Cuatro lugares con encanto, y poco conocidos, de El Algarve

Cuatro lugares con encanto, y poco conocidos, de El Algarve
|

Durante todo el a√Īo llegan a El Algarve (Portugal) millones de visitantes. La mayor√≠a se reparten en las ciudades m√°s conocidas y en los resorts m√°s famosos. Dejan el Aeropuerto de Faro y se dirigen a regiones como Albufeira, Lagos o Portimao. Ciudades con playas hermosas, campos de golf y complejos tur√≠sticos de primera categor√≠a.

Esa es un opci√≥n: visitar las ciudades m√°s populares y disfrutar unas buenas vacaciones, donde no faltar√°n los paisajes para quitar el aliento y las actividades de ocio. Pero El Algarve tiene mucho m√°s que ofrecer, y si se buscan experiencias m√°s aut√©nticas y lugares hermosos con menos turistas y m√°s men√ļs locales, existe otra opci√≥n o alternativa. La web de viajes EnAlgarve.com recoge cuatro lugares menos conocidos pero con mucho encanto.

RIA FORMOSA

La gran laguna de la Ría Formosa, que ocupa 60 kilómetros de la costa de Algarve, comprende un conjunto de canales, islas y playas llenos de vida y naturaleza. Pero no solo las playas que se encuentran junto a la Ría Formosa son preciosas. La misma ría y los caminos por el parque merecen sin duda una visita. Es un paraíso para avistamiento de pájaros y escenario perfecto para principiantes del kayak.

Tal vez sea importante saber que para llegar a las playas separadas por el agua cálida y cristalina de la ría, es necesario tomar un bote. Puede parecer un inconveniente, pero pensándolo mejor, este "filtro" tiene como resultado playas más solitarias.

Se organizan varias rutas por la el Parque Natural de la R√≠a Formosa. Kayak, bicicleta, bote y hasta segways son los transportes m√°s utilizados. La √ļltima novedad, que encantar√° a los amantes del running o a aquellos que necesiten un empuj√≥n para comenzar, la tiene el Hotel Ozadi en Tavira, que organiza Running Training Camps que recorren los mejores paisajes del parque, pasando incluso por las salinas.

CACELA VELHA

Últimamente los portugueses hablan mucho de esta villa, y a pesar de que lo ideal sería que se mantuviese igual de tranquila y solitaria, resulta inevitable hablar de ella. Se lo merece.

Cacela Velha es un peque√Īo pueblo de casas blancas, el reflejo m√°s fiel del antiguo Algarve. Sus casas conservan la arquitectura tradicional del siglo XVIII y la villa todav√≠a mantiene una fortaleza del siglo XVII, ruinas isl√°micas y romanas y una iglesia medieval.

Desde la parte m√°s alta de la villa, se contemplan vistas de la R√≠a Formosa y la playa local: Praia da F√°brica, que este a√Īo se ha visto incluida en varias listas de "mejores playas".

En la playa de Cacela Velha o Praia da F√°brica, es posible darse un ba√Īo sin tropezar con otro turista y comer ostras frescas en el restaurante ubicado en su muelle. Se debe atravesar la r√≠a para llegar a esta playa y tomar el bote en la Rua da F√°brica. En el pueblo hay algunos caf√©s y restaurantes. Para hospedarse cerca se puede optar por Cabanas de Tavira o Altura, ya que no hay complejos ni hoteles en este peque√Īo para√≠so.

ILHA CULATRA

Otro paisaje paradis√≠aco de El Algarve para escaparse de las aglomeraciones. Y donde pone aglomeraciones, se refiere a personas y tambi√©n a edificios. En la Isla de la Culatra no hay ni un solo edificio. Solo peque√Īas casas de los pescadores locales y una que otra casa de veraneo.

Tambi√©n separada del resto del mundo por la R√≠a Formosa, y ba√Īada por las aguas de esta a un lado y del mar al otro.

Una iglesia, restaurantes y caf√©s que se cuentan con una mano, una peque√Īa escuela y puesto de atenci√≥n m√©dica. No hay asfalto, no hay aceras, todo lo dem√°s es arena blanca y aguas turquesa.

Se puede alcanzar esta maravilla del Atlántico desde Olhão o desde Faro. Hay que tomar un bote taxi como los que usan los locales. O puedes aprovechar el paseo para hacerlo con un guía y con un recorrido por la ría y otros pueblos locales. Para la segunda opción se puede contactar con Natura Algarve que son de los pocos que hacen recorridos en la zona (por ahora).

MONCHIQUE

Cuando se oye la palabra Algarve, se relaciona automáticamente a la imagen de playas paradisíacas. Sin embargo, adentrándose un poco más en el corazón rural de la región, se encuentran otras piezas que completan el rompecabezas de una postal muy variada.

Ubicado entre las sierras de Fóia y Picota, casi llegando a la frontera con el Alentejo, se encuentra Monchique, conocido por los portugueses desde décadas pasadas por sus aguas termales.

Este pueblo de calles estrechas y casas t√≠picas, con una plaza principal donde suceden la mayor parte de los acontecimientos locales tiene varios restaurantes donde el men√ļ es portugu√©s, tradicional, y de mucha calidad.

Aquellos que tengan energ√≠a y ganas de perderse en la naturaleza, pueden hacer una ruta por las monta√Īas de F√≥ia y Picota. Ambas con vistas incre√≠bles en d√≠as despejados.

Si se prefiere un plan m√°s relajado, la opci√≥n es visitar el balneario de las Caldas de Monchique. Sus aguas, que brotan a una temperatura promedio de 29 ¬įC, eran consideradas sagradas por los romanos debido a sus propiedades terap√©uticas.

De vuelta al centro de Monchique, es posible probar una de las especialidades locales: el Aguardiente de Madro√Īos. Son pocos los agricultores locales con licencia para destilar este licor, y se encuentra a la venta solo en comercios tradicionales. Si se quiere comenzar por algo m√°s suave, existe el Brandymel, que no es m√°s que el mismo aguardiente pero endulzado con miel local