin energ铆a nuclear.
Facebook Twitter 驴Qu茅 ocurre en la naturaleza cuando desaparecen los humanos? Se puede encontrar una pista en la vasta zona
Uno de los trabajadores que med铆a el nivel de radiaci贸n tras el accidente El subcoronel en la reserva Vlad铆mir G煤dov es una