INTERNACIONAL
24/06/2012 12:37 CEST | Actualizado 24/06/2012 12:37 CEST

El expresidente de Paraguay Fernando Lugo medita presentarse a las próximas elecciones generales

Pablo Porciuncula / AFP

El expresidente de Paraguay Fernando Lugo no se da por vencido. Después de que este viernes el Senado aprobara su destitución tras la muerte de 17 personas en el desalojo de una finca privada, Lugo medita ahora presentarse a las elecciones generales del próximo año. "Cambiaremos de nuevo la historia con la ciudadanía democráticamente. Creemos que esta mayoría que tuvimos en 2008 se va a volver a repetir. Tengo posibilidades y creemos que es posible", aseguró.

El exmandatario advirtió, además, de que no va a abandonar el país y asegura que no teme por su integridad física, por lo que seguirá viviendo en su domicilio particular, en la localidad de Lambaré. "Tengo un sentimiento de serenidad, de tranquilidad. Mantengo esta sana serenidad para entender lo que pasa y pedir coraje para poder cambiar. Quiero también sabiduría para entender, saber hacer una lectura serena y política de lo que ha ocurrido en nuestro país", declaró en las inmediaciones de su domicilio. Añadió que, en cualquier caso, acepta el "veredicto injusto del parlamento" por "la paz y por la no violencia en el país".

Lugo, sin embargo, se mostró muy crítico con lo sucedido hace unos días y calificó su destitución de "golpe de estado, golpe parlamentario, golpe a la ciudadanía y a la democracia". "Sin duda lo fue", subrayó, a la vez que lamentó que la sociedad paraguaya no pueda "fortalecerse en cuestiones democráticas y poder convivir pacíficamente dentro de la tolerancia y el sano pluralismo".

El nuevo presidente, Federico Franco, había asegurado unas horas antes en una entrevista que pensaba ponerse en contacto con Lugo para decidir qué papel podría tener el exmandatario en la reparación de la imagen internacional del país, dado que hasta ahora los países latinoamericanos no han reconocido el nuevo Gobierno paraguayo. Argantina, además, anunció que piensa retirar su embajador en Asunción, mientras que Brasil y Uruguay han llamado a consultas a los suyos.

La situación es tensa y prueba de ello es que Franco ha anunciado que seguramente no concurrirá a la cumbre del Mercosur, formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay que se celebrará la semana que viene. "Vamos a esperar, ver qué ocurre en los próximos días, vamos a tomar el pulso y de acuerdo a eso vamos a decidir, pero creo que lo más importante es reorganizar el país. Es muy reciente todo y no es muy prudente salir del país en este momento", explicó.

Franco subrayó el viernes que la destitución de Lugo está lejos de ser un golpe de estado. "Acá no hay golpe, no hay quiebra institucional. Es una situación legal que la Constitución y las leyes de mi país permite para hacer un cambio cuando la situación se produce inviable", aseguró.

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