Esperanza Aguirre quería dar un golpe de efecto político al acudir a la localidad madrileña de Robledo de Chavela para visitar las zonas afectadas por los incendios antes que su rival político, el líder de los socialistas madrileños, Tomás Gómez. Y lo logró, aunque no como ella había deseado.

Cuando todo parecía ir sobre ruedas y la presidenta autonómica estaba en Robledo de Chavela con cámara institucional incluida, apareció un vehículo de Telemadrid que se había enterado de que Aguirre estaba allí.

Tras acercarse a su jefe de prensa y discutir con él, se puede escuchar cómo éste da explicaciones a la dirigente regional. "Voy a intentar enterarme", se excusa. "No lo diga más", le espeta Aguirre, visiblemente enfadada por la filtración.

"¡Pero qué pelmazos!", dice cuando ve el coche de Telemadrid. "Pero si yo he dicho que no dijeran nada. Es que Telemadrid está diciendo que vengo yo a las 10. O sea, pero ¿quién se lo ha dicho?", insiste en un corrillo con un grupo de personas.

Poco después, se ve cómo Aguirre se acerca a los periodistas de la cadena pública madrileña para pedirles explicaciones. "¿Quién les ha dicho a ustedes que vengan? Si no estaba previsto venir", les recrimina. "No lo sé", responde uno de ellos. "Ya hay otra cámara de Telemadrid. A ver, ¿qué les han dicho a ustedes?", continúa Aguirre. "No, nosotros venimos a grabar el daño medioambiental", explica la otra periodista de Telemadrid.

Al final, la presidenta se retira con cara de resignación ante las explicaciones de su jefe de prensa: "Si es que estaban todos por aquí, presidenta".