Por favor, habilita JavaScript para ver los comentarios de Disqus.
Spring, piloto que prueba los drones de Ucrania: "Si un fabricante no es responsable, hago todo lo posible para evitar que su sistema llegue a las tripulaciones de combate"

Spring, piloto que prueba los drones de Ucrania: "Si un fabricante no es responsable, hago todo lo posible para evitar que su sistema llegue a las tripulaciones de combate"

La guerra de los drones se ha convertido en uno de los grandes factores que explican la resistencia ucraniana frente a Rusia.

Un militar con un dron
En Ucrania, los pájaros están formando nidos en los dronesAnadolu via Getty Images

Cuando un nuevo dron llega al frente ucraniano, los soldados no siempre lo reciben como un arma lista para cambiar el rumbo de la guerra. En ocasiones, lo reciben con desconfianza.

Cámaras que dejan de funcionar en pleno vuelo, baterías que fallan, programas que se bloquean antes incluso del despegue o sistemas de control que dejan de responder cuando el aparato ya está en el aire. Son algunos de los problemas con los que se encontró Spring, una piloto de drones de la unidad Typhoon de la Guardia Nacional de Ucrania, cuando comenzó a evaluar nuevos modelos enviados al frente.

"En cada misión, todo lo que podía salir mal salía mal", recuerda en declaraciones recogidas por Business Insider.

Por motivos de seguridad, Spring utiliza únicamente su nombre de guerra. Desde principios de 2025 ha probado más de diez modelos distintos de drones de alcance medio, la mayoría desarrollados por fabricantes ucranianos, y se ha convertido en una de las personas encargadas de decidir qué sistemas merecen llegar a las tripulaciones de combate y cuáles no.

Su criterio puede acabar marcando la diferencia entre una operación exitosa y una misión fallida.

El filtro antes del combate

Los drones de alcance medio se han convertido en una de las grandes bazas de Ucrania durante los últimos meses.

A diferencia de los populares drones FPV utilizados cerca de las trincheras, estos aparatos pueden recorrer entre 40 y más de 150 kilómetros para atacar centros logísticos, puestos de mando, sistemas de artillería o rutas de suministro rusas situadas lejos de la línea de combate.

Su impacto ha sido tan importante que muchos analistas consideran que están alterando la forma en la que Rusia desarrolla sus ofensivas.

Pero antes de que uno de esos drones llegue al campo de batalla debe superar un largo proceso de evaluación.

Spring alterna sus días en el frente con jornadas enteras en campos de pruebas donde realiza hasta once vuelos diarios. Algunos sistemas superan los exámenes rápidamente. Otros necesitan decenas de pruebas antes de demostrar que son fiables.

Y algunos nunca lo consiguen. "Si un fabricante no es responsable, hago todo lo posible para evitar que su sistema llegue a las tripulaciones de combate de nuestra unidad", asegura.

Una guerra donde los errores cuestan vidas

El trabajo de Spring va mucho más allá de comprobar si un dron despega correctamente.

Uno de los aspectos más importantes es analizar cómo responde el aparato a los sistemas de interferencia electrónica rusos, una de las principales armas empleadas por Moscú para neutralizar drones enemigos.

Muchos de los modelos más avanzados incorporan sistemas de inteligencia artificial capaces de seguir buscando objetivos incluso cuando pierden contacto con el piloto.

Sin embargo, cualquier fallo puede resultar extremadamente costoso. Un dron de este tipo puede costar entre 1.000 y 15.000 dólares. Si fracasa en su misión no solo se pierde la inversión económica. También se desperdicia tiempo, combustible, información y, en algunos casos, oportunidades estratégicas irrepetibles.

Existe además otro riesgo. Si el aparato cae prácticamente intacto en territorio controlado por Rusia, los ingenieros rusos pueden estudiar su tecnología y desarrollar contramedidas para neutralizar modelos similares en el futuro.

Pero para Spring el coste más importante no es económico.

"Si el enemigo no es detenido, existe un riesgo para la vida de nuestra gente", resume.

