"Cuando es seguro, llevo mis Crocs": por qué los soldados ucranianos usan unas 'Crocs tácticas' de 7 euros lejos del frente
Las trincheras, el barro y las largas jornadas con botas militares han convertido este sencillo calzado de goma en uno de los objetos más apreciados por muchos soldados ucranianos cuando abandonan temporalmente las zonas de combate.

Cuando se piensa en el equipamiento de un soldado en plena guerra vienen a la cabeza cascos, chalecos antibalas, fusiles o drones. Rara vez unas zapatillas de goma de apenas siete euros.
Sin embargo, para muchos militares ucranianos se han convertido en un pequeño lujo cotidiano. Las llaman "Crocs tácticas". No pertenecen a la conocida marca estadounidense ni están diseñadas para el combate, pero cada vez son más habituales entre los soldados que luchan contra Rusia cuando se encuentran lejos de la línea del frente.
Uno de ellos es Dmytro Zhluktenko, integrante del 413º Regimiento de Sistemas No Tripulados RAID de Ucrania. En un vídeo reciente mostró parte del material que transporta habitualmente y, entre drones, equipos electrónicos y accesorios militares, aparecía un objeto inesperado: unas sencillas sandalias de goma color caqui.
Para él son imprescindibles. "Es absolutamente esencial", explicó a Business Insider. "Es imposible permanecer todo el tiempo con las botas de combate. Necesitas desconectar de alguna manera".
El descanso empieza por los pies
Puede parecer una cuestión menor, pero los especialistas militares llevan décadas advirtiendo de la importancia del cuidado de los pies en cualquier conflicto armado.
Las botas militares están diseñadas para proteger al soldado durante largas marchas, terrenos difíciles o situaciones de combate. Sin embargo, permanecer con ellas durante días o semanas puede provocar problemas físicos importantes.
Infecciones, hongos, ampollas, lesiones musculares e incluso daños nerviosos forman parte de los riesgos asociados a un uso continuado en condiciones extremas.
En una guerra como la de Ucrania, donde muchos militares pasan largas temporadas en trincheras, refugios improvisados o posiciones avanzadas, disponer de un calzado alternativo se convierte en una necesidad más que en una comodidad.
Por eso, cuando regresan a bases, alojamientos temporales o zonas alejadas de los ataques rusos, muchos cambian inmediatamente las botas por algo mucho más ligero. "Cuando es seguro, llevo mis Crocs", resume Zhluktenko.
Un fenómeno cada vez más popular
No se trata de un caso aislado. Otro soldado ucraniano consultado por el medio estadounidense asegura que este tipo de calzado se ha vuelto especialmente popular entre los militares más jóvenes. "Está bastante de moda", reconoce.
La empresa ucraniana M-TAC, fabricante de equipamiento militar y táctico, comercializa uno de los modelos más utilizados. En realidad, la compañía los define simplemente como zapatillas de goma para uso cotidiano en bases militares, alojamientos o zonas de retaguardia.
Su precio ronda los ocho dólares, poco más de siete euros al cambio. Una cifra insignificante comparada con el coste de cualquier pieza de equipamiento militar moderno, pero suficiente para mejorar el bienestar diario de quienes viven bajo una presión constante.
Mucho más que comodidad
La popularidad de estas "Crocs tácticas" también refleja otra realidad menos conocida de la guerra. Muchos soldados ucranianos combinan material proporcionado por el Estado con equipamiento comprado de su propio bolsillo o financiado mediante campañas de micromecenazgo.
Aunque las Fuerzas Armadas suministran el equipo básico, los militares suelen tener libertad para utilizar accesorios personales que se adapten mejor a sus necesidades.
"Lo que proporciona el Ejército es bueno, pero no siempre es lo que mejor encaja contigo", explica Zhluktenko.
Esa flexibilidad ha dado lugar a una cultura militar muy diferente a la de otros ejércitos, donde los soldados eligen desde mochilas hasta prendas de ropa o pequeños complementos para hacer más llevadera la vida diaria.
Y en medio de una guerra marcada por drones, inteligencia artificial y armamento cada vez más sofisticado, uno de los objetos más valorados por muchos combatientes sigue siendo sorprendentemente simple: unas zapatillas de goma que permiten descansar los pies durante unas horas antes de volver al frente.
Porque a veces, en una guerra, los pequeños detalles también cuentan.
