indignados

El mayor valor del movimiento de los indignados es simbólico, pero no por eso deja de ser importante en la Historia
Manifestaciones masivas, solidaridad a raudales, ansias de mejora compartidas... El cansancio y la desilusión cuajaron en un movimiento que contagió al mundo.
Los jóvenes saben mejor lo que fue, y entre los recuerdos de los más mayores se cuela el rechazo a Pablo Iglesias.
El movimiento de los indignados contado una década después.
Hablan los activistas que sembraron el cambio: "Nuestros sue√Īos siguen sin caber en vuestras urnas".
El divulgador se acercó a una de las plazas tomadas y dedicó unas emocionantes palabras a los indignados.
En el edificio que hay en la calle Gobernador n√ļmero 39, cientos de personas hacen pol√≠tica a pie de calle.
Decenas de personas congregadas la noche de este viernes en la madrile√Īa Puerta del Sol han protestado por las decisiones
rumaniaEn este pa√≠s sin sindicatos, nos coordinamos de forma espont√°nea a trav√©s de las redes sociales y nos encontramos en las plazas fuertes de la Rep√ļblica para protestar. Las manifestaciones est√°n impregnadas de pacifismo y de alegr√≠a, cantamos, compartimos la cerveza o la Palinca con el vecino y, sobre todo, nos alegra ver que el pueblo lucha por su integridad.