El secreto de la innovación ucraniana

Uno de los elementos que más llama la atención a los observadores occidentales es la velocidad con la que Ucrania desarrolla y mejora sus drones.

La explicación está en un modelo muy poco habitual.

Los fabricantes mantienen contacto directo con las unidades de combate y reciben información constante sobre el comportamiento de sus sistemas en el frente. Los pilotos prueban los drones, detectan fallos y transmiten sugerencias que se incorporan rápidamente a nuevas versiones.

Spring pone como ejemplo el primer modelo que evaluó en 2025. Tras múltiples modificaciones, asegura que hoy es prácticamente un aparato completamente distinto.

Y, lo más importante, ahora está obteniendo resultados reales en combate.

Los analistas consideran que este sistema de mejora continua se ha convertido en una de las grandes ventajas competitivas de Ucrania frente a Rusia.

Una lección que observa la OTAN

La experiencia ucraniana está siendo seguida con enorme atención por expertos militares occidentales.

George Barros, del Instituto para el Estudio de la Guerra, compara este modelo con el programa estadounidense de vehículos blindados MRAP desarrollado durante la guerra de Irak, aunque cree que Ucrania lo está llevando a una escala mucho mayor.

Mientras las empresas compiten por ofrecer soluciones cada vez más eficaces, los propios combatientes actúan como jueces permanentes de cada innovación.

Es un proceso caótico, rápido y lleno de prueba y error. Pero también es uno de los motivos por los que Ucrania ha conseguido mantenerse a la vanguardia en una guerra donde la tecnología cambia casi cada semana.

Y en ese engranaje, personas como Spring se han convertido en una figura esencial. No aparecen en los vídeos virales ni protagonizan grandes titulares, pero de sus decisiones depende que un dron termine destruyendo un objetivo ruso... o que nunca llegue siquiera al campo de batalla.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Soy redactor de actualidad en El HuffPost España. Mi objetivo es que no te pierdas nada, sea la hora que sea, estés despierto o dormido.

 

Sobre qué temas escribo

Convivo con personajes tan dispares como Donald Trump, Gabriel Rufián o cualquiera que sea noticia. Intento estar a todo lo que sale, desde los temas más actuales hasta otros más atemporales.

 

Lo hago desde una perspectiva informativa, sin perder esa mirada crítica con la que aportar algo diferente a lo habitual.

 

Sociedad, cultura, política, economía... Cualquier tema es bienvenido para dar un enfoque nuevo a temas de actualidad, que afectan a todos

 

Mi trayectoria

Creo que soy periodista desde que nací, o eso dice mi madre. Desde ese momento hasta ahora han pasado muchas cosas. Soy de Azuébar, un pueblecito de apenas 300 personas del interior de Castellón y, aunque estudié, entre en mi querida ‘terreta’ (Grado en Periodismo por la Universitat Jaume I) y Salamanca (Máster en Comunicación e Información Deportiva por la Universidad Pontificia de Salamanca), aprendí la profesión en la Agencia EFE, donde cubrí los Juegos de Río 2016, los de Tokio 2020, los de París 2024, así como también los Juegos Olímpicos de Invierno de Pieongchang 2018 y de Pekín 2022. Además, cubrí los Mundiales de fútbol de Rusia 2018 y Qatar 2022.

 

Por otra parte, abrí una extensa etapa como autónomo en la que he colaborado con ‘El Independiente’, el ‘Playas de Castellón, la ‘Revista Volata’, ‘Súper Deporte’, ‘Yo Soy Noticia’ o ‘Ciclo 21’, antes de aterrizar en el Huffington Post. 

 

Si alguna vez me necesitas y no me encuentras, búscame en una pista de tenis. Te puedo recomendar la mejor novela negra de cada país y hablar durante horas del cine de los 80 y 90. Ah, por cierto, acierto todas las preguntas naranjas del Trivial. 

 


 

Cómo contactar conmigo:

 


!
Los comentarios de esta noticia están cerrados
Rellena tu nombre y apellidos para poder comentar
completa tus datos
!
Comenta con respeto, tu opinión se publicará con nombres y apellidos